24 dic. 2010

Navidades frente al puente más largo del mundo.

 
Vytauto Didziojo Tiltas, (puente Vytautas el Grande).Conocido como Aleksoto tiltas.




LA NAVIDAD me cogió por sorpresa aquí en Kaunas. Llegó casi sin darme cuenta. Como la visita de un viejo amigo al que no estaba esperando. Mi último post lo escribí el día de San Miguel. Y de eso ha pasado ya casi un siglo. Y lamento nuevamente no haber podido dedicar más tiempo a  las "Cartas desde el Este". Ni a insuflar nueva vida a mi alter ego Argonautas. Mi alter ego que trata de alcanzar, como los camaradas de Jasón, el vellocino de oro. Algo que no existe. En un viaje a  la remota Cólquida. La tierra que buscaban los argonautas  del mito griego. Y que deberíamos ubicar hoy en el latifundio del agente de la CIA, y hombre fuerte de Georgia, el criminal de guerra Mikheil Saakashvili.
 
Lo cierto es que este año he posteado poco. Porque no he encontrado el tiempo para hacerlo. O porque no he tenido ganas de compartir nada de lo que ocurría en mi vida . O porque me ha faltado voluntad o inspiración. O porque qué sé yo por qué. Al menos creo que el material que he ido incorporando, las cartas escritas durante este año, pueden resultar de algún interés para adictos a los psicodramas varios. El año que está a punto de finalizar constituye una especie de turning-point en mi vida personal.  La persona que soy ahora es muy distinta de la que llegó aquí hace más de tres años y medio. Una persona  diferente. No sé si peor o mejor. Pero sin duda, una persona distinta. El entorno y las experiencias vividas han ido dejando también su impronta en mi  espíritu. Y en mi forma de entender la vida y de enfocar mi relación con los demás. Son tres años y medio cargados de experiencias fascinantes. Difíciles de describir con palabras. Lituania me ha permitido, de alguna manera, descubrir que existen otras maneras de vivir la propia vida. De darle un enfoque distinto. Este pequeño y hermoso país de la costa del Báltico, con sus inmensos bosques de robles, nogales y abedules, sus innumerables lagos y ríos que discurren mansos, sin prisas, como si no quisieran alcanzar nunca el mar, este país, como digo, forma ya parte de mi propia existencia. Y pase lo que pase en el futuro siempre llevaré a Lituania en el corazón.  Y siempre consideraré que Lituania, y especialmente  Kaunas, esta ciudad en la que vivo, es  casi como mi verdadero hogar. Un país  y una ciudad a los que llegué accidentalmente. Sin  plan ni proyecto de ningún tipo. Sin tener muy claro a lo que venía. Un sitio al que llegué sin la intención de quedarme. Y en el que sigo viviendo sin saber muy bien por qué. Un país y unas gentes a los que casi les debo todo lo que soy ahora. Y que me han dado mucho más de lo que yo he podido ofrecerles. Y  que desde luego me han dado mucho más de lo que Is Pain o el pantano catalán me hayan dado nunca.

Mi vida ha cambiado mucho desde la primera carta que escribiera allá por enero. Sobre mi piel han ido resbalando los trabajos y, parafraseando el título de un conocido libro de poemas de mi admirado  Gabriel Ferrater, "les dones i els dies".  En este año que acaba he vivido experiencias fascinantes. Me he bañado en las aguas de las míticas playas de Copacabana e Ipanema. Me he tomado un par de cervezas en Dresden a las orillas del Elba.  Y cobrando un pastón de la reostia por ello. Me he incorporado, eso fue en Septiembre, con el inicio del nuevo curso escolar, a la nómina de una de las universidades públicas más importantes del país. Los viajes a la capital de Letonia o a Polonia no los incluyo como algo extraordinario ya. Forman parte de mi paisaje cotidiano. Y luego están "les dones" y eso, amigos,  es algo que me reservo para mí. Y que no quiero compartir con nadie. El amor, como diría  Vinicius de Moraes, el gran bardo brasileño, es eterno mientras dura. Pero no dura siempre. Y todo tiene un principio y un fin. Mi historia personal, la razón que me trajo a esta tierra, quedó hace mucho tiempo atrás.  Sepultada en alguna de las hojas del calendario de este año que se acaba. Y desde entonces se han ido sucediendo "les dones". Algunas de ellas apenas dejaron atrás la adolescencia. ! Menudo crápula que estoy hecho! Muchos de mis amigos que dejé atrás en Barcelona viven amordazados a la hipoteca. Casados con una persona a la que no aman y que no les ama ya. Se mantienen todavía juntos por la inercia de un documento hecho de tinta y papel. Y consagrado por algún representante autorizado del Estado. Y mantienen las apariencias por miedo a perderlo todo. Leí en algún lugar que la mayoría de clientes que frecuentan los burdeles y barras americanas son hombres casados.  Y que la mayoría de consumidores de antidepresivos eran mujeres casadas. Yo no quiero acabar como ellos. Prefiero practicar el aquí te pillo y aquí te mato hasta que el cuerpo aguante. Al menos moriré bien follado. Y sin necesidad ni de engañar a nadie ni de haber pagado un duro nunca. No como mucho capullo suelto que se viene al Este de Europa dispuesto a  "meterla en caliente". Y que acaba pagando a alguna profesional de por aquí porque ni siquiera en el Este "pilla cacho". Que en el tiempo que llevo viviendo en Lituania me he encontrado muchos tipos así. Algunos de ellos procedentes de Is Pain. Tipejos patéticos con una información bastante equivocada de lo que van a encontrar en  Lituania.  Y que acaban pagando más Fantas aquí que en el triste pueblo de donde han salido. Pero mira que hay que ser ruín y mediocre para cruzar toda Europa con la peregrina pretensión de follar. Aún recuerdo aquella vez que me topé en la estación central de autobuses de Vilnius con cuatro miembros del Cos de Bombers de Barcelona que hacían la ruta Minsk, Daugavapils (en Letonia), Riga, Tallinn, Narva (la ciudad rusa de Estonia) en busca de niñas a las que encandilar con sus presuntos encantos. Todos ellos estaban casados, claro está. Y lucían prominentes barrigones cerveceros y un deplorable estado de forma física. Les di una información equivocada y se metieron nada menos que en el autobús que va de Vilnius a Kaliningrado. Con lo que supongo que se encontrarían con serios problemas al llegar a la frontera pues no tenían visado para entrar en territorio de la Federación Rusa.

Hoy se celebra en todo el país la sagrada festividad del
Kūčios, la Noche Buena al estilo lituano. Se trata de una ceremonia claramente influenciada por la rituales paganos que se profesaban en esta parte del mundo antes de la tardía implantación del cristianismo. Una ceremonia donde no se come carne ni se bebe alcohol. En la que se limpia a fondo la casa. Se cambian las sábanas de las camas. Y donde se venera a los antepasados. Es una cena en la que los lituanos comen doce platos distintos. Muchos de los platos que se preparan siguen escrupulosamente recetas antiguas que se pierden en la noche de los tiempos. Los platos del Kūčios están compuestos básicamente de pescado (perca y arenque especialmente), hortalizas y cereales. El plato estrella es una especie de sopa fría llamada "agounų pienas" que está elaborado con semillas de amapola. El brebaje en cuestión tiene un color blanco y un sabor dulce. Y es un líquido con evidentes efectos narcotizantes. El año pasado me tomé un plato y os puedo asegurar que aquella noche dormí como un lirón. Dicen que en los pueblos de la región de Žemaitija o Samogitia, donde se conservan mejor las raíces y tradiciones de los antiguos pueblos Balts, se consume también unos panes elaborados con semillas de cannabis. No me extraña que la bandera de Lituania sea casi un calco de la bandera Rastafari.

En fin,  los obligados saludos y parabienes en catalán, lituano, español e inglés. Os deseo lo mejor para  este nuevo año 2011. Y que la paz de esta Noche Buena esté con todos vosotros.
 
Linsmu šventu Kaledu ir Laimingu Naujuju metu!
Merry Christmas and Happy New Year!
Bon Nadal i Feliç Any Nou!
Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo! 

PS: Por cierto, mis predicciones sobre las elecciones catalanas eran del todo correctas. El tripartito acabó tocado y hundido. Y nuevamente tenemos a los convergentes en la Generalitat. Con Artur Mas, esa especie de "Kent Destellos" pijo y de familia bien, como President del gobierno regional de Catalunya. Y esta vez con el soporte del PSC-PSOE en su investidura. Todo sigue igual en el pantano catalán. Los mismos de siempre controlando el cotarro y repartiéndose el botín. Las mismas familias, los mismos apellidos. Catalunya es, sin lugar a dudas, un país de corte lampedusiano. Donde todo cambia para que todo siga igual como antes. Eso sí, algún que otro conocido que tenía yo en el Gobierno catalán habrá perdido su muy bien retribuido puesto de trabajo como cargo de confianza nombrado a dedo. Aunque supongo que ya le encontrarán algo en alguna otra parte. O le convocarán un concurso de méritos hecho a su medida. La administración local y regional catalana está llena de tipos que accedieron al puesto "de por vida" gracias a ese método del enchufe encubierto. Y a los que la crisis que atenaza  la economía española les importa un pimiento. De momento. Porque no veo claro que España no necesite de un plan de ajuste duro que suponga también un ajuste de salarios y una reducción en el número de "servidores públicos". La administración pública española está, desde mi punto de vista, sobredimensionada. Es ineficiente, ineficaz y muy costosa. El denominado "Estado de las Autonomías" ha generado además 18 administraciones autonómicas con sus 18 gobiernos autonomómicos y sus 18 asambleas o parlamentos regionales. Que hay que mantener y pagar. Y que no producen nada. Por no hablar de esos verdaderos reinos de taifas llamados Ayuntamientos. Que sirven para financiar a todos los partidos políticos, de izquierda o de derecha, que forman parte del entramado político-institucional sobre el que se asienta el régimen monárquico tejido durante la transición española. El riesgo de "default" no ha desaparecido del horizonte. Sobre todo porque la economía española, la economía productiva, parece que no va a mejorar en el corto-medio plazo. Simplemente porque las cosas no se hicieron bien en el tiempo de las vacas gordas. Cuando se primó la picaresca del ladrillo y el enriquecimiento fácil. Y no se invirtió en crear unos sólidos fundamentos económicos que sirvieran al país para capear una más que previsible crisis del modelo de crecimiento económico neoliberal. El denominado "milagro español" de la década anterior al año de eso que ahora denominan Gran Recesión (2008) se basó en la especulación inmobiliaria y en la cultura del pelotazo. Y los resultados los tenemos ahí. La tasa de desempleo más alta de toda la Unión Europea. Y toda una generación perdida y condenada al "ni-ni-ni"  (ni casa, ni "lavoro", ni "figa") (1) y a vivir sine die en casa de sus progenitores. Condenados a la eterna adolescencia. Y a acumular másteres y postgrados inútiles que les sirvan para puntuar en las baremaciones de los procesos selectivos de la administraciones públicas. España es un país de pícaros, hidalgos viejos y opositores a notarías. En eso las cosas no han cambiado demasiado desde los tiempos del Quijote o del Lazarillo de Tormes. Para entender a un pueblo hay que leer a sus clásicos. Y el Quijote y el Lazarillo no son simples libros de aventuras. Sino la radiografía misma del espíritu del pueblo español.

(1) La expresión la tomo prestada de un profesor amigo mío. Que se vino a Lituania huyendo de la pestilencia de Palermo. Escapando de la mediocridad del "mezzogiorno" italiano. Con un paisaje político-institucional  y unos referentes culturales que recuerdan en mucho a lo que padecemos en el Reino de España. Que es un país enfermo. Cosido a puntos (de las baremaciones). Un país de parlanchines y gesticuladores. Al menos los  italianos exportan y saben vender fuera. A eso los transalpinos nos ganan por goleada.  Los españoles, para exportar, tenemos a los engreídos tipos del ICEX y a sus becarios fiesteros. Y así nos va. Alguien debería cerrar ese chiringuito. 

