16 feb. 2014

Los dientes del lobo


Auditorio de la Universidad Vytautas Magnus  dedicado al Primer Ministro nazi Juozas Brazaitis. Quien envió a más de 30.000 judíos a los campos de exterminio alemanes. 
HOY me he ido a tomar unas cervezas con unos amigos al Alaus Sapnas Smukle. Sin duda uno de las mejores garitos de Kaunas. Una taberna donde se pueden degustar quizás las mejores cervezas de Lituania. En la barra de esta taberna sólo se sirven  cervezas que siguen procedimientos de elaboración tradicionales. Sin gas, ni colorantes, ni alcohol añadidos. En el Smukle no se puede beber ni Svyturys, ni Kalnapilis, ni Utenos . Que son probablemente las marcas más conocidas por el turista que visita Lituania. Las grandes marcas que dominan el mercado lituano han sido absorbidas por las multinacionales cerveceras. Y lo que elaboran es más bien una gaseosa con alcohol y colorante. Un producto muy alejado de lo que es una cerveza como Dios manda. Olorosa, sabrosa, alimenticia y sin burbujas. Pues bien, al entrar en la taberna nos hemos topado con un grupo de ultranacionalistas lituanos. Que llevaban ropa militar, barba de chivo y pelo largo y lucían la esvática y otros símbolos vinculados al nacionalismo tronado lituano. Los neo-nazis lituanos gustan de exhibir símbolos procedentes de las tradiciones religiosas y culturales de los pueblos paganos bálticos que habitaron estas tierras desde hace miles de años. Y una sentencia de un tribunal de Klaipeda declaró que la esvástica es un símbolo propio de los pueblos bálticos y por tanto puede ser utilizada libremente. El uso del martillo y la hoz está sin embargo prohibido en todo el país. Y su exhibición en público puede acarrear la detención por parte de la policía y la imposición de una cuantiosa multa. 

Los tipos que nos encontramos en la taberna pertenecían, sin duda, a la horda de neonazis que hoy ha invadido el centro de Kaunas. Porque hoy es 16 de febrero y se celebra la fiesta nacional que conmemora la primera independencia de Lituania. Independencia que se firmó un día como hoy en el año 1918. El Imperio Ruso había ya por entonces colapsado como consecuencia de la guerra y de la revolución socialista de Octubre. Un puñado de nacionalistas lituanos firmaron el acta de declaración de la independencia de Lituania. En el fondo lo que estaban creando era un estado títere integrado en el Ober Ost del Imperio Alemán. Que por entonces tenía ocupados estos territorios que habían formado parte del Imperio Ruso y de Polonia. Poco después, el 3 de marzo de 1918, Lev Trotsky, Comisario de Relaciones Internacionales del gobierno bolchevique, firmaba la paz de Brest-Litovsk en la ciudad bielorusa del mismo nombre. Lituania, como tal, había desaparecido de todos los mapas durante muchos siglos. Integrada a veces en Polonia o en el Imperio Ruso. Repartida y cuarteada decenas de veces entre sus poderosos vecinos. Y volvía a aparecer sólo como resultado de la extraordinaria situación generada por la Guerra Mundial. Y sólo de forma fugaz y como estado vasallo y totalmente sometido al Imperio del Káiser. El primer gobierno de la Lituania independiente, presidido por Agustinas Voldemaras, estuvo totalmente subordinado a los intereses del gobierno alemán del que recibió cuantiosas sumas de dinero para financiar el recién creado aparato estatal y, sobre todo, el nuevo ejército lituano que debería frenar la expansión del Ejército Rojo.  El Imperio Alemán estaba interesado en crear un anillo de estados títeres que sirvieran de barrera de contención contra el peligro comunista. La formación del primer ejército lituano se hizo con asesoramiento y financiación alemanes. Y fue integrado por voluntarios lituanos y  Freikorps alemanes. Ex-soldados alemanes, anti-eslavos y anticomunistas que nutrieron las filas de los partidos de extrema derecha germana en el período de entreguerras.  El Estado que nació de la citada declaración de independencia un día como hoy fue, en realidad, un estado títere y vasallo. Que nació para aplastar al movimiento obrero revolucionario organizado de manera endógena en la propia Lituania. Y para evitar la expansión de la experiencia soviética. El movimiento obrero estaba ya por entonces bastante desarrollado en Lituania, organizado en un partido socialdemócrata independiente, adherido a la Segunda Internacional Socialista, y uno de cuyos líderes, el socialista  lituano Vincentas Mikevicius Kapsukas acabaría fundando el Partido Comunista de Lituania. Kapsukas fue amigo de Rosa Luxemburgo y de otros líderes de la Segunda Internacional. Pero acabó alineándose con las tesis de Lenin, oponiéndose a la participación de los obreros en cualquier tipo de guerra imperialista y apostando por la internacionalización de la revolución proletaria socialista.

