28 mar. 2010

Krizė (VI): Mr. Smiles y las frías aguas del deshielo

SUBO hoy, en este nublado día de domingo, un pequeño vídeo que tomé hace una semana con mi camarita. Una camarita Olympus, de baja gama. Sin demasiadas prestaciones ni pretensiones. Pero fácil de llevar. Y que, si llegara el caso, no me importaría demasiado romper o extraviar. El protagonista del vídeo es una especie de muñeco que he bautizado con el nombre de Mr. Smiles. Porque siempre está sonriendo. Y que lo utilizo como herramienta pedagógica en mis clases. Se trata de un globo relleno de harina. Y que compré hace unas semanas en un supermercado de la cadena IKI. Que en lituano significa algo así como "see you". El muñeco está fabricado en Alemania. Y cuesta dos litas. Y los hay de distintos colores. El gorro "rasta" que lleva puesto Mr. Smiles lo tomé prestado de una figurilla de plástico que hay en mi apartamento. Una especie de cenicero erótico con la figura de un negro y una negra practicando sexo alegre. La postura del perro, para ser más preciso. Un negro con un enorme petardo de María. Y que se la endiña por detrás a una negra con cara de extasiada y que parece disfrutar de lo lindo. La pareja que me alquiló este piso es todavía una pareja joven. Con una niña de unos cinco años. Y creo que les molaba bastante la jodienda porque aquí me han dejado varias figuras eróticas. El cenicero. Y una parejita de ancianos semidesnudos que se masturban sobre unas tumbonas de lona. Como si estuvieran en una especie de playa nudista. No sé de dónde coño sacaron esas figurillas. Pero estaban a la vista de todos. En una vitrina que hay en el comedor. El otro día abrí uno de los cajones del gran armario que hay en el dormitorio y me encontré una caja con un montón de preservativos de colores y sabores distintos. Menuda cara que se me quedó. Y bueno, creo que más temprano que tarde acabaré haciendo uso de tan inesperado regalo. Aunque no acabo de ver claro qué voy a hacer con unos condones que tienen sabor a fresa, banana o pomelo. En vez de follar le entran ganas a uno de hacerse una macedonia con ellos. Que yo, en estos temas, soy un tipo bastante tradicional. Como corresponde a un marxista de cultura católica y familia obrera. Y formado en un colegio fundado por curas escolapios progres.

La pareja de lituanos que me alquiló el piso vive ahora en el Reino Unido. Y ambos forman parte del enorme contingente de emigrantes que abandonaron el año pasado este país. Según las estadísticas oficiales, alrededor de 20.000 lituanos dejaron el país por motivos laborales. Esas son las cifras oficiales porque la cifra real podría llegar a ser alrededor del doble. Al menos eso es lo que cuentan los diarios por aquí. Y lo que dice todo el mundo. El fenómeno de la emigración ha acabado por ocupar el centro del debate político. Y aparece de forma recurrente en los medios de comunicación nacionales. Y hasta los políticos hacen ver que se preocupan por las dimensiones del fenómeno. Porque la cifra de 20.000 emigrantes en tan sólo un año es, sin duda, preocupante. Nunca en la historia de la Lituania independiente se ha vivido una ola migratoria de tal magnitud. Y tengamos en cuenta que éste es un país pequeño. De poco más de tres millones de habitantes. Las previsiones para este año no son precisamente halagüeñas. Lituania cuenta con 300.000 personas sin empleo (alrededor del 20% de la población activa). Sólo Letonia y el Reino de España -!pero mira que es cutre Is Pain!- tienen porcentajes de desempleo superiores. Este año continuará la sangría migratoria hacia la Europa "rica" y "de las oportunidades". Quienes se van de aquí son personas jóvenes. Jóvenes cualificados con estudios superiores. O trabajadores especializados en alguna profesión. Personas aptas para generar riqueza. Y que acabarán generándola no en Lituania. Sino en alguno de los países de esa Europa "rica" de la que Lituania desde luego no forma parte. Una Europa de la que Lituania, tras veinte años de "democracia", "libertad" e "independencia", sigue estando muy lejos. Como ha ocurrido con la mayoría de países que antes formaban parte de la esfera socialista, Lituania se ha convertido en un país que exporta mano de obra y materias primas baratas. Y carne de cañón para las aventuras de la OTAN. Y que importa turistillas de todo a cien, "hombres de negocios" que buscan "meterla en caliente", y Erasmus de botellón subvencionado y en permanente estado de excitación peneana. Por no hablar de los agentes americanos que se dedicaban hasta hace poco a torturar presuntos terroristas en un centro de detención secreto que la CIA tenía instalado en Vilnius. Ni de los miembros de las diversas sectas religiosas que campan por aquí a sus anchas. Entre los que, claro está, incluyo al Opus Dei. Sobre la presencia de sectas evangelistas y del ultra-conservador Opus Dei debería dedicar un par de entradas. De momento prefiero dejar aquí este breve apunte. Aunque prometo destapar algún día la caja de truenos.

En una de las high-schools para las que trabajo me dijeron que más de veinte estudiantes se irán el próximo semestre a trabajar y estudiar fuera del país. La mayoría de ellos al Reino Unido, Noruega o Alemania. Se van de Lituania a buscarse las "mongetes" fuera. Algunos de ellos, los más afortunados, van sólo a estudiar. Porque cuentan con el soporte económico de la familia. Sin embargo, la mayoría intentarán simultanear los estudios con algún trabajo que les ayude a subsistir. Mr. Smiles los va a echar de menos a todos ellos. Porque, como cualquier buen profesor, no puede dejar de sentir afecto hacia todas aquellas personas que un día fueron alumnos suyos. Todos ellos forman ya parte de su vida. De su vida de globo relleno de harina. Con una perenne sonrisa dibujada sobre su roja y elástica cara de goma.