Historia de la fotografía: La fotografía que incluyo en este post la tomé ayer día 23 de Diciembre en Kaunas.  Es una foto del Aleksotas tiltas. Kaunas es una ciudad rodeada de puentes pero el Aleksotas es, sin duda, mi favorito. Donde a veces me acerco para tomarme una cerveza y comerme un  "submarinas". Un bocadillo a la manera lituana  que me recuerda, un poco, a los bocatas de "pa amb tomàquet" catalanes. El puente Aleksotas se encuentra ubicado en el casco viejo de Kaunas. Cerca hay un embarcadero donde se pueden tomar barcos de recreo. Y es un buen sitio para relajarse y meditar. El puente entre 1795 y 1815 estaba situado en lo que entonces era la frontera entre el Imperio Ruso y Prusia (hasta 1807) y el breve Ducado de Varsovia (1807-1815). Kaunas era por entonces una ciudad integrada en el Imperio Ruso y que seguía el calendario de la Iglesia Ortodoxa, el calendario Juliano. Los prusos y polacos se habían adaptado a la reforma del calendario Gregoriano impuesta por la Iglesia Católica Romana. Por eso se decía que el puente de Kaunas era el más largo del mundo. Pues cruzar sus poco más de 250  metros suponía un "viaje" de 12 días. Una de las curiosidades que tiene esta ciudad. Ayer, cuando tomé la fotografía, nevaba copiosamente sobre Kaunas.  Y hacía un frío intenso. Sin embargo hoy, en la Noche Buena de 2010, no hace apenas frío. La temperatura esta noche debe estar por encima de los cero grados pues escucho cómo las gotas de la nieve que se funde repiquetean en el alféizar de mi ventana. Y el parque que hay frente a mi apartamento, cubierto como estaba ayer por un grueso manto de nieve, se ha transformado hoy en un verdadero lodazal de barro y agua sucia.

Estadísticas de las Cartas desde el Este

30 sept. 2010

El día de San Miguel

TENGO todo todavía por hacer. Los platos se apilan en el fregadero. Al menos me ha funcionado el "Kurmis",  un desatascador de fabricación lituana muy popular entre las amas de casa de por aquí.  Y en cuya etiqueta aparece un divertido topo con gafas de buzo y una especie de llave inglesa en la mano. El "Kurmis" es un producto elaborado con algún tipo de ácido. Unas bolitas blancas que reaccionan al contacto con el agua. Y que hoy me ha salvado la vida porque ha conseguido desatascar mi fregadero. Que llevaba días atascado y acumulando la porquería de los deshechos de mis comidas. Las tuberías de este apartamento donde vivo, construído en tiempos de la Unión Soviética, son muy estrechas. Ya me advirtieron los dueños del piso que tuviera cuidado con lo que echaba por el fregadero. Y tengo toda la cocina hecha un asco. Este fin de semana me propongo limpiarla a fondo. Quería empezar a limpiar esta noche, pero al ver las noticias por la BBC  World News sobre la huelga general  en Is Pain no he podido resistir la tentación de ponerme a postear. Creo que todavía me queda algo de aquel chavalín que fuera yo hace ya unos años.  Algo me queda dentro del aquel tipo naïve que era yo entonces. Cuando creía en la revolución, la democracia y el socialismo. Palabras grandes y difíciles y que nunca he acabado de entender del todo. Y creía también que todo eso iba a llegar a través de la lucha organizada de la clase obrera. Por entonces militaba yo en una organización política marxista moderadamente "radical". Una organización que dejó de ser marxista y "radical" hace ya mucho tiempo y que quedó integrada en esa nebulosa "tripartita" que gobierna en el pantano catalán.  La izquierda tripartita super-guay, ambientalista, feminista, solidaria, gay-power, sostenible, antitaurina, amiga de los niños y defensora de todo lo que suene a políticamente correcto. Una "izquierda" sin más proyecto político que mantenerse en el poder cueste lo que cueste. Y que en el tiempo que lleva gobernando, a parte de un fallido nuevo Estatut d'Autonomia,  ha hecho bien poca cosa por la mejora de las condiciones de vida de las clases populares en Catalunya. Un tripartito que será reemplazado en breve, y así parecen indicarlo las encuestas, por los niños bien de Convergència i Unió. De hecho, tripartitos y convergentes, con todo el entramado social e institucional que gira entorno a ellos, hace tiempo que formaron una cordial entente para gobernar y chupar del bote en  Catalunya. Que es como un pantano de aguas pestilentes. Con poca o nula movilidad social. Donde siguen mandando y repartiéndose el bacalao los nietos y bisnietos de los que ya mandaban en tiempos de Alfonso XIII. La mismas familias. Los mismos apellidos de rancio abolengo. Colocados en los puestos decisivos de poder. En las instituciones importantes. En las mayores empresas. En los partidos políticos de izquierda o de derecha. En las organizaciones sociales sistémicas.

Hoy el día amaneció nublado y frío en Kaunas. Y ha llovido  de forma intermitente a lo largo de toda la jornada. En estos momentos oigo el repiqueteo de las las gotas de lluvia sobre el alféizar de la ventana del comedor. El verano queda lejos ya. Pasó en un santiamén. Casi sin darme cuenta. Un verano que ha sido extremadamente caluroso por aquí. Casi tropical. Con fuertes tormentas que arrancaron de cuajo centenares de árboles aquí en Kaunas. Pero sobre el tema de las tormentas ya me referiré en el post que he dejado a medio hacer. Un post en el que he incluido una colección de diapositivas del último viaje que hice a Dresden, capital de Sajonia, al Este de lo que es hoy la Alemania reunificada. Un viaje que hice en la primera semana del mes de septiembre por motivos de trabajo. Me fui allá como trainer contratado por una consultoría de Hamburgo. La misma consultoría que me fichó en verano para realizar un training en Brasil. Y que me paga un pastón de la reostia cada vez que salgo fuera de Lituania.  

Veo en la BBC las noticias sobre la huelga general en España. Entrevistan a un diputado con gafas  y con pinta de enchufado del quince. Y que resulta ser miembro del PSOE. Habla un inglés bastante bueno. Probablemente sus papás, cuando era joven, le pagaron los estudios en una universidad privada americana o británica. Luego entrevistan a Pedro Schwartz, un tipo que no sé si es economista, periodista, show-man o miembro de la jet-set. Y que me ha parecido verlo en más de una ocasión en alguno de esos horrendos programas de cotilleos y varietés que tanto abundan en los canales de televisión españoles. Tan insignes interlocutores dicen respetar a los sindicatos y a los ciudadanos que hoy se han echado a la calle en la mayoría de ciudades de España. Pero también afirman que el Gobierno español tiene el deber de reducir el gasto público y de hacer los ajustes que sean necesarios para reconducir la situación económica por la que atraviesa el país. Y que los mercados financieros castigarían a España si el gobierno español no adoptara esas medidas de ajuste. Luego entrevistan a un desempleado que hacía cola a las puertas de una oficina del INEM. Se trata de un obrero de mediana edad que, como consecuencia de la crisis, perdió su trabajo en la empresa para la que llevaba trabajando desde hacía más de diez años. Este obrero, claro está, no hablaba inglés como el ilustre diputado socialista ni el insigne economista Pedro Schwartz. Al final de la serie de entrevistas, el periodista que la BBC tiene desplazado a Madrid para cubrir la  jornada de huelga general, entrevista a una mujer madura, una arquitecta con tres niños, que se ha visto forzada a volver a vivir con su madre porque hace dos años perdió el trabajo y no puede permitirse el lujo de vivir en alguno de los pisos que ella misma había diseñado (toda una paradoja de la vida). Y veo nuevamente las imágenes de la manifestación en Madrid y de los riots en Barcelona. Donde los Mossos d'Esquadra, comandados por el eco-socialista y super-progre Joan Saura, le daban palos a un grupo de jóvenes manifestantes alborotadores. La escena me trajo a la memoria alguna de las imágenes que he visto por televisión de la época en que los grises apaleaban a los camaradas de Joan Saura. A finales de la dictadura franquista. En los tiempos de cuando el PSUC era todavía el PSUC. Y no la sombra que es ahora. Una sigla legalmente controlada  por los amigos y familiares del clan Ribó. Seguidamente, en el mismo programa de noticias de la BBC, aparece el ex-maoísta Barroso, Presidente de la Comisión Europea, haciendo unas declaraciones sobre la jornada de movilización que hoy se ha vivido no sólo en España sino también en otros países de Europa. Las declaraciones de Barroso son casi un calco de lo que habían dicho momentos antes, y en el mismo canal de televisión británico, el economista Pedro Schwartz y el citado diputado socialista español.  Resulta claro que los gobiernos nacionales de los Estados miembros de la Unión Europea tienen, de hecho, poco margen de maniobra.  Y están subordinados a lo que dictamine la Comisión Europea. Que a su vez está claramente al servicio de los intereses de los mercados financieros. La Comisión Europea es básicamente el instrumento político-institucional del poderoso complejo industrial-financiero del eje franco-alemán. Joder, me salió chula esta última frase llena de  guiones. Parezco un old-fashioned intelectual de corte gramsciano.  Venga, me voy a dormir ya.  Un saludo a todos los que se llamen Miguel. Hoy se celebra vuestro santo patrón.

P.S.: Días después de haber escrito esta carta leo en el blog "La llibertat dels antics" (un blog promovido por un pequeño grupo de ex-militantes y ex-ideólogos del PCC, que abandonaron este partido político catalán cuando quedó subordinado a los intereses de Iniciativa per Catalunya y, por tanto, en la órbita del PSC-PSOE) un escrito interesantísimo que una señora mayor le dirige al Conseller Joan Saura, líder de Iniciativa per Catalunya y "capo" dels Mossos d'Esquadra. La misiva que esta señora le dirige al Conseller Saura no tiene desperdicio. Puede verse clickeando sobre este link. Saura es un hipócrita del copón bendito. Encabezando "manifas" de obreros airados contra los efectos de la crisis del capitalismo global mientras sus subordinados le abren la cabeza a más de un manifestante. Aunque creo que los tipos que acompañaban a Saura en la pancarta hace tiempo que no pisan una fábrica. Si es que la han pisado alguna vez. Que tengo mis dudas al respecto.

Historia de la fotografía: La fotografía que cuelgo la tomé a principios de septiembre en una calle de Dresden. Se trata de una pegatina de un grupo antifascista alemán. Creo que la foto resulta muy apropiada para un día como hoy. Y para un escrito que aboga por la movilización social contra la dictadura del capital financiero y por la reconstrucción de la izquierda transformadora desde la calle, al margen de las instituciones sistémicas.
 
Estadísticas de las Cartas desde el Este

26 sept. 2010

Después de la tormenta

(en construcción)










Una presentación de mi viaje a Dresden, capital de Sajonia. La ciudad fue totalmente destruída por los bombardeos de la RAF durante la Segunda Guerra Mundial. Y fue reconstruída por el Estado socialista  en tiempos de la República Democrática de Alemania. Mr. Smiles ha salido muy guapo en todas las fotos.