La manifestación de hoy estaba convocada por la  organización ultranacionalista Asociación Nacional de la Juventud Lituana (Lietuvių tautinio jaunimo sąjunga) y por otros grupos extremistas y encabezada por el ultraderechista Julius Panka, líder del partido político Unión Patriótica Lituana (Lietuvių tautininkų sąjunga), que cuenta con dos representantes en el Seimas o Parlamento lituano. Un antiguo skin-head tripón, con perilla de chivo y con cara de muy mala leche. Y que lidera nada menos que el partido que rigió los destinos del país durante el período de entreguerras. El partido del Presidente Antanas Smetona. Un político venerado por todo lituano de bien. Y que gobernó el país con puño de hierro. Incluyo en este post un vídeo producido por un canal local que reproduce las declaraciones de varios protagonistas de la jornada. En el vídeo se recoge la entrevista a un joven nazi. Que habla de la historia gloriosa de Lituania. Y de los patriotas lituanos que lucharon por la "libertad" del país. También se entrevista al profesor judío Dovid Katz. La bestia del nacionalismo lituano. Un judío Litvak que ha escrito abundantemente sobre la colaboración y participación entusiasta de una gran parte de la sociedad lituana en el exterminio de más de doscientos mil judíos en los tiempos negros en que este país fuera ocupado por las tropas de Adolf Hitler. Lo cierto es que ese episodio negro de la historia nacional no ha sido todavía bien digerido por la sociedad lituana. Que se niega a reconocer lo que ya todo el mundo sabe. Que gran parte de la sociedad lituana colaboró de forma entusiástica con los nazis. De hecho las primeras masacres de judíos habían sido realizadas por los propios lituanos antes de que los nazis ocuparan el país. La primera matanza de judíos ocurrió aquí en Kaunas. En la estación de autobuses. Y fue aquí también donde se creó el primer ghetto judío. Las autoridades lituanas, por entonces controladas por los ultranacionalistas, forzaron a los judíos que vivían en Kaunas a vivir agrupados en el distrito de Vilijampole. Al otro lado del río Neris. Después cortaron el puente que une este distrito a la ciudad. Cuando llegaron los nazis a Kaunas los judíos ya estaban allá concentrados. Encerrados en el matadero. Unidades especiales de matarifes lituanos, denominadas "Ypatingasis Burys", se dedicaron a masacrar judíos, gitanos y oponentes políticos. En Kaunas y a lo largo y ancho de todo el país. Quienes desfilaban hoy por Laisves Aleja (el paseo Libertad), en el centro de Kaunas, reivindicaban la memoria de quienes colaboraron con Adolf Hitler en la limpieza del país de judíos, gitanos y oponentes comunistas. Los neo-nazis quieren recuperar la memoria de Juozas Brazaitis, quien fuera Primer Ministro del gobierno títere impuesto por los nazis en 1941. El tal Brazaitis ordenó la deportación de miles de lituanos judíos a los campos de exterminio alemanes y sirvió fielmente los dictados de Hitler. La comunidad judía lo considera un asesino. Sin embargo las instituciones lituanas lo han "rehabilitado" y casi que lo han convertido en un héroe. Una universidad pública local tiene incluso un auditorio dedicado a su figura. Brazaitis murió en el exilio, en Estados Unidos. Y durante muchos años su nombre fue olvidado. Sin embargo, sus restos fueron repatriados hace unos años. Y el Estado lituano organizó una ceremonia en su honor. Con asistencia del por entonces Presidente Valdas Adamkus y del Arzobispo de Kaunas quien declaró que Brazaitis fue un gran hombre que "amó a Dios y a su país". Brazaitis fue responsable de la deportación de miles de judíos a los campos de exterminio alemanes. Y su gobierno organizó milicias que combatieron del lado de los nazis en Ucrania, Bielorusia y Polonia. La participación de milicianos fascistas lituanos fue muy relevante para aplastar la insurrección del guetto de Varsovia. Y los fascistas de Brazaitis también tuvieron un papel relevante como guardias de seguridad en el campo de concentración de Majdanek. Quienes desfilaban hoy por el centro de Kaunas se declaran sus herederos. Este año, sin duda, la manifestación ha sido un éxito. Nunca antes Kaunas había visto una manifestación neo-Nazi tan numerosa.

Un completo reportaje fotográfico de la manifestación de hoy puede verse en estos enlaces (aquí y aquí ) . El vídeo lo incluyo abajo.

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