Historia del vídeo: En el vídeo puede verse a Mr. Smiles subido a una baranda de hierro. La escena la tomé en las proximidades del Aleksotas tiltas. Que es mi puente favorito aquí en Kaunas. La acción (o mejor dicho, la no-acción) se desarrolla a la orilla del río Nemunas. Que como se aprecia en las imágenes bajaba repleto de agua. El río ha visto incrementado su caudal como consecuencia del deshielo. Unos amigos me contaron que el río acabó desbordándose en varios puntos de su recorrido. Anegando parques y jardines cercanos. Mr. Smiles me ayuda a ver con otros ojos la ciudad en la que vivo desde hace ya casi tres años. Voy haciendo fotografías a las estatuas y lugares peculiares mil veces fotografiados por otros . Y que también yo mismo me he hartado de fotografiar. Pero el otro día se me ocurrió coger a Mr. Smiles y subirlo nada menos que a las manos de la estatua del presidente Antanas Smetona. Una estatua que se encuentra ubicada en los jardines del antiguo palacio del Presidente de la República. Cuando Kaunas era la capital de la Lituania de entreguerras. Desde entonces siempre llevo la camarita y a Mr. Smiles en mi bolsa. Y le voy tomando fotos en los sitios más insospechados. Y pienso redescubrir y reinventar con él el país entero. Y hacerlo cómplice y compinche de mis aventuras y viajes. Es como una propuesta creativa dadaísta que me permite mirar el mundo con los ojos curiosos y limpios de un niño travieso. Hoy le he abierto un espacio en flickr y creo que acabaré por crearle un perfil propio en facebook. Y de vez en cuando se dejará caer por "Cartas desde el Este". Ya veremos.



Estadísticas de las Cartas desde el Este

13 mar. 2010

El primo de Zumosol

"Anyone who would choose Lithuania as an enemy has also made an enemy of the United States of America". George W. Bush, former President of USA and Criminal of War

Hoy es sábado y debería estar preparándome y acicalándome para irme de farra al
Kaziukas, la feria de San Casimiro. Pero es que no he podido evitar la tentación de hacer una referencia a la "independencia" de Lituania. El 11 de marzo las televisiones nacionales estuvieron machacando con las conmemoraciones de tan destacada fecha. La ceremonia más importante, claro está, se celebró en Vilnius. La capital que el poder soviético devolvió al territorio lituano. Y que durante más de 20 años había sido ocupada por los ultranacionalistas polacos en el período de entreguerras. También hubo actos oficiales en Kaunas y en todas las ciudades y pueblos de este bendito país que me tiene acogido. Por la noche encendí la televisión y me estuve chupando más de tres horas de noticias y reportajes relacionados con el tema. La Lietuvos Televizija, el canal estatal de televisión, estuvo todo el día emitiendo una largísima sesión del Soviet Supremo de la República Socialista de Lituania. Recordando el pasado. La sesión en la que se decidía la secesión de esta república del resto de la federación soviética. El acto estaba presidido y dirigido por el poeta y hoy eurodiputado del Partido Popular europeo Vytautas Landsbergis. Líder por entonces del movimiento nacionalista Sajudis
. Y pude distinguir entre los oradores a varios políticos nacionales que todavía hoy siguen mojando del huevo. Como la Sra. Kazimiera Prunskiene. Que en la sesión del soviet tenía 20 años menos. Y también 100 kilos menos de peso. Por lo menos. La Sra. Kazimiera ocupó, tras la declaración de independencia, el puesto de primera ministra. Y ha seguido teniendo un papel muy destacado en la política nacional. Llegando a ocupar el cargo de Ministra de Agricultura en el gobierno del socialdemócrata Gediminas Kirkilas. La Sra. Kazimiera, que es Doctora en Economía, gusta de aparecer por televisión en programas de varietés y cotilleos. Un día la vi incluso "cantar", por decir algo, junto a un par de conocidos cómicos nacionales.

Pues bien, la verdad es que no tuve narices de chuparme toda la sesión del Soviet Supremo. Estuve haciendo
zapping. E iba mezclando las sesudas deliberaciones del Soviet Supremo de la -en vías de liquidación- República Socialista Soviética de Lituania con un reportaje sobre la "lost generation" que emitía la BBC. Y que abordaba el grave problema de desempleo y falta de expectativas vitales al que se enfrenta la juventud española. En uno de los canales de televisión lituanos pude ver el saludo que la Secretaria de Estado Hillary Clinton le daba al pueblo lituano. Y me tragué parte de la ceremonia que se estaba desarrollando en Vilnius. Presidida por la Sra. Grybauskaite y por los Presidentes de Letonia y Estonia. En un tercer canal se emitía un reportaje elaborado por Jonas Mekas, un cineasta lituano que vivió la mayor parte de su vida en Estados Unidos. En el reportaje se recogían imágenes de los medios de comunicación americanos y británicos. Noticias de la CNN, la BBC o el canal Fox de hace 20 años. Y que reproducían los hechos ocurridos en aquel momento. Vi a George Bush, padre, y al premier británico John Major. Y a un Gorbachev con cara de agobiado y de no saber qué coño hacer. En la Lietuvos Televizija, mientras tanto, el Soviet Supremo seguía con sus deliberaciones. La verdad es que los tipos ésos que estaban reunidos allá no parecían demasiado nerviosos ni preocupados por lo que estaban haciendo. Como si tuviesen la sangre de horchata. Gran parte de la reunión giraba entorno a temas procedimentales. Los lituanos no son, que digamos, un pueblo demasiado temperamental . En la reunión del Soviet Supremo lituano no se vieron ni los gritos ni los aspavientos que tanto se estilan en los foros políticos de los países meridionales. Todo se desarrollaba como si se celebrase allá un proceso de oposiciones a notarías. O algo por el estilo. Me fui a prepararme la cena y a tomarme la tercera cerveza de la noche. Y entonces, cuando abría la nevera en busca del atún, puede escuchar cómo los miembros del soviet lituano de obreros, soldados y campesinos entonaban el himno de Lituania. Y pude ver cómo una enorme bandera rasta (que por entonces era inconstitucional) se desplegaba tras el Presidente del autodisuelto Soviet Supremo. La verdad es que Ladsbergis no parecía estar demasiado emocionado por el momento histórico que estaba viviendo. Y por pasar a la historia como el tipo de le devolvió la libertad y la independencia a esta gran nación. No sé a qué coño se dedicará en el Parlamento Europeo con sus camaradas del Partido Popular español. A favorecer la autodeterminación de las naciones sin Estado seguro que no. Dudo que a Landsbergis le importe un rábano la independencia de Catalunya, de Euskadi o de Galiza. Creo que se dedica a escribir poemas y cuentos para niños. Y a vivir del cuento, claro.

