26 sept 2011

Poco pan y mucho circo


Una foto del circo que montaron por aquí con ocasión del Eurobasket 2011
EL verano está boqueando. Se le va la vida como al pez que vi ayer en una de las playitas de la ribera del río Nemunas. Una pequeña perca de río. Que se moría sobre la arena. Enredada entre unas algas podridas. Los días se van acortando y  por todos lados se presiente ya el otoño. Que aquí, en el Báltico, suele venir acompañado de abundantes lluvias y de un frío que pela. Las hojas de los castaños y de los álamos hace ya unas semanas que empezaron a amarillear. Y se caen al suelo. He visto bandadas de gansos volando sobre el río Nemunas. En perfecta formación triangular hacia algún lugar remoto en el Sur.  Quizás hacia España. Los colores ocres se harán pronto dueños de los frondosos bosques de este hermoso país en el que vivo desde hace ya más de cuatro años. Con el otoño llega la rutina. Si es que hay algo rutinario en esta vida de expatriado medio nómada que llevo. El curso escolar empezó hace una semana. Y todavía no se me ha hecho el cuerpo a los madrugones. Porque todos los días debo levantarme entorno a las seis y media de la mañana. Pegarme una ducha. Prepararme el café mientras le echo un vistazo a las últimas mentiras que emiten por la BBC o TV5 Monde. Y salir pitando para tomar alguno de los microbuses que me llevan al centro de Kaunas. Los microbuses, o "mikriukas" como los llaman por aquí, abundan en la mayoría de ciudades del Este de Europa. Al menos en la mayoría de las que conozco. Los mikriukas suelen ser furgonetas de color amarillo o blanco que circulan dentro de las poblaciones importantes. Y que siguen una ruta predeterminada. Resulta fácil distinguirlos porque suelen tener una banda de cuadros negros y blancos como la que lucen los taxis. Y un número en la parte frontal del vehículo indicativo de la ruta que siguen. Los mikriukas no tienen paradas fijas como los trolebuses o autobuses. Para acceder a ellos hay que levantar el brazo. Como se hace con los taxis. Entonces, si tienes suerte, el mikriukas se detiene. Te subes a él y pagas inmediatamente al conductor. No sé cómo seleccionarán a los conductores de los mikriukas. Supongo que escogerán a los tipos más temerarios que se postulen al puesto. Porque todos ellos tienen la asombrosa capacidad de contar el dinero que les das, imprimir y darte el billete y devolverte correctamente el cambio, mientras adelantan a los vehículos que les preceden y maniobran peligrosamente para evitar a la señora que cruza el paso de zebra con las bolsas de la compra. Con la radio a todo volumen o hablando por el walkie-talkie con alguien de la compañía. Los mikriukas en cuestión suelen ser vehículos bastante "trotados". Con los asientos mugrosos y chirriantes. Y con los vidrios opacos por el polvo, el barro y la mierda acumulados. Todavía me extraña que, en todo este tiempo que llevo utilizándolos, no haya presenciado ningún accidente. Cruzo los dedos por si acaso. A pesar de sus inconvenientes, los mikriukas son la forma más rápida de moverse por esta ciudad. Y aquí en Kaunas sólo cuestan dos litas y cincuenta céntimos. Cincuenta céntimos más que el billete ordinario de autobús. Y sin el problema de buscar sitio para aparcar. Cuando quiero bajarme, al llegar al centro de la ciudad, suelo espetarle al conductor "prie stotelės!". Y el conductor frena el vehículo cerca de la primera parada de autobús que encuentra en su camino. Entonces tengo que abrir la puerta de la furgoneta y cerrarla de un portazo. Y saltar a la calle. Siempre estoy atento a que nadie más quiera apearse en la misma parada en la que me bajo yo. Porque entonces no debo cerrar la puerta para no darle con ella en las narices a alguien. Cuando llega el invierno, con veinte grados bajo cero y medio metro de nieve sucia en las aceras, subirse y bajarse de los mikriukas es toda una odisea. Todavía no sé cómo no me he partido una pierna.