23 jul. 2010

Vivito y coleando




Mr. Smiles y el Cristo Redentor.Junio de 2010
EN primer lugar quiero disculparme por el largo período de tiempo de mutismo total. Son ya varios meses sin subir nada nuevo a "Cartas desde el Este". Sin dar señales de vida. Algunos lectores incluso me han escrito interesándose por mi salud. Y bueno, lo único que quiero decir es que si no he actualizado el blog es por falta de tiempo, de motivación, de inspiración. O por pura vagancia. Por aquí han ocurrido muchísimas cosas que me gustaría nuevamente poder compartir con todos los seguidores de esta bitácora. Debo reconocer que cuando inicié hace más de un año este pequeño proyecto lo hice sin ser consciente de las repercusiones que ello iba a tener en mi propia vida personal. Gracias al blog he conocido a tipos muy interesantes. Con los que he tenido ocasión de confraternizar. Algunos de ellos los he conocido personalmente cuando se han pasado por Lituania. Como por ejemplo el abogado argentino y experto en moneda antigua Marcelo Gryckiewicz que me regaló su fascinante libro "Russian Bank Notes (1895-2003)". Un libro donde recoge numerosos documentos, fotografías e interesantísima información sobre la economía y las monedas de Rusia. Desde los últimos Romanov hasta el primer gobierno de Vladimir Putin. También me regaló una calabacita artesanal para cebar el mate. Y una "bombilla" para tomarlo como es debido. Y hasta una bolsa de medio kilo de yerba mate sin palo de la marca "Taraguí". Lo que me ha ocasionado cierto problema porque yo soy cafetero de toda la vida. Y paso olímpicamente de tés, valerianas e infusiones de cualquier tipo. Que me recuerdan el tiempo de mi niñez cuando mi madre me daba manzanilla cuando me dolía la barriga.  El mate lo tengo puesto sobre la repisa del armarito de la cocina. Y a veces lo saco cuando me visita alguna niña. Y así, con la calabacita en la mano, me las doy de tío sofisticado y de gustos refinados. Porque aquí en Lituania el mate resulta un tanto exótico y casi no se conoce. Y creo que resulta casi imposible encontrar calabacitas artesanales donde cebarlo. Con Marcelo puedo decir que he establecido una buena relación de amistad. Y ha sido uno de los lectores que más ha insistido en que siga escribiendo nuevas cartas. También he conocido a Asier Blas, profesor de la Universidad el País Vasco, y autor del conocido blog "Cartas del Este". Un blog de consulta obligatoria para quienes estén interesados conocer lo que está ocurriendo en los países que antes formaban parte de la esfera soviética. Asier se ha tomado unas merecidas vacaciones. Y bueno, como vive entre Riga y Bilbao, ha decidido darse un garbeo por Kaunas. Que no le pilla lejos. En un par de horas llegará a "mi" ciudad adoptiva. Y se pasará unos días por aquí. Tomando cervezas y bañándose en el Kauno Marios, el bonito lago de Kaunas. Mañana sábado, por cierto, organizamos una fiesta en el mismo lago. A la que asistirán algunos amigos. En fin, que con este pequeño post rompo el silencio y prometo ser más regular en mis actualizaciones. Creo entre carta y carta podría incluir entradas más breves. Y quizás también podría incluir más fotografías utilizando el Picasa. Por otro lado el diseño del blog no me convence demasiado. Quisiera simplificarlo al máximo. Buscar otro diseño. Eliminar buena parte de los gadgets que aparecen en el  margen izquierdo. E intentar incluir más información que pueda resultar de utilidad para turistas, mochileros y gentes interesadas en viajar por esta zona de Europa.

Debo decir, como justificación a mi inactividad bloguera, que últimamente he andando bastante liadillo. Como puede apreciarse en la fotografía que subo a este post, tuve la oportunidad de viajar, por motivos de trabajo, a Brasil. Por unos días estuve dando clases en Sao Paulo. La cosa me vino de forma inesperada. Estaba yo acabando de corregir los últimos exámenes de este semestre y preparándome para mi actividades favoritas en verano (beber cerveza, ver televisión y dedicarme al "dolce far' niente") cuando un tipo me llamó por teléfono y me dijo si estaría en disposición de ir a dar clases a Brasil por unos días. Y bueno, pues claro joder, como me ofrecían un pastón de la reostia, y además me cubrían todos los gastos de viaje (en Business Class, of course) y de alojamiento (en hoteles de 4 y 5 estrellas) qué le iba a hacer yo. Pues claro, casi que me vi forzado a aceptar la oferta. Sobre mi experiencia en Sao Paulo, a cidade de pedra, y mi visita a Río de Janeiro ya daré debida cuenta en otro post. Y como ya estaba en Brasil decidí hacer algo que cualquier hijo de vecino debería tener derecho a experimentar al menos una vez en la vida. Me di un chapuzón en las míticas aguas de Copacabana e Ipanema. Probablemente las playas con más glamour del mundo. Que inspiraron las inolvidables composiciones musicales de Antonio Carlos Jobim, Vinicius de Moraes, Joao Gilberto y otros genios de la bossa-nova. Y claro, en plan turistilla total, decidí subir al cerro Corcovado y hacerle unas fotografías a Mr. Smiles junto al enorme Cristo Redentor. Una de las maravillas del mundo. Y que en esos momentos estaba siendo restaurado. Y como siempre infestado de turistas. Haciéndose todos ellos la foto de rigor con los brazos en alto intentando imitar el archiconocido abrazo del nazareno. Que nos abraza, nos perdona y redime a todos nosotros, seres pecadores, perecederos y padecedores, desde lo alto de su privilegiada atalaya. Con el carismático Pao do Açucar y la magnífica bahía de Guanabara a sus pies. Eso fue hace tan sólo un par de semanas. Brasil todavía estaba en competición en el Mundial de Fútbol. Cuando llegué a Río de Janeiro, la selección brasileña se enfrentaba a Portugal. Y habían montado una pantalla enorme en la playa de Copacabana. La "torcida" (así llaman por allí a los hinchas de la canariha salió un tanto decepcionada por el exiguo resultado. Un empate a cero contra los lusos. Luego la decepción fue total pues el equipo brasileño no llegó ni a entrar en los cuartos de finales. En fin, que vuelvo a la carga y con ánimos para seguir dando guerra desde esta pequeña tribuna. Debo dejar este post aquí e ir a la estación de autobuses a recoger a Asier, que acaba de enviarme un mensaje diciendo que ya se encuentra en Panevezys, a medio camino entre Riga y Kaunas. Estoy vivito y coleando. Mal que les pese a algunos.

28 mar. 2010

Krizė (VI): Mr. Smiles y las frías aguas del deshielo

SUBO hoy, en este nublado día de domingo, un pequeño vídeo que tomé hace una semana con mi camarita. Una camarita Olympus, de baja gama. Sin demasiadas prestaciones ni pretensiones. Pero fácil de llevar. Y que, si llegara el caso, no me importaría demasiado romper o extraviar. El protagonista del vídeo es una especie de muñeco que he bautizado con el nombre de Mr. Smiles. Porque siempre está sonriendo. Y que lo utilizo como herramienta pedagógica en mis clases. Se trata de un globo relleno de harina. Y que compré hace unas semanas en un supermercado de la cadena IKI. Que en lituano significa algo así como "see you". El muñeco está fabricado en Alemania. Y cuesta dos litas. Y los hay de distintos colores. El gorro "rasta" que lleva puesto Mr. Smiles lo tomé prestado de una figurilla de plástico que hay en mi apartamento. Una especie de cenicero erótico con la figura de un negro y una negra practicando sexo alegre. La postura del perro, para ser más preciso. Un negro con un enorme petardo de María. Y que se la endiña por detrás a una negra con cara de extasiada y que parece disfrutar de lo lindo. La pareja que me alquiló este piso es todavía una pareja joven. Con una niña de unos cinco años. Y creo que les molaba bastante la jodienda porque aquí me han dejado varias figuras eróticas. El cenicero. Y una parejita de ancianos semidesnudos que se masturban sobre unas tumbonas de lona. Como si estuvieran en una especie de playa nudista. No sé de dónde coño sacaron esas figurillas. Pero estaban a la vista de todos. En una vitrina que hay en el comedor. El otro día abrí uno de los cajones del gran armario que hay en el dormitorio y me encontré una caja con un montón de preservativos de colores y sabores distintos. Menuda cara que se me quedó. Y bueno, creo que más temprano que tarde acabaré haciendo uso de tan inesperado regalo. Aunque no acabo de ver claro qué voy a hacer con unos condones que tienen sabor a fresa, banana o pomelo. En vez de follar le entran ganas a uno de hacerse una macedonia con ellos. Que yo, en estos temas, soy un tipo bastante tradicional. Como corresponde a un marxista de cultura católica y familia obrera. Y formado en un colegio fundado por curas escolapios progres.

La pareja de lituanos que me alquiló el piso vive ahora en el Reino Unido. Y ambos forman parte del enorme contingente de emigrantes que abandonaron el año pasado este país. Según las estadísticas oficiales, alrededor de 20.000 lituanos dejaron el país por motivos laborales. Esas son las cifras oficiales porque la cifra real podría llegar a ser alrededor del doble. Al menos eso es lo que cuentan los diarios por aquí. Y lo que dice todo el mundo. El fenómeno de la emigración ha acabado por ocupar el centro del debate político. Y aparece de forma recurrente en los medios de comunicación nacionales. Y hasta los políticos hacen ver que se preocupan por las dimensiones del fenómeno. Porque la cifra de 20.000 emigrantes en tan sólo un año es, sin duda, preocupante. Nunca en la historia de la Lituania independiente se ha vivido una ola migratoria de tal magnitud. Y tengamos en cuenta que éste es un país pequeño. De poco más de tres millones de habitantes. Las previsiones para este año no son precisamente halagüeñas. Lituania cuenta con 300.000 personas sin empleo (alrededor del 20% de la población activa). Sólo Letonia y el Reino de España -!pero mira que es cutre Is Pain!- tienen porcentajes de desempleo superiores. Este año continuará la sangría migratoria hacia la Europa "rica" y "de las oportunidades". Quienes se van de aquí son personas jóvenes. Jóvenes cualificados con estudios superiores. O trabajadores especializados en alguna profesión. Personas aptas para generar riqueza. Y que acabarán generándola no en Lituania. Sino en alguno de los países de esa Europa "rica" de la que Lituania desde luego no forma parte. Una Europa de la que Lituania, tras veinte años de "democracia", "libertad" e "independencia", sigue estando muy lejos. Como ha ocurrido con la mayoría de países que antes formaban parte de la esfera socialista, Lituania se ha convertido en un país que exporta mano de obra y materias primas baratas. Y carne de cañón para las aventuras de la OTAN. Y que importa turistillas de todo a cien, "hombres de negocios" que buscan "meterla en caliente", y Erasmus de botellón subvencionado y en permanente estado de excitación peneana. Por no hablar de los agentes americanos que se dedicaban hasta hace poco a torturar presuntos terroristas en un centro de detención secreto que la CIA tenía instalado en Vilnius. Ni de los miembros de las diversas sectas religiosas que campan por aquí a sus anchas. Entre los que, claro está, incluyo al Opus Dei. Sobre la presencia de sectas evangelistas y del ultra-conservador Opus Dei debería dedicar un par de entradas. De momento prefiero dejar aquí este breve apunte. Aunque prometo destapar algún día la caja de truenos.

En una de las high-schools para las que trabajo me dijeron que más de veinte estudiantes se irán el próximo semestre a trabajar y estudiar fuera del país. La mayoría de ellos al Reino Unido, Noruega o Alemania. Se van de Lituania a buscarse las "mongetes" fuera. Algunos de ellos, los más afortunados, van sólo a estudiar. Porque cuentan con el soporte económico de la familia. Sin embargo, la mayoría intentarán simultanear los estudios con algún trabajo que les ayude a subsistir. Mr. Smiles los va a echar de menos a todos ellos. Porque, como cualquier buen profesor, no puede dejar de sentir afecto hacia todas aquellas personas que un día fueron alumnos suyos. Todos ellos forman ya parte de su vida. De su vida de globo relleno de harina. Con una perenne sonrisa dibujada sobre su roja y elástica cara de goma.