Por cierto, la ceremonia oficial que se celebraba en Vilnius se desarrolló en el antiguo Ayuntamiento de la capital. Un magnífico edificio ubicado en pleno
old-town y con vistas a las fabulosas iglesias barrocas de la ciudad. Todo ello, claro, reconstruído en tiempos del poder soviético. En el viejo edificio del Ayuntamiento de Vilnius estuvieron hace un año los Reyes de España. Saludando a los cuatro gatos que se asomaron por allá. Y también acogió nada menos que al antiguo ex-Presidente nortemericano, George W. Bush. Cuando hizo un tour por sus provincias bálticas en el año 2002. Y quien, por cierto, poco después de su visita, ordenó la defenestración del legítimo Presidente de la República, Rolandas Paksas, por negarse a abrir un centro secreto de detención y tortura en Vilnius. Centro clandestino que se habilitó bajo la presidencia del lituano-norteamericano Valdas Adamkus. Y que estuvo funcionando hasta hace unos meses. Hay una placa en bronce que reproduce las sabias palabras que pronunció Bush con ocasión de su visita a Vilnius, el 23 de noviembre del año 2002. Y que he incluído en la cabecera de este post. "Cualquiera que elija a Lituania como su enemigo...que sepa que se ha echado como enemigo también al primo del Zumosol". Mi inglés nunca ha sido muy bueno. Creo que George W. Bush no dijo exactamente eso aquel 23 de noviembre. A ver si hay algún diplomado o alguien con algún certificado en inglés que puntúe en las baremaciones del Ministerio de Educación y Ciencia español que me pueda ayudar. Pero creo que se me entiende. En fin, que me voy, que me voy...que me voy pal Kaziukas a beber cerveza caliente y a achuchar a las niñas!!!!

Historia de la fotografía: La fotografía la tomé yo mismo hace unas semanas. Era de mañana. Y, como de costumbre, hacía un frío que pelaba. Pero el día amaneció despejado. Sin nubes. Y opté por recorrer a pie parte del trayecto que me lleva a la universidad en la que trabajo. Y entonces saqué mi camarita y le hice una foto a la placa. No muy lejos había una señora mayor que era arrastrada por un perrito de lanas. Un perrito macho pues el chucho iba "armado". Creo que el perrito se quedó mirando por unos momentos la placa de Bush. Como si pensara miccionar en sus proximidades. Un perrito travieso, poco patriota.

PS: Tal vez los lectores que no sean de origen español no entiendan a qué me refiero cuando hablo del "primo de Zumosol". Hace unos años en España esa marca de zumos se hizo muy popular gracias a una serie de anuncios televisivos. Eran unos anuncios muy sencillos. Sin gran presupuesto. Pero que resultaron ser muy efectivos para incrementar las ventas de la marca. En ellos invariablemente aparecía un niño debilucho y con gafotas al que le quería pegar otro niño más grandote y gordo. Pero entonces el niño con gafotas le espetaba al otro algo así :"Que viene mi primo!" Y entonces venía el primo, un típo musculado, joven, alto, bien parecido. Con una t-shirt blanca que le marcaba los músculos de su cuerpo hiperproteinado. Y el tipo ése, una especie de superman hispano de los zumos, sostenía un pequeño tetra-brick de Zumosol. Y entonces el niño grandote se acojonaba, y salía huyendo. Pues eso, ahora creo que se entenderá mejor la analogía, o la comparación, o la sinestesia, o el hiperbatón o no sé...

11 mar. 2010

Conexiones. Noticias de Transnistria

Fotografía tomada en Riga, en Enero de 2010. 
HOY es 11 de marzo. Y nuevamente se celebra en Lituania el día de la independencia. De la "segunda" independencia de Lituania. Cuando el Soviet Supremo de la Lietuvos Tarybu Socialistine Respublika, la República Socialista de Lituania, dominado por el movimiento nacionalista Sąjūdis (que podría traducirse por "movimiento") proclamó la secesión de este pequeño territorio del resto de la federación soviética. El 11 de marzo del año 1990. De eso hace hoy justo 20 años. Lituania fue la primera ficha del dominó en caer. Luego vino todo lo demás. La declaración de independencia de las otras repúblicas bálticas, el golpe de Estado contra Gorbachev. El ascenso al poder de Boris Yeltsin. Y al final, el desplome de un gigante que tenía los pies de barro. Aquí el movimiento Sąjūdis llevaba trabajando desde los años 80. El Sajudis, nacido bajo las reformas propiciadas por la Perestroika de Gorbachev, era, sin duda, la organización de oposición antisocialista mejor estructurada en toda la URSS. La respuesta de las autoridades centrales de Moscú fue imponer un bloqueo económico a Lituania. Y finalmente, transcurridos más de nueve meses desde la declaración de independencia, Moscú optó por la intervención militar. Y envió tropas especiales y varias columnas de carros de combate con el objetivo de tomar la torre de televisión de Vilnius. Tanques y tropas que encontraron enfrente la oposición de una marea de ciudadanos inflamados de amor por la Patria. Y provistos muchos de ellos de fusiles de asalto y armas ligeras. Trece de esos ciudadanos acabaron muriendo en los enfrentamientos del 13 de enero de 1991. Las calles de los alrededores de la magnífica torre de televisión de Vilnius llevan los nombres de los trece muertos. Que son aquí considerados, por las autoridades del país, como unos mártires de la Patria. Un relato detallado de los "hechos de enero" o Sausio įvykiai pueden encontrarse en inglés en la Wikipedia. No sé cuántos muertos se producirían si un proceso similar se viviera por ejemplo en España o en el Reino Unido. Que son, como lo fue la URSS, Estados plurinacionales. Si lo miramos bien, la respuesta del terrible Imperio del Mal, armado hasta los dientes, y con decenas de cabezas nucleares, fue bastante tímida. Sobre todo si lo comparamos con lo que hizo después la Rusia "democrática" de Yeltsin en Chechenia. O con lo que está haciendo el aliado y amigo turco en el Kurdistán. O con lo que hace Israel en Palestina. O con lo que hace el Imperio de Bien en todos lados.