Este verano ha pasado en un santiamén. Casi sin darme cuenta. Y lo he dedicado básicamente a estudiar lituano. Una lengua que según los expertos es una de las más difíciles de Europa. Una lengua indoeuropea arcaica, muy similar al sánscrito, con cinco familias de sustantivos y siete casos. Uno más que el latín. Y con un rico y complejo sistema de prefijos que al añadirse a los verbos le cambian su significado. O le añaden matices que no existen en lenguas más "evolucionadas" como el inglés o el castellano. No creo que nunca llegue a dominar completamente la lengua lituana. Al menos en esta vida. En algún lugar leí que la lengua estructura el pensamiento de las personas. Y que en gran parte nuestra forma de ser y de pensar viene determinada por la lengua que hablamos. Dicen que quienes hablan lenguas declinativas tienen más facilidad para aprender lenguas que no lo son. Y que eso explicaría por qué jugadores de fútbol o de baloncesto que proceden del Este de Europa cuando llegan a España acaban dominando el español en pocos meses. Karpin frente a Beckham. Por poner dos notorios ejemplos. Supongo que este pensamiento me sirve a modo de excusa. Para justificar mi absoluta ineptitud para aprender lituano. Una lengua que desde el primer día ha sido como una barrera. Una barrera idiomática que, sin embargo, no me ha impedido desarrollarme en este país. Pues en este país es posible vivir, estudiar y trabajar sin hablar la lengua nacional. Ya que la mayoría de gente, sobre todo los más jóvenes, hablan con soltura el inglés. Este verano, sin embargo, decidí coger el toro por los cuernos y ponerle voluntad al asunto. Y he hecho un curso superintensivo de lituano de cuatro semanas. A razón de seis horas por día. Cinco días por semana. El curso incluía también actividades culturales y recreativas. Y media docena de viajes y excursiones de fin de semana a poblaciones y lugares pintorescos de Lituania. Y bueno, la verdad que me lo he pasado bien. Conviviendo en una pequeña comunidad de alrededor de cincuenta extranjeros que, por distintas razones, también aprendían lituano. La mitad del grupo eran estudiantes Erasmus. Con más interés en la fiesta que en el aprendizaje de la lengua nacional de este país. Al fin de cuentas el Erasmus es un animal de costumbres nocturnas y migratorias. Y que está aquí de paso. Y el lituano es una lengua que luce poco en el currículum de nadie. ¿Para qué perder el poco tiempo que se va a estar aquí estudiando una lengua tan difícil y que solamente se habla en este pequeño e insignificante país? Mejor dedicarse al botellón y a (intentar) meterla en caliente.  El resto de sufridos estudiantes de lituano estaba formado por un grupo variopinto de ciudadanos de diversas nacionalidades. La mayoría, claro está, eran varones casados o "liados" con ciudadanas nativas de aquí. Aunque también había una china de Cantón que se había casado recientemente con un ciudadano de Kaunas. Una historia interesante la suya. Dice el refrán que tiran más dos tetas que dos carretas. Hay tipos que por una mujer son capaces hasta de aprender lituano, estonio, malayo o lo que haya que aprender. Y hasta de apuñalar a un amigo si hace falta. Que conste que ese no es mi caso. Si estoy aprendiendo lituano es simple y llanamente porque llevo viviendo cuatro años en este país. Y porque quiero relacionarme y entenderme mejor con  su gente. Y también para mejorar mi empleabilidad. Pues hablar mediocremente lituano me abriría sin duda nuevas puertas que por ahora se mantienen cerradas. Yo el romanticismo lo dejé atrás hace unos años. Y por una mujer, desde luego, yo no aprendo ninguna lengua. A lo sumo le pago un calimocho o una cerveza de las baratas en un club. Y sólo si la fémina en cuestión lo merece. Porque, qué ocurre si en la mitad del proceso de aprendizaje de la lengua nativa de tu maravillosa chica resulta que ella se cansa de uno. O uno se cansa de ella y se enamora de otra. ¿Para qué te sirvió mal aprender un poco de lituano? ¿Y qué vas a hacer ahora? ¿Aprender búlgaro porque tu nueva novia es de Sofía? Soy consciente de que no debería valorar las lenguas en función de su "utilidad". Pero desafortunadamente vivimos en el mundo en que vivimos. Y yo estoy muy lejos de ser un políglota o de tener un interés especial por aprender lenguas. Las lenguas que hablo las aprendí por necesidad. Porque no tenía más remedio. Porque me resultaba útil aprenderlas. Supongo que algo parecido me está ocurriendo con el lituano. Para mí las lenguas son un instrumento de comunicación. Códigos que ha creado el ser humano para comunicarse. Ninguna lengua me parece mejor que otra. O más interesante que otra. O más hermosa que otra. Este tipo de adjetivos sirven quizás para referirse a objetos físicos, paisajes, sonidos, sentimientos o emociones. Pero una lengua es un instrumento. Como una llave inglesa o unas tenazas. Y unas tenazas no son "bellas" o "melódicas" o "hermosas". Aunque son útiles para sacar clavos. También algunas lenguas resultan más útiles que otras en la medida que nos permiten comunicarnos con un mayor número de personas. O en la medida que nos permiten comunicarnos con las personas que viven en nuestro entorno más inmediato. Ya digo que no soy lingüista. Ni tengo un interés especial por aprender lenguas. Entre otras cosas porque no tengo tiempo para ello. O porque tengo otros intereses. Con las cinco lenguas que medio domino y el lituano que estoy aprendiendo creo que habré cumplido. No está mal para un tipo que no tiene un interés especial en aprender lenguas. A mí, para ser francos, lo que me hubiera gustado siempre es aprender ruso. Desde niño siempre tuve simpatía por esa lengua. Probablemente porque el primer libro que leí, cuando era niño, fue una recopilación de cuentos del gran León Tolstoi. Un libro que me regalaron en la escuela como premio en un concurso de poemas escolares. O por algo que hice bien. No sé, un libro que recibí como premio por algo de lo que ya no me acuerdo.