Historia del vídeo: En el vídeo puede verse a Mr. Smiles subido a una baranda de hierro. La escena la tomé en las proximidades del Aleksotas tiltas. Que es mi puente favorito aquí en Kaunas. La acción (o mejor dicho, la no-acción) se desarrolla a la orilla del río Nemunas. Que como se aprecia en las imágenes bajaba repleto de agua. El río ha visto incrementado su caudal como consecuencia del deshielo. Unos amigos me contaron que el río acabó desbordándose en varios puntos de su recorrido. Anegando parques y jardines cercanos. Mr. Smiles me ayuda a ver con otros ojos la ciudad en la que vivo desde hace ya casi tres años. Voy haciendo fotografías a las estatuas y lugares peculiares mil veces fotografiados por otros . Y que también yo mismo me he hartado de fotografiar. Pero el otro día se me ocurrió coger a Mr. Smiles y subirlo nada menos que a las manos de la estatua del presidente Antanas Smetona. Una estatua que se encuentra ubicada en los jardines del antiguo palacio del Presidente de la República. Cuando Kaunas era la capital de la Lituania de entreguerras. Desde entonces siempre llevo la camarita y a Mr. Smiles en mi bolsa. Y le voy tomando fotos en los sitios más insospechados. Y pienso redescubrir y reinventar con él el país entero. Y hacerlo cómplice y compinche de mis aventuras y viajes. Es como una propuesta creativa dadaísta que me permite mirar el mundo con los ojos curiosos y limpios de un niño travieso. Hoy le he abierto un espacio en flickr y creo que acabaré por crearle un perfil propio en facebook. Y de vez en cuando se dejará caer por "Cartas desde el Este". Ya veremos.



Estadísticas de las Cartas desde el Este

13 mar. 2010

El primo de Zumosol

"Anyone who would choose Lithuania as an enemy has also made an enemy of the United States of America". George W. Bush, former President of USA and Criminal of War

Hoy es sábado y debería estar preparándome y acicalándome para irme de farra al
Kaziukas, la feria de San Casimiro. Pero es que no he podido evitar la tentación de hacer una referencia a la "independencia" de Lituania. El 11 de marzo las televisiones nacionales estuvieron machacando con las conmemoraciones de tan destacada fecha. La ceremonia más importante, claro está, se celebró en Vilnius. La capital que el poder soviético devolvió al territorio lituano. Y que durante más de 20 años había sido ocupada por los ultranacionalistas polacos en el período de entreguerras. También hubo actos oficiales en Kaunas y en todas las ciudades y pueblos de este bendito país que me tiene acogido. Por la noche encendí la televisión y me estuve chupando más de tres horas de noticias y reportajes relacionados con el tema. La Lietuvos Televizija, el canal estatal de televisión, estuvo todo el día emitiendo una largísima sesión del Soviet Supremo de la República Socialista de Lituania. Recordando el pasado. La sesión en la que se decidía la secesión de esta república del resto de la federación soviética. El acto estaba presidido y dirigido por el poeta y hoy eurodiputado del Partido Popular europeo Vytautas Landsbergis. Líder por entonces del movimiento nacionalista Sajudis
. Y pude distinguir entre los oradores a varios políticos nacionales que todavía hoy siguen mojando del huevo. Como la Sra. Kazimiera Prunskiene. Que en la sesión del soviet tenía 20 años menos. Y también 100 kilos menos de peso. Por lo menos. La Sra. Kazimiera ocupó, tras la declaración de independencia, el puesto de primera ministra. Y ha seguido teniendo un papel muy destacado en la política nacional. Llegando a ocupar el cargo de Ministra de Agricultura en el gobierno del socialdemócrata Gediminas Kirkilas. La Sra. Kazimiera, que es Doctora en Economía, gusta de aparecer por televisión en programas de varietés y cotilleos. Un día la vi incluso "cantar", por decir algo, junto a un par de conocidos cómicos nacionales.

Pues bien, la verdad es que no tuve narices de chuparme toda la sesión del Soviet Supremo. Estuve haciendo
zapping. E iba mezclando las sesudas deliberaciones del Soviet Supremo de la -en vías de liquidación- República Socialista Soviética de Lituania con un reportaje sobre la "lost generation" que emitía la BBC. Y que abordaba el grave problema de desempleo y falta de expectativas vitales al que se enfrenta la juventud española. En uno de los canales de televisión lituanos pude ver el saludo que la Secretaria de Estado Hillary Clinton le daba al pueblo lituano. Y me tragué parte de la ceremonia que se estaba desarrollando en Vilnius. Presidida por la Sra. Grybauskaite y por los Presidentes de Letonia y Estonia. En un tercer canal se emitía un reportaje elaborado por Jonas Mekas, un cineasta lituano que vivió la mayor parte de su vida en Estados Unidos. En el reportaje se recogían imágenes de los medios de comunicación americanos y británicos. Noticias de la CNN, la BBC o el canal Fox de hace 20 años. Y que reproducían los hechos ocurridos en aquel momento. Vi a George Bush, padre, y al premier británico John Major. Y a un Gorbachev con cara de agobiado y de no saber qué coño hacer. En la Lietuvos Televizija, mientras tanto, el Soviet Supremo seguía con sus deliberaciones. La verdad es que los tipos ésos que estaban reunidos allá no parecían demasiado nerviosos ni preocupados por lo que estaban haciendo. Como si tuviesen la sangre de horchata. Gran parte de la reunión giraba entorno a temas procedimentales. Los lituanos no son, que digamos, un pueblo demasiado temperamental . En la reunión del Soviet Supremo lituano no se vieron ni los gritos ni los aspavientos que tanto se estilan en los foros políticos de los países meridionales. Todo se desarrollaba como si se celebrase allá un proceso de oposiciones a notarías. O algo por el estilo. Me fui a prepararme la cena y a tomarme la tercera cerveza de la noche. Y entonces, cuando abría la nevera en busca del atún, puede escuchar cómo los miembros del soviet lituano de obreros, soldados y campesinos entonaban el himno de Lituania. Y pude ver cómo una enorme bandera rasta (que por entonces era inconstitucional) se desplegaba tras el Presidente del autodisuelto Soviet Supremo. La verdad es que Ladsbergis no parecía estar demasiado emocionado por el momento histórico que estaba viviendo. Y por pasar a la historia como el tipo de le devolvió la libertad y la independencia a esta gran nación. No sé a qué coño se dedicará en el Parlamento Europeo con sus camaradas del Partido Popular español. A favorecer la autodeterminación de las naciones sin Estado seguro que no. Dudo que a Landsbergis le importe un rábano la independencia de Catalunya, de Euskadi o de Galiza. Creo que se dedica a escribir poemas y cuentos para niños. Y a vivir del cuento, claro.

Por cierto, la ceremonia oficial que se celebraba en Vilnius se desarrolló en el antiguo Ayuntamiento de la capital. Un magnífico edificio ubicado en pleno
old-town y con vistas a las fabulosas iglesias barrocas de la ciudad. Todo ello, claro, reconstruído en tiempos del poder soviético. En el viejo edificio del Ayuntamiento de Vilnius estuvieron hace un año los Reyes de España. Saludando a los cuatro gatos que se asomaron por allá. Y también acogió nada menos que al antiguo ex-Presidente nortemericano, George W. Bush. Cuando hizo un tour por sus provincias bálticas en el año 2002. Y quien, por cierto, poco después de su visita, ordenó la defenestración del legítimo Presidente de la República, Rolandas Paksas, por negarse a abrir un centro secreto de detención y tortura en Vilnius. Centro clandestino que se habilitó bajo la presidencia del lituano-norteamericano Valdas Adamkus. Y que estuvo funcionando hasta hace unos meses. Hay una placa en bronce que reproduce las sabias palabras que pronunció Bush con ocasión de su visita a Vilnius, el 23 de noviembre del año 2002. Y que he incluído en la cabecera de este post. "Cualquiera que elija a Lituania como su enemigo...que sepa que se ha echado como enemigo también al primo del Zumosol". Mi inglés nunca ha sido muy bueno. Creo que George W. Bush no dijo exactamente eso aquel 23 de noviembre. A ver si hay algún diplomado o alguien con algún certificado en inglés que puntúe en las baremaciones del Ministerio de Educación y Ciencia español que me pueda ayudar. Pero creo que se me entiende. En fin, que me voy, que me voy...que me voy pal Kaziukas a beber cerveza caliente y a achuchar a las niñas!!!!

Historia de la fotografía: La fotografía la tomé yo mismo hace unas semanas. Era de mañana. Y, como de costumbre, hacía un frío que pelaba. Pero el día amaneció despejado. Sin nubes. Y opté por recorrer a pie parte del trayecto que me lleva a la universidad en la que trabajo. Y entonces saqué mi camarita y le hice una foto a la placa. No muy lejos había una señora mayor que era arrastrada por un perrito de lanas. Un perrito macho pues el chucho iba "armado". Creo que el perrito se quedó mirando por unos momentos la placa de Bush. Como si pensara miccionar en sus proximidades. Un perrito travieso, poco patriota.

PS: Tal vez los lectores que no sean de origen español no entiendan a qué me refiero cuando hablo del "primo de Zumosol". Hace unos años en España esa marca de zumos se hizo muy popular gracias a una serie de anuncios televisivos. Eran unos anuncios muy sencillos. Sin gran presupuesto. Pero que resultaron ser muy efectivos para incrementar las ventas de la marca. En ellos invariablemente aparecía un niño debilucho y con gafotas al que le quería pegar otro niño más grandote y gordo. Pero entonces el niño con gafotas le espetaba al otro algo así :"Que viene mi primo!" Y entonces venía el primo, un típo musculado, joven, alto, bien parecido. Con una t-shirt blanca que le marcaba los músculos de su cuerpo hiperproteinado. Y el tipo ése, una especie de superman hispano de los zumos, sostenía un pequeño tetra-brick de Zumosol. Y entonces el niño grandote se acojonaba, y salía huyendo. Pues eso, ahora creo que se entenderá mejor la analogía, o la comparación, o la sinestesia, o el hiperbatón o no sé...

11 mar. 2010

Conexiones. Noticias de Transnistria

Fotografía tomada en Riga, en Enero de 2010. 
HOY es 11 de marzo. Y nuevamente se celebra en Lituania el día de la independencia. De la "segunda" independencia de Lituania. Cuando el Soviet Supremo de la Lietuvos Tarybu Socialistine Respublika, la República Socialista de Lituania, dominado por el movimiento nacionalista Sąjūdis (que podría traducirse por "movimiento") proclamó la secesión de este pequeño territorio del resto de la federación soviética. El 11 de marzo del año 1990. De eso hace hoy justo 20 años. Lituania fue la primera ficha del dominó en caer. Luego vino todo lo demás. La declaración de independencia de las otras repúblicas bálticas, el golpe de Estado contra Gorbachev. El ascenso al poder de Boris Yeltsin. Y al final, el desplome de un gigante que tenía los pies de barro. Aquí el movimiento Sąjūdis llevaba trabajando desde los años 80. El Sajudis, nacido bajo las reformas propiciadas por la Perestroika de Gorbachev, era, sin duda, la organización de oposición antisocialista mejor estructurada en toda la URSS. La respuesta de las autoridades centrales de Moscú fue imponer un bloqueo económico a Lituania. Y finalmente, transcurridos más de nueve meses desde la declaración de independencia, Moscú optó por la intervención militar. Y envió tropas especiales y varias columnas de carros de combate con el objetivo de tomar la torre de televisión de Vilnius. Tanques y tropas que encontraron enfrente la oposición de una marea de ciudadanos inflamados de amor por la Patria. Y provistos muchos de ellos de fusiles de asalto y armas ligeras. Trece de esos ciudadanos acabaron muriendo en los enfrentamientos del 13 de enero de 1991. Las calles de los alrededores de la magnífica torre de televisión de Vilnius llevan los nombres de los trece muertos. Que son aquí considerados, por las autoridades del país, como unos mártires de la Patria. Un relato detallado de los "hechos de enero" o Sausio įvykiai pueden encontrarse en inglés en la Wikipedia. No sé cuántos muertos se producirían si un proceso similar se viviera por ejemplo en España o en el Reino Unido. Que son, como lo fue la URSS, Estados plurinacionales. Si lo miramos bien, la respuesta del terrible Imperio del Mal, armado hasta los dientes, y con decenas de cabezas nucleares, fue bastante tímida. Sobre todo si lo comparamos con lo que hizo después la Rusia "democrática" de Yeltsin en Chechenia. O con lo que está haciendo el aliado y amigo turco en el Kurdistán. O con lo que hace Israel en Palestina. O con lo que hace el Imperio de Bien en todos lados.