En fin, aquí empiezan hoy cuatro días de fiesta que me vienen muy bien para descansar. Y para ir por ahí a bailar con las niñas y beber cerveza caliente. Porque mañana viernes 12 de marzo empieza la feria de San Casimiro, que por aquí llaman Kaziukas. Y en Kaunas y otras poblaciones del país se organiza una tremenda feria en plena calle. Una fiesta de carácter agrícola. Donde decenas de granjeros y artesanos acuden al centro de las principales ciudades y pueblos del país para vender sus productos. El Ayuntamiento de Kaunas además se gasta una pasta en el evento. Y montará, probablemente, varios escenarios donde actuarán grupos de música y de danza. El tiempo ha mejorado hoy bastante. Estamos nuevamente por encima de los 0 grados. Y la previsión es que este fin de semana habrá sol y buen tiempo. Como en la canción de "Don Vito y la revuelta en el frenopático" de los míticos Kortatu. O sea que voy a disfrutar como un cochino.


No quería escribir nada nuevo hoy. Pero recibí una carta de uno de los lectores de este blog. Y he decidido publicarla tal como me ha llegado. La carta la escribe Gonzalo, un tipo de Madrid. Que estuvo un tiempo de Erasmus en Budapest. Y que se dió un garbeo por Transnistria. La república minúscula secesionista de Moldavia. Y que no está reconocida por eso que ahora llaman "comunidad internacional". La carta es muy interesante. Y merece ser leída con atención. Pues ofrece una visión de primera mano sobre una de las zonas más desconocidas de Europa. Un país del que a penas tenemos noticias en España y en casi ningún sitio. Y sobre el que corren todo tipo de rumores. La mayoría de ellos falsos.

Inauguro con este post una nueva sección denominada "Conexiones". En esta sección iré incluyendo escritos y cartas que los lectores de este blog tengan a bien enviarme. Se trata de ofrecer esta modesta tribuna a todos aquellas personas que hayan podido tener una experiencia interesante en alguno de los países del Este de Europa. Pero que no tengan tiempo ni interés en tirar para adelante su propio blog. Quiero dejar claro que sólo se reproducirán aquellas cartas y escritos que se alineen con la filosofía y, podríamos decir, línea editorial de "Cartas desde el Este". Lo que no voy a hacer es publicar relatos en plan "turistilla sabelotodo". Para eso ya hay otros foros.

Gracias Gonzalo por tu contribución.

Historia de la fotografía: La fotografía que he subido la tomé yo mismo en Riga a principios de enero de este año. Es la fotografía del rellano, un tanto descuidado, de uno de los pisos que daba acceso al apartamento del autor de "Cartas del Este". Un blog imprescindible. En la foto puede verse un montón de cables y de conexiones. Una fotografía perfecta para este nuevo apartado que recién inauguro con este post. Es algo muy común, en los pisos antiguos de los países del Este, encontrarse con imágenes parecidas. Las entradas a este tipo de edificios suelen estar muy degradadas. Los propietarios se gastan una pasta en arreglar su piso. Pero "pasan" bastante de las "zonas comunitarias". Que siempre andan descuidadas. Son cosas del individualismo exacerbado que impera en esta parte del mundo.

En la red existen blogs muy interesantes que ofrecen una visión crítica del proceso político y económico experimentado por la países que antes formaban parte de la órbita soviética. Blogs como "Un vallekano en Rumanía", "Cronicas húngaras" o "Desde mis gafas". Desarrollados todos ellos por ciudadanos españoles que, por distintas razones, se han ido a vivir a alguno de los países que antes se encontraban tras la "iron curtain". Y que como yo mismo ocultan su verdera identidad bajo un pseudónimo. Tipos que se muestran muy críticos con lo que ha sucedido y está sucediendo en esta parte del mundo. Que ha sido transformada en una casi semi-colonia de las "potencias occidentales". Y en un territorio donde se juega una peligrosa partida de ajedrez contra Rusia. La eterna obsesión de los angloamericanos.

La reunión de Riga con el autor de "Cartas del Este" sirvió para muchas cosas. Para darse una vuelta y redescubrir la hermosa capital de Letonia. Y, claro está, para tomarse unas Aldaris y mirar a las siempre guapas niñas de Riga. También hablamos de intentar crear un agregador de blogs. Que serviría para dar mayor visibilidad a nuestras respectivas bitácoras. Y que estaría abierto a todos aquellos otros blogueros que quisieran unirse al proyecto. E incluso dejamos volar un poco la imaginación y pensamos que sería fantástico organizar un encuentro de blogueros en algún lugar indeterminado del Este de Europa. Una reunión de blogueros críticos con todo lo que está ocurriendo por aquí. A ver si hay narices y podemos materializar todas esas ideas.