El verano, como he dicho, lo he pasado hincando los codos y dándole caña al lituano. El curso se acabó con una fiesta y comilona en el "Žalias ratas" (la "rueda verde"). Uno de los restaurantes "imprescindibles" de Kaunas. Ubicado en un misterioso callejón con una estrecha salida a Laisves Aleja (el "Paseo Libertad"). Una vía peatonal que vendría a ser algo así como "Las Ramblas" de Kaunas. Un paseo de un kilómetro y medio de largo. Y que cualquier turista que visite la ciudad acabará recorriendo de arriba abajo más de una vez. En el "Žalias ratas" se celebró también la "ceremonia de graduación" y a todos los estudiantes de lituano nos dieron un diploma muy chulo. Un diploma oficial firmado por el Rector de la universidad. Y con créditos ECTS y "tota la pesca". Este diploma de "nivel intermedio" de lengua lituana me serviría para baremar en algún concurso-oposición en el Reino de España. Y ya digo que estoy muy lejos de hablar lituano. Lo que son las cosas. Podría acreditar mi nivel "intermedio" de lituano con este diploma que me entregaron hace unos días. Aunque en realidad estoy bastante lejos de tener ese "nivel intermedio" que puedo acreditar con mi bonito diploma. Y sin embargo no podría acreditar mi alto nivel de inglés simplemente porque no he pagado por ningún documento que lo acredite. Y eso que el inglés lo domino, sin duda, mejor que muchos tipos que tienen el TOEFL, o que se han sacado algunos de los certificadillos que expiden las EOI en España. Cosas de la meritocracia que impera en Is Pain. Ese triste país medio quebrado del que procedo. Un país que es como un enfermo en fase terminal. Cosido a puntos. Los puntos de las baremaciones. 

El pastel estuvo muy bueno.
La fiesta de entrega de los diplomas terminó, como era de esperar, cuando se acabaron las viandas y los tragos. Las más de cincuenta personas congregadas aquella tarde en el "Žalias ratas" devoramos todo lo que se nos puso por delante. Yo que no soy precisamente un fan de la contundente comida lituana le hinqué al diente de lo lindo. Y acabé con la panza llena y bastante “tomadito”. Eso ocurrió el pasado 28 de agosto y esa misma tarde se celebraba en el recién estrenado Žalgirio Arena, el estadio más grande y moderno de todas las repúblicas bálticas, la ceremonia de apertura del Eurobasket 2011. Y jugaban nada menos que España contra Lituana. Se trataba de un partido de exhibición que no formaba parte del campeonato. Me surgió la oportunidad de ir al partido por el morro ya que una de mis jefas me había hecho una llamada horas antes y me había dicho que tenía una entrada gratis para mí. La verdad es que a mi el baloncesto me importa un rábano. De hecho el único deporte que en realidad me estimula es el levantamiento de jarra (de cerveza). Y también un poquito el fútbol. Pero sólo cuando juega el Barça, claro. Esa tarde tuve la oportunidad de ver a Gasol, Navarro, Calderón y a todas las superbienpagadas estrellas de la ÑBA jugar aquí en Kaunas. Pero ya digo que estaba en medio de una comilona que no veas. Y bueno, tengo alma de gañán yo. Y si me ponen a elegir entre el pan y el circo. Escojo el pan y el vino. El buen yantar y el baile "agarrao" con señora de nalgas prietas. Y el circo y su negocio que se lo queden los deportistas. Y todos los borregos que aplauden al Emperador. La entrada al match se la cedí a mi profesora de lituano. Que estaba también presente en la comilona. Y a la mujer casi se le saltan las lágrimas de alegría. Pues era imposible, desde al menos hacía un mes, conseguir entradas para tan magno evento. Y ella, según parece, adora el krepšinis, que es como llaman al baloncesto por aquí.