En fin, aquí empiezan hoy cuatro días de fiesta que me vienen muy bien para descansar. Y para ir por ahí a bailar con las niñas y beber cerveza caliente. Porque mañana viernes 12 de marzo empieza la feria de San Casimiro, que por aquí llaman Kaziukas. Y en Kaunas y otras poblaciones del país se organiza una tremenda feria en plena calle. Una fiesta de carácter agrícola. Donde decenas de granjeros y artesanos acuden al centro de las principales ciudades y pueblos del país para vender sus productos. El Ayuntamiento de Kaunas además se gasta una pasta en el evento. Y montará, probablemente, varios escenarios donde actuarán grupos de música y de danza. El tiempo ha mejorado hoy bastante. Estamos nuevamente por encima de los 0 grados. Y la previsión es que este fin de semana habrá sol y buen tiempo. Como en la canción de "Don Vito y la revuelta en el frenopático" de los míticos Kortatu. O sea que voy a disfrutar como un cochino.


No quería escribir nada nuevo hoy. Pero recibí una carta de uno de los lectores de este blog. Y he decidido publicarla tal como me ha llegado. La carta la escribe Gonzalo, un tipo de Madrid. Que estuvo un tiempo de Erasmus en Budapest. Y que se dió un garbeo por Transnistria. La república minúscula secesionista de Moldavia. Y que no está reconocida por eso que ahora llaman "comunidad internacional". La carta es muy interesante. Y merece ser leída con atención. Pues ofrece una visión de primera mano sobre una de las zonas más desconocidas de Europa. Un país del que a penas tenemos noticias en España y en casi ningún sitio. Y sobre el que corren todo tipo de rumores. La mayoría de ellos falsos.

Inauguro con este post una nueva sección denominada "Conexiones". En esta sección iré incluyendo escritos y cartas que los lectores de este blog tengan a bien enviarme. Se trata de ofrecer esta modesta tribuna a todos aquellas personas que hayan podido tener una experiencia interesante en alguno de los países del Este de Europa. Pero que no tengan tiempo ni interés en tirar para adelante su propio blog. Quiero dejar claro que sólo se reproducirán aquellas cartas y escritos que se alineen con la filosofía y, podríamos decir, línea editorial de "Cartas desde el Este". Lo que no voy a hacer es publicar relatos en plan "turistilla sabelotodo". Para eso ya hay otros foros.

Gracias Gonzalo por tu contribución.

Historia de la fotografía: La fotografía que he subido la tomé yo mismo en Riga a principios de enero de este año. Es la fotografía del rellano, un tanto descuidado, de uno de los pisos que daba acceso al apartamento del autor de "Cartas del Este". Un blog imprescindible. En la foto puede verse un montón de cables y de conexiones. Una fotografía perfecta para este nuevo apartado que recién inauguro con este post. Es algo muy común, en los pisos antiguos de los países del Este, encontrarse con imágenes parecidas. Las entradas a este tipo de edificios suelen estar muy degradadas. Los propietarios se gastan una pasta en arreglar su piso. Pero "pasan" bastante de las "zonas comunitarias". Que siempre andan descuidadas. Son cosas del individualismo exacerbado que impera en esta parte del mundo.

En la red existen blogs muy interesantes que ofrecen una visión crítica del proceso político y económico experimentado por la países que antes formaban parte de la órbita soviética. Blogs como "Un vallekano en Rumanía", "Cronicas húngaras" o "Desde mis gafas". Desarrollados todos ellos por ciudadanos españoles que, por distintas razones, se han ido a vivir a alguno de los países que antes se encontraban tras la "iron curtain". Y que como yo mismo ocultan su verdera identidad bajo un pseudónimo. Tipos que se muestran muy críticos con lo que ha sucedido y está sucediendo en esta parte del mundo. Que ha sido transformada en una casi semi-colonia de las "potencias occidentales". Y en un territorio donde se juega una peligrosa partida de ajedrez contra Rusia. La eterna obsesión de los angloamericanos.

La reunión de Riga con el autor de "Cartas del Este" sirvió para muchas cosas. Para darse una vuelta y redescubrir la hermosa capital de Letonia. Y, claro está, para tomarse unas Aldaris y mirar a las siempre guapas niñas de Riga. También hablamos de intentar crear un agregador de blogs. Que serviría para dar mayor visibilidad a nuestras respectivas bitácoras. Y que estaría abierto a todos aquellos otros blogueros que quisieran unirse al proyecto. E incluso dejamos volar un poco la imaginación y pensamos que sería fantástico organizar un encuentro de blogueros en algún lugar indeterminado del Este de Europa. Una reunión de blogueros críticos con todo lo que está ocurriendo por aquí. A ver si hay narices y podemos materializar todas esas ideas.



Hola Argonautas, disculpa de nuevo el retraso en enviarte las fotos y el artículo revisado. En el texto he puesto un título y una pequeña entradilla con alguna explicación para gente "profana", y he cambiado algunas cosas de redacción para hacerlo menos "email". De todos modos si quieres hacer tú la entradilla o cambiar alguna cosa en principio no tengo problema. Las fotos son todas mías o de mis amigos. La calidad es bastante variada, pero en principio he intentado seleccionar las que fueran curiosas por algún motivo o tuvieran relación con el texto. Tampoco es necesario que pongas todas, puedes hacer una selección si quieres. Algunas "pesan" mucho y tampoco tienen una calidad alucinante, igual es mejor reducirlas de tamaño para que no tarden en cargar haciendo más lenta la lectura. Bueno, sin más, ahí va la crónica:

Notas breves de un día en Tiraspol, República de Transnistria-Pridnestrovia

por Gonzalo S. T.

A continuación reproduzco una breve crónica con experiencias, anécdotas y reflexiones rápidas sobre una estancia de un día en Tiraspol, la capital de la no reconocida República de Transnistria-Pridnestrovia, territorio reconocido internacionalmente como parte de la República de Moldavia. Esta estancia se englobaba dentro de un viaje de bajo presupuesto realizado en marzo de 2009 por seis jóvenes españoles que, saliendo de Budapest, hicimos un recorrido en tren y autobús pasando por Iasi (Rumanía); Chisinau (Moldavia); Tiraspol (Transnistria); Odessa, Yalta y Kiev (Ucrania); Minsk (Bielorrusia); Vilnius (Lituania) y Varsovia (Polonia), volviendo a Budapest, donde algunos de nosotros residíamos en aquella época.

El escaso tiempo del que disponíamos para un viaje tan ambicioso nos impidió conocer con más profundidad estos países. Esta crónica recoge simplemente la percepción que tuvimos en un día cotidiano de este lugar tan atípico y desconocido del mapa de Europa:

- Salimos por la mañana de Chisinau. Hay "marshrutkas" (minibuses) a Tiraspol cada 20 minutos y el trayecto tarda normalmente algo más de una hora. Me sorprendió la frecuencia de los transportes y la mucha gente que lo coge (iba lleno, con gente de pie). En este minibús conocimos a Nadia, una chica transnistria muy joven (creo que tenía 19 o 20), que estudiaba en Chisinau y vivía en un pueblo de Transnistria al norte de Tiraspol cuyo nombre no recuerdo. Nos contó que era bastante normal trabajar o estudiar en una de las repúblicas y vivir en la otra, y que incluso había chavales de Transnistria que se iban de fiesta a Chisinau los fines de semana y volvían por la noche. Este tránsito se hacía en los dos sentidos, no necesariamente Transnistria-Moldavia. Tiraspol tenía también universidad y muchos servicios, aunque lógicamente Chisinau es una ciudad bastante más grande.

- El autobús paró en la frontera. En nuestro minibús éramos los únicos que no éramos moldavos ni transnistrios. Unos y otros pasaban tranquilamente la frontera sin ningún papeleo más allá de enseñar el pasaporte. A nosotros nos bajaron los militares transnistrios y nos hicieron las clásicas preguntas de adónde íbamos, cuántos días íbamos a estar, etc. Nos llevaron a una oficina y nos hicieron rellenar la habitual ficha de aduana. No tuvimos que pagar nada y no nos sellaron el pasaporte. Los militares fueron amables con nosotros, a pesar de no hablar inglés (ni nosotros ruso) se hicieron entender, e incluso ayudaron a un amigo que se encontraba mal por los excesos de la noche anterior. Nuestro trámite fronterizo duró más de media hora, lo que retrasó a nuestro autobús (hubo otros posteriores que, al no llevar a nadie no local, apenas perdieron unos pocos minutos en la frontera y adelantaron al nuestro). Al volver al autobús nos disculpamos y tanto el conductor como los otros viajeros nos dijeron que no pasaba nada, no se habían puesto nerviosos y comprendían la situación, cosa que creo que difícilmente habría pasado con un extranjero en nuestras estresadas sociedades capitalistas. Sobre este paso de frontera habíamos leído toda clase de barbaridades (corrupción, detenciones, sumas astronómicas de dinero, petición de soborno, denegación de paso...). Desconozco si en otros momentos se producirán irregularidades, pero desde luego nuestra experiencia fue completamente diferente.

- El autobús pasó por Bender, la segunda ciudad de Transnistria, que está justo en la línea de alto el fuego de la guerra de 1992 que hoy constituye la frontera con Moldavia. Esta ciudad fue escenario de una de las principales batallas de aquella guerra y tenía algún monumento militar, y algo más de propaganda que Tiraspol. En general en ambas ciudades hay bastantes monumentos comunistas o patrióticos, algunos como las estatuas de Lenin u hoces y martillos que yo creo que permanecen desde la época soviética; y otros que son más específicos de la república transnistria, algunos vinculados a la guerra con Moldavia, otros con simbología comunista propia y alguno muy curioso en el centro de Tiraspol de amistad con las repúblicas de Abjasia y Osetia del Sur, con banderas de gran tamaño de las tres repúblicas y fotos de los tres presidentes. En este sentido, también llaman la atención las únicas embajadas que hay en Tiraspol, en la calle principal y compartiendo edificio: la de Abjasia y la de Osetia, otras dos repúblicas no reconocidas del espacio post-soviético, que oficialmente pertenecen a Georgia.

- Al llegar a Tiraspol Nadia nos ayudó a cambiar dinero (la moneda local es el rublo transnistrio, que tenía un valor algo superior al lei moldavo). Después fuimos a la estación de tren para sacar un billete a nuestro siguiente destino (Odessa). Resulta que el tráfico de trenes lleva años suspendido por presiones del gobierno moldavo, así que la misma estación funcionaba como estación de autobuses. Había autobuses a otros pueblos y ciudades de Transnistria, a Chisinau, a Odessa y a otras ciudades de Rusia, Ucrania y Moldavia. El autobús que nos llevaba a Odessa salía el día siguiente a las 7 de la mañana. Después fuimos también con Nadia a un edificio oficial de la policía a hacer un registro obligado para turistas, que era básicamente rellenar otro papel parecido al de aduana, que también era gratuito y más o menos sencillo (al menos, con la ayuda de una local).