Hola Argonautas, disculpa de nuevo el retraso en enviarte las fotos y el artículo revisado. En el texto he puesto un título y una pequeña entradilla con alguna explicación para gente "profana", y he cambiado algunas cosas de redacción para hacerlo menos "email". De todos modos si quieres hacer tú la entradilla o cambiar alguna cosa en principio no tengo problema. Las fotos son todas mías o de mis amigos. La calidad es bastante variada, pero en principio he intentado seleccionar las que fueran curiosas por algún motivo o tuvieran relación con el texto. Tampoco es necesario que pongas todas, puedes hacer una selección si quieres. Algunas "pesan" mucho y tampoco tienen una calidad alucinante, igual es mejor reducirlas de tamaño para que no tarden en cargar haciendo más lenta la lectura. Bueno, sin más, ahí va la crónica:

Notas breves de un día en Tiraspol, República de Transnistria-Pridnestrovia

por Gonzalo S. T.

A continuación reproduzco una breve crónica con experiencias, anécdotas y reflexiones rápidas sobre una estancia de un día en Tiraspol, la capital de la no reconocida República de Transnistria-Pridnestrovia, territorio reconocido internacionalmente como parte de la República de Moldavia. Esta estancia se englobaba dentro de un viaje de bajo presupuesto realizado en marzo de 2009 por seis jóvenes españoles que, saliendo de Budapest, hicimos un recorrido en tren y autobús pasando por Iasi (Rumanía); Chisinau (Moldavia); Tiraspol (Transnistria); Odessa, Yalta y Kiev (Ucrania); Minsk (Bielorrusia); Vilnius (Lituania) y Varsovia (Polonia), volviendo a Budapest, donde algunos de nosotros residíamos en aquella época.

El escaso tiempo del que disponíamos para un viaje tan ambicioso nos impidió conocer con más profundidad estos países. Esta crónica recoge simplemente la percepción que tuvimos en un día cotidiano de este lugar tan atípico y desconocido del mapa de Europa:

- Salimos por la mañana de Chisinau. Hay "marshrutkas" (minibuses) a Tiraspol cada 20 minutos y el trayecto tarda normalmente algo más de una hora. Me sorprendió la frecuencia de los transportes y la mucha gente que lo coge (iba lleno, con gente de pie). En este minibús conocimos a Nadia, una chica transnistria muy joven (creo que tenía 19 o 20), que estudiaba en Chisinau y vivía en un pueblo de Transnistria al norte de Tiraspol cuyo nombre no recuerdo. Nos contó que era bastante normal trabajar o estudiar en una de las repúblicas y vivir en la otra, y que incluso había chavales de Transnistria que se iban de fiesta a Chisinau los fines de semana y volvían por la noche. Este tránsito se hacía en los dos sentidos, no necesariamente Transnistria-Moldavia. Tiraspol tenía también universidad y muchos servicios, aunque lógicamente Chisinau es una ciudad bastante más grande.

- El autobús paró en la frontera. En nuestro minibús éramos los únicos que no éramos moldavos ni transnistrios. Unos y otros pasaban tranquilamente la frontera sin ningún papeleo más allá de enseñar el pasaporte. A nosotros nos bajaron los militares transnistrios y nos hicieron las clásicas preguntas de adónde íbamos, cuántos días íbamos a estar, etc. Nos llevaron a una oficina y nos hicieron rellenar la habitual ficha de aduana. No tuvimos que pagar nada y no nos sellaron el pasaporte. Los militares fueron amables con nosotros, a pesar de no hablar inglés (ni nosotros ruso) se hicieron entender, e incluso ayudaron a un amigo que se encontraba mal por los excesos de la noche anterior. Nuestro trámite fronterizo duró más de media hora, lo que retrasó a nuestro autobús (hubo otros posteriores que, al no llevar a nadie no local, apenas perdieron unos pocos minutos en la frontera y adelantaron al nuestro). Al volver al autobús nos disculpamos y tanto el conductor como los otros viajeros nos dijeron que no pasaba nada, no se habían puesto nerviosos y comprendían la situación, cosa que creo que difícilmente habría pasado con un extranjero en nuestras estresadas sociedades capitalistas. Sobre este paso de frontera habíamos leído toda clase de barbaridades (corrupción, detenciones, sumas astronómicas de dinero, petición de soborno, denegación de paso...). Desconozco si en otros momentos se producirán irregularidades, pero desde luego nuestra experiencia fue completamente diferente.

- El autobús pasó por Bender, la segunda ciudad de Transnistria, que está justo en la línea de alto el fuego de la guerra de 1992 que hoy constituye la frontera con Moldavia. Esta ciudad fue escenario de una de las principales batallas de aquella guerra y tenía algún monumento militar, y algo más de propaganda que Tiraspol. En general en ambas ciudades hay bastantes monumentos comunistas o patrióticos, algunos como las estatuas de Lenin u hoces y martillos que yo creo que permanecen desde la época soviética; y otros que son más específicos de la república transnistria, algunos vinculados a la guerra con Moldavia, otros con simbología comunista propia y alguno muy curioso en el centro de Tiraspol de amistad con las repúblicas de Abjasia y Osetia del Sur, con banderas de gran tamaño de las tres repúblicas y fotos de los tres presidentes. En este sentido, también llaman la atención las únicas embajadas que hay en Tiraspol, en la calle principal y compartiendo edificio: la de Abjasia y la de Osetia, otras dos repúblicas no reconocidas del espacio post-soviético, que oficialmente pertenecen a Georgia.