Sobre el Eurobasket 2011 no me apetece ahora hablar demasiado. Sólo diré que hay un cangrejo arcoiris, llamado Lazdeika, que no augura nada bueno para la selección de baloncesto lituana. Parece ser que el cangrejo en cuestión posee poderes paranormales y tiene capacidad para predecir lo que va ocurrir en el futuro. Algo así como la versión lituana del pulpo Paul en el mundial de fútbol de Sudáfrica.  En otro post que espero subir en breve daré cuenta de lo que por aquí haya ocurrido. No sé, ya veremos que dijo un ciego. Lo que está claro es que Lituania no es la potencia baloncestística que fuera antaño. Cuando el país formaba parte de la Unión Soviética. Y el Estado invertía enormes sumas en promocionar el deporte, el arte y la cultura. Y cuando el mítico Alexander Gomelsky dirigía lo  mejor del baloncesto soviético. Aquellos tiempos de gloria pasaron.  Y eso hasta el cangrejo Lazdeika lo sabe.  De momento sólo diré que el Eurobasket 2011 sólo ha servido para que algunos se llenen los bolsillos. Especialmente aquellos que han mojado en el huevo de la regeneración del Nemunos sala, una isla natural formada con material de aluvión, en el centro del río Nemunas. Y adyacente al supermegamall AKROPOLIS. Ahí, sobre esa isla fluvial, se ha construido el  Žalgirio arena. Y seguro que alguien habrá sacado tajada en el asunto. Por lo demás, los negocios oportunistas han aparecido como las setas de otoño. En menos de seis meses al menos he contado una docena de nuevos cafés, bares y garitos diversos en el centro histórico de la ciudad. Con precios muy semejantes a los que se pueden encontrar en Barcelona. Muchos restaurantes y cafés del centro de la ciudad han cambiado las cartas de precios. Y han mandado imprimir cartas nuevas con precios, claro está, más elevados. Todos preparados aquí para hincarle el colmillo al turista deportivo. La gallina de los huevos de oro que todos quieren estrujar. Ya veremos hasta qué punto ese dinero que le cae como llovido del cielo a Kaunas servirá para fortalecer, en el medio plazo, la anémica economía local. Desde mi punto de vista, muchos de esos nuevos garitos y comercios que acaban de abrir hace apenas unos meses encontrarán enormes dificultades para subsistir si no hay una recuperación económica que beneficie al ciudadano de a pie. Y no sólo a los que ya eran ricos. Porque el ciudadano de a pie no puede permitirse pagar todos los días nueve litas por una cerveza. Casi tres euros. Cuando el salario mínimo establecido por el Gobierno de Kubilius no llega a las setecientas litas. Y cuando alrededor del 20% de la población carece de empleo. Por cierto, uno de los negocios florecientes en este mes del Eurobasket es el negocio de la prostitución. Leí en un diario de tirada nacional que las autoridades calculaban que el Eurobasket "daría empleo" a más de tres mil meretrices. Muchas de ellas venidas de la vecina Ucrania. No sé de dónde habrán sacado esa información las autoridades gubernamentales. Y tengo yo mis dudas sobre el origen de las prostitutas. Porque no creo que las ucranianas puedan competir en nada con las nacionales de por aquí. El gobierno nacionalista lituano siempre echando balones fuera. Y culpando a los vecinos de todos los males que aquejan al país. Todo sea por no ver la joroba en el ojo del vecino, o la paja en el ojo propio. O la paja en el ojo del vecino. O no me acuerdo ahora mismo de cómo decía aquel sabio proverbio biblíco. El único que me sé bien es el de las dos tetas y las dos carretas. Aunque creo que ése no es un proverbio bíblico. Sino un perspicaz refrán del siempre sabroso y especiado refranero popular español.