- Después dimos una vuelta por Tiraspol. La ciudad tiene unos 180.000 habitantes y se encuentra urbanísticamente algo desestructurada, sin demasiada personalidad y aquejada un poco de esa capitalidad apresurada de muchas capitales de nuevos países del Este (también pasa en mi opinión en capitales de países "incuestionados" como Zagreb, Podgorica, Skopje, Liubliana, Bratislava, la propia Chisinau...). De todos modos, a diferencia de algunas de las anteriores, Tiraspol nunca tuvo un patrimonio demasiado importante, no recuerdo monumentos anteriores a la época soviética y prácticamente todos los edificios principales se encuentran en torno a una calle (25 de Octubre), que llega a una plaza grande (Plaza de la Constitución) que se ha tratado de "monumentalizar" con edificios de clásica arquitectura pública soviética, estatuas y conjuntos patrióticos para dar a la ciudad cierto aire de importancia. El resto de la ciudad es una sucesión de manzanas ortogonales, sin demasiadas diferencias ni personalidad entre unas zonas y otras. Al fin y al cabo, hasta hace poco Tiraspol no era más que una ciudad de provincias de menos de 200.000 habitantes en la que nunca nadie se preocupó de construir nada especialmente glorioso. Tampoco tiene una especial relación con el río, más allá de un pequeño parque. Creo que la ciudad más parecida de Europa del Este puede ser Podgorica, la capital de Montenegro, de más o menos el mismo tamaño y con la misma falta de "apariencia de capital".

- Después comimos una especie de pasteles de hojaldre con carne muy grasientos típicos de allí, parecidos a los que había en Moldavia, cuyo nombre tampoco recuerdo, y seguimos dando una vuelta. Terminado el paseo por Tiraspol, nos tomamos un café con Nadia y nos despedimos de ella, que cogió el autobús a su pueblo. Después ya se estaba haciendo de noche y nos metimos en un bar a tomar unas cervezas. La verdad es que había muy poca actividad por la calle, parecía una ciudad de muy poca vitalidad, aunque hay que tener en cuenta que era día de diario de marzo, hacía mucho frío y estaba lloviendo.

- Como teníamos el autobús a las 7 de la mañana y los hoteles que había quedaban lejos de la estación y eran en general caros (no hay albergues ni pequeños alojamientos, sólo unos pocos hoteles pensados más para gente llegada por motivos de trabajo que para turistas), decidimos dormir en la estación de autobuses y (antiguamente) trenes. Lo habíamos preguntado al llegar y nos habían respondido que ningún problema, y así fue, dormimos en una sala de espera, bien calefactada, con otra mujer que tenía el autobús a las 5 de la mañana. Había una mujer policía encargada de la vigilancia de la estación y no nos puso ningún problema al vernos comer un bocadillo, beber una pequeña botella de vodka que habíamos comprado y sacar los sacos de dormir y ponerlos en los bancos o en el suelo. Al contrario, se puso a hablar con nosotros, nos fumamos un cigarro con ella amigablemente y nos hicimos una foto todos juntos. Me sorprendió esta simpatía en una miembro de la policía de un país como Transnistria, mientras hacíamos cosas que suelen estar prohibidas en cualquier país occidental, donde de hecho no suele estar permitido dormir en las estaciones de tren.

- Una de las cosas que más me sorprendió fue la normalidad del país. Yo esperaba un lugar muy militarizado y receloso de los extranjeros, algo que por otro lado sería lógico en un país en esa situación, pero en absoluto era así. Vi menos policía que en Madrid y la gente que encontramos era más amable, abierta y espontánea que en otros países del este de Europa. Creo que la anécdota de la policía de la estación es bastante representativa.

- Otra cosa que llama la atención es la total ausencia de mendigos y población en condiciones de pobreza aparente, algo muy infrecuente en la Europa del Este postsoviética (de hecho sólo he visto lo mismo en la capital de Bielorrusia, la otra "rara avis" de la zona). Desconozco la situación en el resto del país o si hay o no casas de acogida, pero en Tiraspol es una realidad que llama la atención.

- Por último, es inevitable analizar un poco el tema de la mayor o menor "moldavidad" de Transnistria. Por lo que nosotros percibimos, funciona a todos los niveles como un país independiente, no sólo en lo político-simbólico, sino incluso socialmente. No vimos ni un cartel en moldavo ni a nadie hablándolo, ni una bandera de Moldavia, ni a nadie funcionando con la moneda moldava, ni a nadie autodenominándose moldavo. Hablamos sobre el tema tanto con Nadia como con la chica policía y ambas consideraban que la independencia era total e irreversible, y que era un error que Moldavia y la comunidad internacional no lo reconocieran, pues de lo contrario se podrían normalizar muchas cosas. Esto no es incompatible con la importante relación con Chisinau y la mucha gente que va y viene casi todos los días. Me dio la impresión de que en general no hay enemistad social entre la gente de a pie de Moldavia y Transnistria, nadie nos dijo "los moldavos son unos tal" o "los transnistrios son unos cual" y los discursos solían ser bastante maduros y equilibrados, algo raro pues ante un conflicto de estas características desde el poder se suelen exacerbar los discursos de odio y rivalidad. De hecho creo que incluso los moldavos tienen perfectamente asimilada la independencia "de facto" de Transnistria, ese extraño territorio cuya principal identidad quizá consista en haber pertenecido durante siglos a grandes imperios y naciones sin llegar, realmente, a formar parte de ninguna.
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Si quieres más información sobre alguna cosa dímelo sin problema. Un saludo, Gonzalo

Estadísticas de las Cartas desde el Este

10 mar. 2010

El día de los tulipanes rojos.

 "...sexuality is a human instinct as natural as hunger or thirst". Theses on Communist Morality in the Sphere of Marital Relations by Alexandra Kollontai.

HACE unos días me enfrenté a uno de los mayores problemas con los que se puede encontrar un bloguero. La pérdida, por error, de un post en el que había invertido tiempo, sudor, ilusión y esfuerzo. Eso me pasó hace una semana. Tuve un descuido y se me borró una entrada en la que llevaba trabajando varios días. Y me resultó imposible volver a recuperarla. Invertí unas cuantas horas en la composición de una nueva "Carta desde el Este". Una carta que me estaba saliendo muy chula
y en la que reflexionaba sobre la eterna lucha entre Kanapinis, el hombre-cannabis que en el Užgavėnės o Carnaval lituano representa a la Pimavera, y Lašininis, el porquero, quien representa al Invierno. También incluía en aquella carta frustrada una reflexión sobre la pobreza en Lituania. Sobre las señoras y señores mayores que trabajan en retirar la nieve y el hielo de la vía pública. Provistos de enormes y pesadas escarpas de hierro. Y enfundados en chalecos naranjas con bandas reflectantes. Y con el logo de alguna de las "empresas de servicios" que los ayuntamientos contratan para tan difícil y penosa tarea. Muchos de ellos son ancianos y deberían estar disfrutando de una jubilación gozosa con los nietos. En vez de picar hielo a las ocho de la mañana con temperaturas que en Lituania este año han llegado a caer por debajo de los 25 grados bajo cero. Ya digo que el post era la reòstia. Estaba especialmente inspirado cuando lo subí a mi blog. Pero cosas de la vida. Intenté introducir algunos cambios y no sé qué narices pasó que el post simplemente desapareció. Y no lo pude ya recuperar. Busqué información en la red. Y encontré varios sitios que daban consejos al respecto. Le pedí ayuda incluso a un tal Peter Enviroman, un pensionista americano que se dedica a ayudar blogueros en apuros. Por la foto que tiene subida a su blog, el tipo parece de ascendencia china o japonesa. El Sr. Enviroman (menudo apellido!) me dijo que mi única esperanza era que algún empleado de blogger leyese mi queja. Una queja que escribí, claro está, en inglés. Porque parece ser que hay más posibilidades que algún employee de blogger se digne a atender tu queja si escribes en la lengua del Imperio del Bien. En fin, que doy la carta por perdida. En todo este proceso he aprendido que hay que ser precavido. Y que regularmente debo hacer copias del contenido del blog. No sea que a alguno de los employees de blogger se le ocurra eliminarlo. Así, sin más. Por considerarlo ofensivo. O por vulnerar no sé que leches de normas que tiene la empresa. Es lo malo de poner tu vida en manos de una multinacional. Un día te despiden y te desmontan el chiringuito. Internet, digan lo que digan, está en gran medida controlado por cuatro o cinco multinacionales. Y ese rollo que nos cuentan de que internet sirve para democratizar el saber y para promover los derechos humanos y la "sociedad del conocimiento" es un puro cuento chino. Tal vez en sus orígenes había algo de underground en la red. Pero ahora mismo, desde mi punto de vista, internet es más un instrumento de dominación que de liberación. Un instrumento al servicio de los intereses de las multinacionales. E intervenido, controlado y promovido por el poder. El otro día vi una entrevista que la BBC le hacía a un payo que trabajaba en el Departamento de Estado de la Sra. de Clinton. Un tipo joven, elegante, con una pinta de niño pijo repelente. El tipo explicaba cómo la "Administración Obama" utilizaba intensivamente las redes sociales para promover la democracia y los derechos humanos en el mundo. Que es una manera eufemística de decir que el Imperio del Bien (los angloamericanos) utiliza internet para desestabilizar gobiernos hostiles, manipular información y promover el terrorismo de Estado.

En fin, aquí en Lituania parece que Kanapinis triunfará sobre el porquero. Aunque este año le está costando lo suyo. Hace dos días, el 8 de marzo, día internacional de la mujer (trabajadora), las temperaturas bajaron aquí de sopetón. Llegando por la noche a caer por debajo de los -20 grados Celsius. Lo que no es habitual a estas alturas del año. Ayer 9 de marzo nevó copiosamente en Vilnius y Kaunas. Y todo volvió a cubrirse con un espeso manto de nieve. Hoy me he levantado bien de mañana y he tomado el trolebús que me llevaba al centro de Kaunas. Y he visto las brigadas de ancianos y ancianas nuevamente afanándose por retirar la nieve de las principales calles de la ciudad. Ataviados con sus chalecos naranjas, sus botas de goma y provistos de palas, picos y escarpas de hierro.

No puedo dejar de hacer referencia al 8 de marzo, día internacional de la mujer (trabajadora). Y escribo "trabajadora" entre paréntesis porque ese adjetivo prácticamente ya no se utiliza. "Trabajadora" es una palabra peligrosa con claras connotaciones socialistas. Mejor eliminarla. Y tranformar el día en una jornada dedicada a la mujer en general. Sin especificar su clase o condición social. Ese día el centro de Kaunas se llenó de puestos de flores. Porque aquí el 8 de marzo es un día para regalar flores a las mujeres. Especialmente tulipanes rojos. En Lituania no se estila el rollo malhumorado y combativo que sufrimos en Is Pain. No se ven concentraciones de mujeres enfundadas en horteras camisetas violetas ni recreando el símbolo de la vagina con las dos palmas de las manos violentamente alzadas. Ni hay manifestaciones encabezadas por abogadas con sobrepeso diciendo sandeces sobre el sexo -que obviamente hace años que no practican- y promoviendo la erradicación del macho de la especie. Sobre todo la erradicación del varón heterosexual, caucásico y blanco. Porque con los individuos que no pertenecen a este grupo, las féminas españolas se muestran mucho más complacientes. El día de la mujer se ha convertido en España en el día contra la violencia de género y del hoy_no_me_abro_de_piernas. Cuando, de hecho, en sus orígenes, lo que preconizaban las teóricas y militantes de la liberación de la mujer era algo bien distinto. La disolución de la institución familiar (que es la que genera la violencia doméstica) y el sexo libre, alegre y sin ataduras conyugales. Aquí, en Lituania, ya digo que el rollo de militantes frustadas no se estila para nada. Las lituanas en general ese día prefieren ponerse guapas y vestirse para la ocasión. Se perfuman, se depilan, se huntan bien huntadas con body-milk. Y así, bien acicaladas, esperan que el novio, el marido, el amante, los amigos varones y los compañeros de trabajo les regalen tulipanes. Y bueno, ese día los restaurantes se llenan de parejitas. Y las farmacias y supermercados se vacían de condones. Como debe ser, digo yo.
Por la televisión vi una curiosa iniciativa del Ministerio de Interior lituano. Una iniciativa que creo que debería introducirse en Is Pain. La policía de tráfico detenía los vehículos que estaban conducidos por mujeres. Y en vez de ponerles un multazo, lo que hacían los agentes era regalarles tulipanes. Claro, escogían a las afortunadas al azar. Porque el Ministerio del Interior tenía un presupuesto muy limitado. Y no había tulipanes para todas las conductoras del país. Policías regalando flores a las mujeres. Es la primera vez que veo una cosa similar.