- Al llegar a Tiraspol Nadia nos ayudó a cambiar dinero (la moneda local es el rublo transnistrio, que tenía un valor algo superior al lei moldavo). Después fuimos a la estación de tren para sacar un billete a nuestro siguiente destino (Odessa). Resulta que el tráfico de trenes lleva años suspendido por presiones del gobierno moldavo, así que la misma estación funcionaba como estación de autobuses. Había autobuses a otros pueblos y ciudades de Transnistria, a Chisinau, a Odessa y a otras ciudades de Rusia, Ucrania y Moldavia. El autobús que nos llevaba a Odessa salía el día siguiente a las 7 de la mañana. Después fuimos también con Nadia a un edificio oficial de la policía a hacer un registro obligado para turistas, que era básicamente rellenar otro papel parecido al de aduana, que también era gratuito y más o menos sencillo (al menos, con la ayuda de una local).

- Después dimos una vuelta por Tiraspol. La ciudad tiene unos 180.000 habitantes y se encuentra urbanísticamente algo desestructurada, sin demasiada personalidad y aquejada un poco de esa capitalidad apresurada de muchas capitales de nuevos países del Este (también pasa en mi opinión en capitales de países "incuestionados" como Zagreb, Podgorica, Skopje, Liubliana, Bratislava, la propia Chisinau...). De todos modos, a diferencia de algunas de las anteriores, Tiraspol nunca tuvo un patrimonio demasiado importante, no recuerdo monumentos anteriores a la época soviética y prácticamente todos los edificios principales se encuentran en torno a una calle (25 de Octubre), que llega a una plaza grande (Plaza de la Constitución) que se ha tratado de "monumentalizar" con edificios de clásica arquitectura pública soviética, estatuas y conjuntos patrióticos para dar a la ciudad cierto aire de importancia. El resto de la ciudad es una sucesión de manzanas ortogonales, sin demasiadas diferencias ni personalidad entre unas zonas y otras. Al fin y al cabo, hasta hace poco Tiraspol no era más que una ciudad de provincias de menos de 200.000 habitantes en la que nunca nadie se preocupó de construir nada especialmente glorioso. Tampoco tiene una especial relación con el río, más allá de un pequeño parque. Creo que la ciudad más parecida de Europa del Este puede ser Podgorica, la capital de Montenegro, de más o menos el mismo tamaño y con la misma falta de "apariencia de capital".

- Después comimos una especie de pasteles de hojaldre con carne muy grasientos típicos de allí, parecidos a los que había en Moldavia, cuyo nombre tampoco recuerdo, y seguimos dando una vuelta. Terminado el paseo por Tiraspol, nos tomamos un café con Nadia y nos despedimos de ella, que cogió el autobús a su pueblo. Después ya se estaba haciendo de noche y nos metimos en un bar a tomar unas cervezas. La verdad es que había muy poca actividad por la calle, parecía una ciudad de muy poca vitalidad, aunque hay que tener en cuenta que era día de diario de marzo, hacía mucho frío y estaba lloviendo.

- Como teníamos el autobús a las 7 de la mañana y los hoteles que había quedaban lejos de la estación y eran en general caros (no hay albergues ni pequeños alojamientos, sólo unos pocos hoteles pensados más para gente llegada por motivos de trabajo que para turistas), decidimos dormir en la estación de autobuses y (antiguamente) trenes. Lo habíamos preguntado al llegar y nos habían respondido que ningún problema, y así fue, dormimos en una sala de espera, bien calefactada, con otra mujer que tenía el autobús a las 5 de la mañana. Había una mujer policía encargada de la vigilancia de la estación y no nos puso ningún problema al vernos comer un bocadillo, beber una pequeña botella de vodka que habíamos comprado y sacar los sacos de dormir y ponerlos en los bancos o en el suelo. Al contrario, se puso a hablar con nosotros, nos fumamos un cigarro con ella amigablemente y nos hicimos una foto todos juntos. Me sorprendió esta simpatía en una miembro de la policía de un país como Transnistria, mientras hacíamos cosas que suelen estar prohibidas en cualquier país occidental, donde de hecho no suele estar permitido dormir en las estaciones de tren.

- Una de las cosas que más me sorprendió fue la normalidad del país. Yo esperaba un lugar muy militarizado y receloso de los extranjeros, algo que por otro lado sería lógico en un país en esa situación, pero en absoluto era así. Vi menos policía que en Madrid y la gente que encontramos era más amable, abierta y espontánea que en otros países del este de Europa. Creo que la anécdota de la policía de la estación es bastante representativa.

- Otra cosa que llama la atención es la total ausencia de mendigos y población en condiciones de pobreza aparente, algo muy infrecuente en la Europa del Este postsoviética (de hecho sólo he visto lo mismo en la capital de Bielorrusia, la otra "rara avis" de la zona). Desconozco la situación en el resto del país o si hay o no casas de acogida, pero en Tiraspol es una realidad que llama la atención.

- Por último, es inevitable analizar un poco el tema de la mayor o menor "moldavidad" de Transnistria. Por lo que nosotros percibimos, funciona a todos los niveles como un país independiente, no sólo en lo político-simbólico, sino incluso socialmente. No vimos ni un cartel en moldavo ni a nadie hablándolo, ni una bandera de Moldavia, ni a nadie funcionando con la moneda moldava, ni a nadie autodenominándose moldavo. Hablamos sobre el tema tanto con Nadia como con la chica policía y ambas consideraban que la independencia era total e irreversible, y que era un error que Moldavia y la comunidad internacional no lo reconocieran, pues de lo contrario se podrían normalizar muchas cosas. Esto no es incompatible con la importante relación con Chisinau y la mucha gente que va y viene casi todos los días. Me dio la impresión de que en general no hay enemistad social entre la gente de a pie de Moldavia y Transnistria, nadie nos dijo "los moldavos son unos tal" o "los transnistrios son unos cual" y los discursos solían ser bastante maduros y equilibrados, algo raro pues ante un conflicto de estas características desde el poder se suelen exacerbar los discursos de odio y rivalidad. De hecho creo que incluso los moldavos tienen perfectamente asimilada la independencia "de facto" de Transnistria, ese extraño territorio cuya principal identidad quizá consista en haber pertenecido durante siglos a grandes imperios y naciones sin llegar, realmente, a formar parte de ninguna.
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Si quieres más información sobre alguna cosa dímelo sin problema. Un saludo, Gonzalo

Estadísticas de las Cartas desde el Este

10 mar. 2010

El día de los tulipanes rojos.