Historia de las fotografías: He subido varias fotografías que tomé yo mismo con mi camarita de todo a cien. Una de las imágenes muestra un balón de baloncesto gigante. Que había sido instalado frente a la catedral de Kaunas. Al final de Vilniaus gatve, en el casco viejo de la ciudad. El balón se encontraba situado a una distancia prudencial de la tumba del gran poeta nacional, el clérigo Maironis. Tumba que está encastada en uno de los muros laterales de la catedral. Y que siempre tiene flores frescas y velas en honor a la memoria del sacerdote que pone rostro al billete de más circulación en el país. El billete rosado de veinte litas. Dicen que el baloncesto es la segunda religión de Lituania. Por eso probablemente a alguien se le ha ocurrido la brillante idea de ubicar el balón  frente al sagrado templo. Y cerca del poeta que pone rostro al dinero. Todo un símbolo.  En el balón se aprecia el logotipo oficial del Eurobasket 2011 y el de la empresa de electrodomésticos BEKO. Esta empresa, según reza en el escrito que luce el balón, es el principal espónsor del Eurobasket 2011. He hecho mis averiguaciones sobre la empresa en cuestión. Pero no he sacado nada en claro. Se trata simplemente de una empresa que fabrica electrodomésticos. Y sus productos tienen gran aceptación aquí en Lituania. Y poco más he podido saber de ella. Aunque si rascase un poco seguro que saldría premio por algún lado. Las otras dos fotografías las tomé en plena Laisves Aleja. La vía principal de Kaunas. El Ministerio del Interior se ha gastado una pasta en distribuir carteles de este tipo. Recordando a los señores turistas que Lituania tiene sus leyes que castigan la prostitución. Y que venir a follar a la República de Lituania está castigado con, ojo al dato, mil miserables litas. Unos trescientos euros que te pueden caer por solicitar los servicios de una puta. Pues eso, caballeros, que Lituania no es un lupanar. Y que, tal como reza el cartel,  los verdaderos hombres no pagan por tener sexo. A lo sumo invitan a unas copas. O se van a Ucrania de excursión o de viaje de negocios.

El cartelito, por cierto, ha contado con el soporte económico de la Embajada del Reino de Holanda. Y me pregunto yo qué hacía la Embajada de Holanda financiando un cartel contra la prostitución cuando Holanda ni siquiera tenía equipo que la representase en este campeonato. Aunque ahora que lo pienso, durante estos días he visto un montón de holandeses por aquí. Siempre mamados y liándola. Entonces creo que entiendo"el perquè de tot plegat". O a lo mejor resulta que Holanda sí que jugaba. No sé, ya digo que el baloncesto me importa un comino. Y que no me entero de nada.

Esas tres fotografías, la foto de la pelota y las dos fotos del cartelito,  representan el circo que han montado por aquí con la excusa del deporte. La foto del pastel representa el pan de este verano. Y nos lo comimos los sufridos estudiantes de lituano tras un durísimo mes de estudio, exámenes y meditación trascendental. Debo decir aquí que el curso, el pan , los viajes, el diploma y la fiesta me salieron gratis. Y que también pude tener gratis un poquito de circo si me hubiera dado la real gana. En Lituania, como en España, como en casi todos lados, si se tienen buenos contactos se tiene todo. Y quien a buena sombra se arrima buen árbol le cobija, o a quien buen árbol se arrima....Otra vez ando liado y confundido yo con los proverbios bíblicos y con el refranero.

(Nota del autor: Esta carta la he ido escribiendo en mis ratos libres. Entre el 1 y el 10 de septiembre de 2011. Aunque sólo hoy he conseguido rematarla. La subo al blog en la madrugada del lunes 26 de septiembre de 2011. Día Europeo de las Lenguas)

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1 jul 2011

Auge, triunfo y caída del último "condottiero"