Seguí con cierto interés el tratamiento que los medios de comunicación lituanos hicieron de la jornada. También hice un poco de zapping. Y acabé viendo los noticiarios de la BBC y de la CNN. Todos ellos ocultaron un hecho histórico. Como tratando de borrar de la Historia que el 8 de marzo fue reconocido por primera vez como día internacional de la mujer (trabajadora) nada menos que por Lenin. A instancias de la activista e intelectual bolchevique Alexandra Kollontai. Quien fuera la primera mujer en ocupar el cargo de embajadora. Kollontai fue una intelectual de primera fila. Y llegó a teorizar sobre el amor libre en una sociedad igualitaria y sin clases donde la mujer disfrutaría de la misma libertad sexual que tienen los hombres. La emancipación de la mujer estaría, por tanto, íntimamente ligada con la construcción del socialismo. E implicaría necesariamente una revolución también en el plano sexual y afectivo. En la BBC pusieron unas imágenes de Hillary Clinton y de Meryl Streep. Y también de Madonna. Todas ellas, claro está, con sobradas credenciales para representar el espíritu rebelde y emancipador del día de la mujer. Sobre todo la Sra. Clinton. Sufrida y amantísima esposa de aquel Presidente que gustaba de jugar con puros habanos y becarias arrodilladas y mamonas. Mientras ordenaba a Javier Solana, por entonces Secretario General de la OTAN, que bombardease Belgrado. Ninguno de esos "medios de información" dijo ni pío ni sobre la Sra. Kollontai ni sobre Clara Zetkin. Las auténticas creadoras del día internacional de la mujer (trabajadora). En la Lietuvos Televizija aparecieron la Sra. Dalia Grybauskaite (cuyo apellido podríamos traducir como "la hija de la seta") y la Sra. Irena Degutiene. La primera es la Presidenta del país. Y la segunda ocupa desde hace unos meses el cargo de Presidenta del Seimas o Parlamento lituano. Pero también pasaron por alto a Lenin y a la Kollontai. E incluso olvidaron que unas de las precursoras del día internacional de la mujer fue Emma Goldman. Una intelectual y luchadora anarquista judía que nació aquí mismo, en Kaunas. En tiempos del Zar. Y que siendo adolescente emigró a Estados Unidos. Donde se convirtió en una de la líderes del movimiento anarquista americano. A Emma Goldmann, siendo una ilustre ciudadana nacida en Kaunas, deberían dedicarle al menos una calle. Aunque mucho me temo que aquí muy pocos conocen quién fue Emma Godman. O Clara Zetkin. O Alexandra Kollontai. Todas ellas extraordinarios seres humanos. Intelectualmente hermosas. Luminosas como los tulipanes rojos. Les dedico a todos ellas este post. Como un humilde homenaje a su memoria y a su lucha por la emancipación de la mujer. Y por el amor libre, entre seres iguales. Por el amor sin ataduras.

Historia de la fotografía: Subo una fotografía que tomé de un envoltorio de salchichas ahumadas de la marca "Tarybines". Palabra lituana que podría traducirse por "Soviéticas". Las que aparecen en la fotografía son salchichas picantes, rellenas con trocitos de queso auténtico. Y que son mis favoritas. "Tarybines " es una marca comercializada por la empresa de salchichas "Samsono". Que tiene muy buena reputación por la calidad de sus productos. La empresa comercializa varios tipos de salchichas ahumadas y en todos los envoltorios incluyen un dibujo de un campesino o campesina que recuerdan, por su diseño, los tiempos del "realismo soviético". En el envoltorio del paquete de salchichas que aparece en la fotografía puede verse una campesina sonriendo. Una campesina guapa pero sin sex-appeal. Una mujer joven y sin maquillar. Con un pañuelo blanco cubriéndole el pelo. Una mujer trabajadora que mira serenamente al futuro. El 8 de marzo fue su día. Espero que nadie haga una interpretación torcida de las salchichas que aparecen en el plato. Tomé la foto antes de comérmelas, claro.
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15 feb. 2010

El color de la nieve pisada

Mis viejas botas, cubiertas de nieve y un agujero abierto en el lago  para pescar.

TRANSCURRIERON ya muchos días desde que subí mi último post. Pasaron las navidades. Vino el año nuevo. Y poco a poco fue volviendo la normalidad. Si es que puede considerarse normal la vida que llevo aquí en Lituania. Creo que estoy pasando por un momento de bajón creativo. De bajo tono vital. Empecé el nuevo año en Riga. Y debería haber subido ya algo sobre mi visita a la capital letona. Y sobre el encuentro con el autor de "Cartas del Este". Un blog que desde esta modesta tribuna recomiendo.


El invierno está siendo durísimo por aquí. Con temperaturas que cayeron hasta casi los -30 grados bajo cero. Lo que ya es decir. No veo el sol desde finales de septiembre. Y creo que la falta del sol ha acabado por afectar mi estado de ánimo. Llevo seis meses pisando hielo y nieve sucia. Seis meses con las botas siempre mojadas. Este es el tercer invierno consecutivo que paso en Lituania. Y está siendo, sin lugar a dudas, el más penoso de los tres. Según me cuentan mis propios estudiantes, un invierno como éste no lo viven por aquí en muchos años. A principios de enero, cuando estaba en Riga, las aguas del Daugava, que es un río inmenso, bajaban congeladas. El río literalmente estaba helado. Pude ver algunos operarios realizando trabajos en las inmediaciones del Akmens tilts. Los vi caminando sobre las aguas heladas del río. No muy lejos había una docena de gaviotas acurrucadas que parecían mirárselos con curiosidad. Aquí el Nemunas, el principal río de Lituania, que discurre sinuoso bordeando el casco viejo de Kaunas, como si se tratase de una enorme y lenta serpiente de metal líquido, tardó un poco más en congelarse. Lo hizo a mediados del mes de enero. Cuando por dos semanas consecutivas las temperaturas cayeron por debajo de los -20 grados bajo cero. La congelación de un río es un fenómeno al que no estoy habituado. De hecho en Barcelona no tenemos ríos como los de aquí. Ríos con agua. El hielo fue formándose en la ribera del Nemunas y fue avanzando hacia su centro. Y las aguas fueron tamizándose con placas de hielo. En Kaunas el río Nemunas (o Neman) recibe las aguas del Neris, que viene desde Vilnius. Un viernes bien de mañana tomé uno de los autobuses que atraviesa el Varniu tiltas, recientemente reabierto tras permanecer un año cerrado por obras de rehabilitación. Un puente enorme y que ofrece unas vistas inigualables de la confluencia de ambos ríos. Y vi cómo el hielo se había instalado alrededor de los islotes naturales que se han formado en dicha confluencia. Con las arenas sedimentarias arrastradas por el Neris. "Confluencia" en lituano se denomina Santaka. Y es un nombre un poco mágico. Un hotel, una calle y un parque de la ciudad llevan ese nombre. Y también un grupo de folk local. La confluencia de dos ríos, según me contó una vez mi chica, es un fenómeno natural que se venera en la religión Romuva. Los ríos en el universo agropagano lituano son siempre seres viriles que entregan sus aguas a Jura, la deidad femenina del mar. Romuva es la vieja religión pagana de las tribus Balts. Una religión que de algún modo se niega a desaparecer del todo. Y que pervive en los nombres de los ríos, los lagos, los bosques y los montes del país. Y en los nombres que los lituanos dan a sus hijas. Nombres como Egle (abeto), Ugne (fuego), Milda (la deidad del amor) Laima (la diosa del destino y una de sus principales deidades), Dovile, Gedminte, Svajune, Eismante, Aivara. Nombres tras los que siempre hay un viejo mito pagano vinculado a la Naturaleza. Una religión eminentemente matriarcal donde el sol, Saulė, es una divinidad femenina. Y donde la luna, Menulis, es un varón. Muy pocas chicas tienen aquí nombres cristianos. Trabajo de profe y yo todas las mañanas "paso lista". Es como si los padres, que son quienes deciden el nombre de sus hijas, quisieran reafirmar los orígenes puramente lituanos de la familia. En Vilnius tengo un montón de estudiantes de origen polaco o ruso. Con nombres como Beata o Marija. A ningún polaco creo que se le ocurriría darle a su hija el nombre de Ugne, la deidad lituana del fuego. Los nombres de los varones aquí, como en cualquier otra parte del mundo, suelen resultar menos interesantes. La mayoría de chicos tienen nombres de guerreros o de santos. Nombres como Vytautas, Gediminas, Algirdas o Mindaugas. Todos ellos Grandes Duques de Lituania. Mindaugas, por cierto, llegó a ser coronado rey. El único rey que ha tenido este pueblo. Un rey que por conveniencias políticas se hizo bautizar católico. Aunque al final parece ser que volvió a abrazar el paganismo. Antes de que lo asesinaran. En fin, he incluido en los márgenes de este blog una imagen del símbolo de la religión Romuva. Un roble de tres ramas con una llama sagrada en su cumbre. La imagen está linkeada a uno de los mejores sitios web dedicado a esta religión que he podido encontrar.

Se helaron el Nemunas y el Neris. Y también el Kauno Marios. El magnífico embalse creado en los años 50 por obra de la ingeniería soviética para aprovechar la fuerza hidroeléctrica del río Nemunas. Energía limpia, para siempre, y
for free. Energía renovable y limpia mucho antes de que el tipo "gore" ése se pasease por el mundo en jet privado predicando la nueva religión del cambio climático y del ahorro energético. Y que un día se postuló como candidato a la silla imperial de la Casa Blanca. Energía for free hasta que el sector de la energía, como todo el país, fue sometido al latrocinio que comportó la privatización salvaje de los años 90. La obra del Kauno Marios generó además un extraordinario parque natural entorno al complejo monumental barroco de
Pažaislis, un monasterio benedictino diseñado por arquitectos italianos en el siglo XVII. Y que actualmente acoge, durante los tres meses de verano, el festival de música clásica más importante del país. Un parque poblado por robles, arces, álamos y otros árboles nobles y que ocupa una extensión superior a la propia ciudad de Kaunas. Y que se encuentra a unos diez minutos a pie de donde vivo yo ahora. Sobre las aguas congeladas del Kauno Marios me paseé el otro día. Era domingo y hacía sol. Un sol frío, que no calentaba nada, pero que sabía a gloria divina. El sol animó a mucha gente a acercarse a las inmediaciones del lago. Vi un montón de tipos haciendo esquí de fondo. Y a varias niñas guapas patinando y haciendo cabriolas sobre el hielo. También había varios abuelos con pinta de home-less que habían abierto agujeros en el hielo por donde tenían metidos los sedales de sus cañas de pescar. Estaban probablemente al acecho de algún suplemento nutricional en forma de pez. Que les sirviera para mejorar con proteína de pescado la pobre dieta de fécula de patata a la que les tiene condenados la misérrima pensión que les da Kubilius. Vi también muchos trineos arrastrados por niños. Y había un tipo con barba que parecía un personaje sacado de "La llamada de la selva" de Jack London. Montado sobre un trineo que arrastraban cinco perros huskies.