 "...sexuality is a human instinct as natural as hunger or thirst". Theses on Communist Morality in the Sphere of Marital Relations by Alexandra Kollontai.

HACE unos días me enfrenté a uno de los mayores problemas con los que se puede encontrar un bloguero. La pérdida, por error, de un post en el que había invertido tiempo, sudor, ilusión y esfuerzo. Eso me pasó hace una semana. Tuve un descuido y se me borró una entrada en la que llevaba trabajando varios días. Y me resultó imposible volver a recuperarla. Invertí unas cuantas horas en la composición de una nueva "Carta desde el Este". Una carta que me estaba saliendo muy chula
y en la que reflexionaba sobre la eterna lucha entre Kanapinis, el hombre-cannabis que en el Užgavėnės o Carnaval lituano representa a la Pimavera, y Lašininis, el porquero, quien representa al Invierno. También incluía en aquella carta frustrada una reflexión sobre la pobreza en Lituania. Sobre las señoras y señores mayores que trabajan en retirar la nieve y el hielo de la vía pública. Provistos de enormes y pesadas escarpas de hierro. Y enfundados en chalecos naranjas con bandas reflectantes. Y con el logo de alguna de las "empresas de servicios" que los ayuntamientos contratan para tan difícil y penosa tarea. Muchos de ellos son ancianos y deberían estar disfrutando de una jubilación gozosa con los nietos. En vez de picar hielo a las ocho de la mañana con temperaturas que en Lituania este año han llegado a caer por debajo de los 25 grados bajo cero. Ya digo que el post era la reòstia. Estaba especialmente inspirado cuando lo subí a mi blog. Pero cosas de la vida. Intenté introducir algunos cambios y no sé qué narices pasó que el post simplemente desapareció. Y no lo pude ya recuperar. Busqué información en la red. Y encontré varios sitios que daban consejos al respecto. Le pedí ayuda incluso a un tal Peter Enviroman, un pensionista americano que se dedica a ayudar blogueros en apuros. Por la foto que tiene subida a su blog, el tipo parece de ascendencia china o japonesa. El Sr. Enviroman (menudo apellido!) me dijo que mi única esperanza era que algún empleado de blogger leyese mi queja. Una queja que escribí, claro está, en inglés. Porque parece ser que hay más posibilidades que algún employee de blogger se digne a atender tu queja si escribes en la lengua del Imperio del Bien. En fin, que doy la carta por perdida. En todo este proceso he aprendido que hay que ser precavido. Y que regularmente debo hacer copias del contenido del blog. No sea que a alguno de los employees de blogger se le ocurra eliminarlo. Así, sin más. Por considerarlo ofensivo. O por vulnerar no sé que leches de normas que tiene la empresa. Es lo malo de poner tu vida en manos de una multinacional. Un día te despiden y te desmontan el chiringuito. Internet, digan lo que digan, está en gran medida controlado por cuatro o cinco multinacionales. Y ese rollo que nos cuentan de que internet sirve para democratizar el saber y para promover los derechos humanos y la "sociedad del conocimiento" es un puro cuento chino. Tal vez en sus orígenes había algo de underground en la red. Pero ahora mismo, desde mi punto de vista, internet es más un instrumento de dominación que de liberación. Un instrumento al servicio de los intereses de las multinacionales. E intervenido, controlado y promovido por el poder. El otro día vi una entrevista que la BBC le hacía a un payo que trabajaba en el Departamento de Estado de la Sra. de Clinton. Un tipo joven, elegante, con una pinta de niño pijo repelente. El tipo explicaba cómo la "Administración Obama" utilizaba intensivamente las redes sociales para promover la democracia y los derechos humanos en el mundo. Que es una manera eufemística de decir que el Imperio del Bien (los angloamericanos) utiliza internet para desestabilizar gobiernos hostiles, manipular información y promover el terrorismo de Estado.

En fin, aquí en Lituania parece que Kanapinis triunfará sobre el porquero. Aunque este año le está costando lo suyo. Hace dos días, el 8 de marzo, día internacional de la mujer (trabajadora), las temperaturas bajaron aquí de sopetón. Llegando por la noche a caer por debajo de los -20 grados Celsius. Lo que no es habitual a estas alturas del año. Ayer 9 de marzo nevó copiosamente en Vilnius y Kaunas. Y todo volvió a cubrirse con un espeso manto de nieve. Hoy me he levantado bien de mañana y he tomado el trolebús que me llevaba al centro de Kaunas. Y he visto las brigadas de ancianos y ancianas nuevamente afanándose por retirar la nieve de las principales calles de la ciudad. Ataviados con sus chalecos naranjas, sus botas de goma y provistos de palas, picos y escarpas de hierro.