Este invierno me está resultando difícil. Y no sólo por las duras condiciones climáticas. Creo que, de algún modo, el traslado a mi nuevo apartamento está repercutiendo negativamente en mi vida social. La está reduciendo. Porque ahora vivo en Petrašiūnai, un distrito que está un tanto apartado del centro de la ciudad. Este distrito queda desconectado del centro de Kaunas alrededor de las diez y media de la noche. Con el último trolebús número cinco. Ahora recibo menos visitas que antes y salgo bastante menos. Vivir en Savanoriu prospektas me permitía irme de farra sin pensar demasiado en cómo volver a dormir la mona. Muchas veces volvía a casa a música de talón. La distancia entre el Siena, el club más emblemático de Kaunas, y mi apartamento la cubría en unos veinte minutos. Aunque a veces me paraba a mear en algún árbol. Y entonces, claro está, me demoraba un poco más. Ahora necesitaría al menos una hora para llegar a mi apartamento. Y la verdad, no creo que sea muy sensato pegarse una caminata de una hora sobre la nieve sucia y el hielo resbaladizo. Y menos de noche, por sitios mal iluminados y con estas condiciones atmosféricas. Así que si voy de fiesta tengo que esperarme al primer bus. O tomar un taxi. Y tomar un taxi significa aquí "sablazo" seguro. Porque en Kaunas, como en Barcelona, como casi en todas partes, los taxistas tienen la inveterada costumbre de clavártela bien clavada si te ven pinta de guiri. A mi ya me la han clavado varias veces. Por eso intento evitarlos.

A pesar de todo, del mal tiempo, de la nieve, de las dificultades logísticas, debería sentirme feliz y lleno de energía. Feliz por vivir aquí y por hacer lo que estoy haciendo. Feliz por poder tomar el tren de las ocho y media que me lleva casi todas la mañanas a Vilnius. Por tomarlo aquí al lado, en el pequeño apeadero de Amaliai que tengo a pocos minutos de casa. Subiendo una cuestecita mal pavimentada y cubierta por una nieve que no se funde nunca. Una nieve que sólo pisamos el guardabarreras y los escasos viajeros que tomamos el tren en este punto. Debería sentirme feliz porque este nuevo semestre parece que va a ser bastante positivo desde el punto de vista económico, profesional y académico. Y porque incluso he podido desencayar el tema de mi Doctorado. Que podré acabarlo aquí, en la misma Universidad de Vilnius, sin tener que volver a Barcelona. Debería sentirme feliz por toda la gente buena que estoy conociendo aquí. Feliz por todas las experiencias vividas. Y por todo lo que estoy aprendiendo de este país. Y de mí mismo. Este año se presenta lleno de posibilidades. Se me han abierto nuevas puertas. Y tengo proyectos profesionales y personales simplemente acojonantes. Como un viaje a París que haré a finales de marzo para dar unas clases en una business school para niños pijos franceses. Una business school ubicada no muy lejos de Les Champs Élysées. Lo que no es moco de pavo. O un proyecto financiado por el Nordic Council que, a mediados de abril, me hará cruzar Lituania en un microbús. En una "comunidad docente" formada por una veintena de profesores y estudiantes de países nórdicos. Un proyecto que tengo la fortuna de coordinar. A veces soy, como decimos en Catalunya, un poco ploramiques. Y me agobio por nada. Se trata sólo de saber manejar y dominar esta tendencia a la melancolía que a veces se apodera de mi estado de ánimo y que me impide hacer cualquier cosa útil. Que me impide fregar los platos que se amontonan sucios en el fregadero. O desempaquetar unas bolsas llenas de papeles y documentos inútiles que debería tirar al contáiner. Que me impide incluso escribir en este blog. Un blog al que le empiezo tener afecto. Porque es como un amigo que siempre está ahí, esperando a que le diga algo.

Estos días se celebran por aquí fiestas grandes. Hoy se celebró el
Užgavėnės, o Carnaval lituano. Y también el día de San Valentín, patrón de los enamorados. Mañana es también día festivo. E iré a celebrar la graduación de mis estudiantes en el teatro municipal de música de Kaunas. Graduación que este año coincide con el veinte aniversario de la institución educativa que organiza el evento. Y en la que llevo trabajando casi hace ya dos años. La fiesta promete. Habrá música y actuaciones de los estudiantes. Y comida y bebida en abundancia. Y el martes es el día nacional de Lituania. El día de la independencia. De la primera independencia de este país. Que se independizó no de los rusos -cuyo imperio ya estaba en proceso de descomposición debido a la I Guerra Mundial y a la revolución socialista de octubre de 1917- sino del Imperio Alemán. Que tras la paz de Brest-Litovsk creó un territorio en el Este de Europa bajo su dominación. No sé muy bien por qué celebran aquí ese día. Porque esa gente que lo celebran, todos ellos miembros de la élite nacional, participaron del poder en tiempos de la URSS. Muchos de ellos ocupaban cargos en los aparatos del Estado, en la administración e instituciones educativas del país y en el propio Partido Comunista. Y también fueron responsables de la descomposición del proyecto socialista y de la reintegración de este hermoso país en esa revisitación soft de la Mittleleurope alemana. Que es lo que a fin de cuentas ha venido a ser la "ampliación" de la Unión Europea hacia los países del Este. Lituania es menos "independiente" ahora que nunca. Pues la mayoría de decisiones estratégicas que afectan los destinos de este país se adoptan no en los foros nacionales. Sino en Bruselas, Washington o Frankfurt. Y en los consejos de administración de los bancos escandinavos que tienen tomadas financieramente Lituania y las otras repúblicas bálticas. Es ahí donde se adoptan las decisiones importantes que acaban repercutiendo en la vida cotidiana de las gentes de este pequeño país. Ciudadanos a los que desde el poder institucional y mediático les siguen vendiendo la moto utilizando para ello un patriotismo distorsionado. Un nacionalismo huero. Vacío de contenido. Un patriotismo de banderas de colores, paradas militares e himnos inflamados que significan bien poca cosa. Con la bandera lituana no se puede comprar patatas en el MAXIMA. Ni tampoco sirve para pagar el billete de tren o la factura de la calefacción. El himno del Lituania no les sirve a ese 15% de desempleados que oficialmente tiene el país para encontrar un trabajo. Se tienen que ir a otros países de la "Europa rica" que tienen banderas e himnos más solventes. Patrioterismo de pacotilla que me recuerda mucho al nacionalismo catalán o español. Y que sirve solamente para que el pueblo mire hacia otro lado y para que las élites sigan chupando del bote. Bajo el sistema de dominación y apropiación capitalista, palabras como Patria, Libertad o Democracia significan bien poca cosa. El sistema capitalista bajo ropajes democráticos viene a ser algo así como la Iglesia Católica en Irlanda o EE.UU. (y probablemente como casi en todos lados). Que está llena de curas que hablan de Piedad, Dios y Santidad cuando lo que realmente quieren es que les prestes el culo por un rato. El año pasado la parada militar que se organizó en Vilnius estaba presidida por el Presidente Valdas Adamkus. Quien fuera puesto en el cargo por la Fundación Soros y por el Departamento de Estado de la primera Administración Bush. Substituyendo en una operación rocambolesca al legítimo presidente Rolandas Paksas. Un tipo incómodo. El único Jefe de estado europeo que ha sido removido de su cargo a través de un impeachment en el Parlamento. El pecado de Paksas fue resistirse a obedecer los dictados de Washington y a negarse a instalar un centro de detención y tortura en Vilnius para "interrogar" a sospechosos de colaborar con el terrorismo islámico (ver nota a final de este post). En la presidencia de aquella ceremonia, que conmemoraba la independencia de Lituania, y que vi por televisión, se encontraba también el "empresario" y show-man Arunas Valinskas quien recién estrenaba su puesto de Presidente del Parlamento o Seimas. Valinskas hace unos meses tuvo que ser removido de su cargo al publicarse en un tabloide de tirada nacional unas fotos comprometedoras donde aparecía tomándose unas copas, en tono desenfadado y distendido, nada menos que el capo de la mafia lituana, Henrikas Daktaras. Alias Henyte. Que fue detenido en Bulgaria por la Interpol a finales del año pasado. Y que lleva ahora una vida de puta madre en una cárcel lituana. Donde, según parece, se le da un "trato privilegiado". La vida de un marqués o de uno de los Grandes Duques de Lituania. Que ya quisieran para sí muchos jubilados de este país. Que no pueden ni pagar el billete de trolebús. ¿Pero de qué patriotismo barato está hablando esta gente? Si Basanavicius levantara la cabeza se volvía a morir del susto. Por lo demás hoy entró el Año Nuevo chino. El año del tigre de metal que, según cuentan, nos traerá fortuna y dinero. Que buena falta nos hace a todos. Y aunque, según la mitología del Užgavėnės, hoy Kanapinis o el "hombre Cannabis", que personifica a la Primavera, derrota nuevamente a Lašininis, el porquero, quien personifica al Invierno, lo cierto es que afuera está nevando nuevamente. Cubriendo con un fino manto blanco el color de la nieve pisada.

Carta desde el Este redactada en Kaunas, Lituania. Entre el 13 y 14 de febrero del año 2010.

Historia de la fotografía: En la fotografía pueden apreciarse mis viejas botas sobre el hielo y cubiertas por la nieve. La tomé hace un par de domingos en el Kauno Marios. El agujero que aparece en la fotografía fue hecho por unos pescadores. Por él iban soltando el sedal con la esperanza de que algún pez picara el anzuelo. La fotografías de esa jornada pueden verse clickeando este link. Pero sólo son accesibles si se dispone de una cuenta en "facebook". Espero que resulten de vuestro agrado. Debo decir que aquí en Lituania el calzado es de mala calidad. Y que es complicado comprarse unas botas buenas por un precio razonable. El otro día descubrí en Vilnius una tienda de artículos de caza. Y acabé comprándome un abrigo de cazador de la marca Chiruca. Que me costó una pasta gansa. Estuve a punto de tirar la casa por la ventana y comprarme también unas botas Chirucas. Dicen que comprando se te suben los ánimos. Lástima que no tenían mi número del modelo que me gustaba. !Joder como añoro unas buenas Chirucas! Mi vida por unas Chirucas del número 44! Creo que al final me acabaré comprando las chirucas del otro modelo. Aunque son unos botones pesados para la caza del venado. Y no sé muy bien si me dejarán entrar en los clubs con ellas. Ni dónde las voy a guardar cuando llegue el verano.


Nota: Reproduzco aquí una breve nota aparecida en LITNEWS, y que hace referencia al "caso Paksas". Litnews es una nueva publicación gratuita que ofrece noticias y artículos de fondo sobre Lituania y otros países de la zona. Y que se edita íntegramente en inglés. La revista puede consultarse y bajarse gratuitamente desde su sitio web: www.litnews.lt

Strasbourg, Jan 29 (ELTA) - On April 28, the Strasbourg-based Grand Chamber of the European Court of Human Rights will start hearing the action lodged by MEP Rolandas Paksas, the impeached head of state, over the alleged conspiracy of political groups against him as president in 2003-2004.

According to Paksas, he was deprived of his right to a defence, and an impartial and fair trial.“The case is open after six years since I brought the action. It is started to be heard in the face of new circumstances which again prove that there has been a conspiracy aimed to remove the president who created problems for clans - the president, who strictly prohibited the establishment of torture chambers of a foreign country in Lithuania.

“I am convinced that justice will win as this case is not against Lithuania, but against the politicized clans and the system which organized the conspiracy under the name of Lithuania,” Paksas said.In the case at the European Court of Human Rights the defendant will be the Lithuanian Government, which has its own representative to the court.



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