No puedo dejar de hacer referencia al 8 de marzo, día internacional de la mujer (trabajadora). Y escribo "trabajadora" entre paréntesis porque ese adjetivo prácticamente ya no se utiliza. "Trabajadora" es una palabra peligrosa con claras connotaciones socialistas. Mejor eliminarla. Y tranformar el día en una jornada dedicada a la mujer en general. Sin especificar su clase o condición social. Ese día el centro de Kaunas se llenó de puestos de flores. Porque aquí el 8 de marzo es un día para regalar flores a las mujeres. Especialmente tulipanes rojos. En Lituania no se estila el rollo malhumorado y combativo que sufrimos en Is Pain. No se ven concentraciones de mujeres enfundadas en horteras camisetas violetas ni recreando el símbolo de la vagina con las dos palmas de las manos violentamente alzadas. Ni hay manifestaciones encabezadas por abogadas con sobrepeso diciendo sandeces sobre el sexo -que obviamente hace años que no practican- y promoviendo la erradicación del macho de la especie. Sobre todo la erradicación del varón heterosexual, caucásico y blanco. Porque con los individuos que no pertenecen a este grupo, las féminas españolas se muestran mucho más complacientes. El día de la mujer se ha convertido en España en el día contra la violencia de género y del hoy_no_me_abro_de_piernas. Cuando, de hecho, en sus orígenes, lo que preconizaban las teóricas y militantes de la liberación de la mujer era algo bien distinto. La disolución de la institución familiar (que es la que genera la violencia doméstica) y el sexo libre, alegre y sin ataduras conyugales. Aquí, en Lituania, ya digo que el rollo de militantes frustadas no se estila para nada. Las lituanas en general ese día prefieren ponerse guapas y vestirse para la ocasión. Se perfuman, se depilan, se huntan bien huntadas con body-milk. Y así, bien acicaladas, esperan que el novio, el marido, el amante, los amigos varones y los compañeros de trabajo les regalen tulipanes. Y bueno, ese día los restaurantes se llenan de parejitas. Y las farmacias y supermercados se vacían de condones. Como debe ser, digo yo.
Por la televisión vi una curiosa iniciativa del Ministerio de Interior lituano. Una iniciativa que creo que debería introducirse en Is Pain. La policía de tráfico detenía los vehículos que estaban conducidos por mujeres. Y en vez de ponerles un multazo, lo que hacían los agentes era regalarles tulipanes. Claro, escogían a las afortunadas al azar. Porque el Ministerio del Interior tenía un presupuesto muy limitado. Y no había tulipanes para todas las conductoras del país. Policías regalando flores a las mujeres. Es la primera vez que veo una cosa similar.

Seguí con cierto interés el tratamiento que los medios de comunicación lituanos hicieron de la jornada. También hice un poco de zapping. Y acabé viendo los noticiarios de la BBC y de la CNN. Todos ellos ocultaron un hecho histórico. Como tratando de borrar de la Historia que el 8 de marzo fue reconocido por primera vez como día internacional de la mujer (trabajadora) nada menos que por Lenin. A instancias de la activista e intelectual bolchevique Alexandra Kollontai. Quien fuera la primera mujer en ocupar el cargo de embajadora. Kollontai fue una intelectual de primera fila. Y llegó a teorizar sobre el amor libre en una sociedad igualitaria y sin clases donde la mujer disfrutaría de la misma libertad sexual que tienen los hombres. La emancipación de la mujer estaría, por tanto, íntimamente ligada con la construcción del socialismo. E implicaría necesariamente una revolución también en el plano sexual y afectivo. En la BBC pusieron unas imágenes de Hillary Clinton y de Meryl Streep. Y también de Madonna. Todas ellas, claro está, con sobradas credenciales para representar el espíritu rebelde y emancipador del día de la mujer. Sobre todo la Sra. Clinton. Sufrida y amantísima esposa de aquel Presidente que gustaba de jugar con puros habanos y becarias arrodilladas y mamonas. Mientras ordenaba a Javier Solana, por entonces Secretario General de la OTAN, que bombardease Belgrado. Ninguno de esos "medios de información" dijo ni pío ni sobre la Sra. Kollontai ni sobre Clara Zetkin. Las auténticas creadoras del día internacional de la mujer (trabajadora). En la Lietuvos Televizija aparecieron la Sra. Dalia Grybauskaite (cuyo apellido podríamos traducir como "la hija de la seta") y la Sra. Irena Degutiene. La primera es la Presidenta del país. Y la segunda ocupa desde hace unos meses el cargo de Presidenta del Seimas o Parlamento lituano. Pero también pasaron por alto a Lenin y a la Kollontai. E incluso olvidaron que unas de las precursoras del día internacional de la mujer fue Emma Goldman. Una intelectual y luchadora anarquista judía que nació aquí mismo, en Kaunas. En tiempos del Zar. Y que siendo adolescente emigró a Estados Unidos. Donde se convirtió en una de la líderes del movimiento anarquista americano. A Emma Goldmann, siendo una ilustre ciudadana nacida en Kaunas, deberían dedicarle al menos una calle. Aunque mucho me temo que aquí muy pocos conocen quién fue Emma Godman. O Clara Zetkin. O Alexandra Kollontai. Todas ellas extraordinarios seres humanos. Intelectualmente hermosas. Luminosas como los tulipanes rojos. Les dedico a todos ellas este post. Como un humilde homenaje a su memoria y a su lucha por la emancipación de la mujer. Y por el amor libre, entre seres iguales. Por el amor sin ataduras.

Historia de la fotografía: Subo una fotografía que tomé de un envoltorio de salchichas ahumadas de la marca "Tarybines". Palabra lituana que podría traducirse por "Soviéticas". Las que aparecen en la fotografía son salchichas picantes, rellenas con trocitos de queso auténtico. Y que son mis favoritas. "Tarybines " es una marca comercializada por la empresa de salchichas "Samsono". Que tiene muy buena reputación por la calidad de sus productos. La empresa comercializa varios tipos de salchichas ahumadas y en todos los envoltorios incluyen un dibujo de un campesino o campesina que recuerdan, por su diseño, los tiempos del "realismo soviético". En el envoltorio del paquete de salchichas que aparece en la fotografía puede verse una campesina sonriendo. Una campesina guapa pero sin sex-appeal. Una mujer joven y sin maquillar. Con un pañuelo blanco cubriéndole el pelo. Una mujer trabajadora que mira serenamente al futuro. El 8 de marzo fue su día. Espero que nadie haga una interpretación torcida de las salchichas que aparecen en el plato. Tomé la foto antes de comérmelas, claro.
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