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Fabrizio M.,  una leyenda viva. En una pose casi garibaldina.
HOY es viernes 1 de julio y la Sra. de Clinton está de visita oficial por esta provincia oriental del Imperio del Bien. Que se llama República de Lituania. También hoy los polacos han tomado las riendas de la Presidencia Europea. Cosa que incomoda aquí en Lituania. Porque por primera vez, después de casi un siglo, los polacos mandan nuevamente sobre la prole del Gran Duque Vytautas el Grande. Aunque esta vez sea sólo nominalmente. Y sin tropas polacas de ocupación de por medio. Otra importante efeméride que también se celebra hoy, es el 90 aniversario de la fundación del Partido Comunista Chino. Quien, por ironías del destino, es quien en el fondo paga las facturas de todos nosotros. Los arrogantes "occidentales". Incluyendo el avión de la Señora Clinton y el coche oficial del Primer Ministro Kubilius. Los herededos de Mao Zedong apuntalando las maltrechas economías de la Unión Europea y de los Estados Unidos. Tiene guasa la cosa. También hoy es un día muy importante al menos para mí. Pues oficialmente han empezado mis más que merecidas vacaciones. Tenía planeado para el día de hoy darme un garbeo por Vilnius y tomarme unas Svyturys "baltas" bien fresquitas con mi amigo, el abogado Aurimas. A quien, por problemas de agenda, no veo desde hace ya unos meses. Le quería felicitar por su segundo hijo que le viene en camino y mostrarle mis respetos a su mujer que está en avanzado estado de buenaesperanza. Sin embargo, mi amigo me telefoneó ayer por la tarde y me dijo que le había surgido una reunión importante en Riga para este mismo viernes. Así que decidimos que las cervezas nos las tomaríamos la próxima semana.  Por tanto, esta mañana me sabía libre de obligaciones y compromisos y me levanté con el firme propósito de actualizar el blog. Que desde abril lo tengo en estado de muerte cerebral. Uno de mis lectores, el turinés Fabrizio M., que vive y trabaja desde hace años aquí en Lituania, me pidió que le dedicara algunas palabras a su boda.  Una boda que se celebró a finales del mes de mayo aquí en Kaunas. Y a la que estuve invitado. A Fabrizio le hice el feo de no asistir a su enlace. Espero que este humilde post que le dedico ahora me sirva como pliego de descargos. Lo cierto es que durante este último semestre no he hecho otra cosa más que trabajar y trabajar. Por lo demás, mi vida personal anda últimamente bastante "liadilla". Por decirlo de alguna manera. Y claro, entre tantos dites y diretes y tanto mete y saca y tanto aquí te pillo y aquí te mato a uno ya no le quedan ni fuerzas ni tiempo ni para cumplir con los amigos. Espero que el turinés no se lo haya tomado a mal. De hecho quiero alegar en mi defensa, que no soy muy partidario de este tipo de" saraos" (sean bodas, bautizos, comuniones,  ceremonias de graduación o cenas de empresa). Nunca he asistido en toda mi vida a ninguna boda. Y creo que no asistiré ni siquiera a la mía.  A lo sumo me he apuntado a las despedidas de soltero. Ahí sí me apunto con gusto si me invitan. Pero nunca he estado en la ceremonia nupcial ni en el ágape que le sucede. No sé, tal vez soy un desafecto de la institución matrimonial. O tal vez me da pena por el amigo que se pierde tras la ceremonia. O tal vez intento evitar que algún gracioso me recuerde que todavía soy célibe. Y que, por mi edad, ya me tocaría dejar de "hacer el hippie" y sentar cabeza. No sé. Ya digo que no me gusta este tipo de eventos. Sobre todo aquellos que me recuerdan que mi vida no está "completa". Porque no estoy casado ni tengo hijos. Que mi vida se sale del estándar dominante en la sociedad de la que procedo. Una ciudad pequeña de extracto obrero y de cultura católica de la segunda o tercera corona de Barcelona. Y donde la costumbre y "el qué dirán" todavía pesan en la vida cotidiana de la gente.  Recuerdo aquella vez que tuve que ir casi a la fuerza al bautizo del hijo de un amigo íntimo. Y llegué tarde. Cuando ya casi todos los asistentes habían abandonado la iglesia. Y llegué tarde a propósito porque no puedo soportar ese ambiente familiar, insufrible, mediocre, plagado de "tietas", sobrinos, primos lejanos, niños corriendo y gente sonriendo que se forma en eventos de este tipo.  También intento evitar, en la medida de lo posible, las terribles "cenas de empresa". Que siempre me han parecido más un hipócrita ejercicio de sado-masoquismo gore que una forma de confraternizar con los "colegas" del curro. No sé, no acabo de sentirme cómodo en este tipo de ambientes donde uno acaba compartiendo copas y canapés con personas a las que apenas se conoce. O lo que es peor aún. Con personas a las que uno conoce muy bien y con las que no quisiera compartir nada. Y encima tiene uno que ser cortés con todo el mundo. Y aparentar que se lo está pasando la mar de bien. Aunque se comparta mesa y mantel con tipos a quienes ni saludarías si te los encontrases por la calle.

La historia de mi amigo Fabrizio, el protagonista de esta carta,  es un tanto peculiar. Es peculiar porque debe ser el único italiano vivo en el planeta Tierra y en toda la Via Láctea que se ha desposado en Lituania no con una nativa del lugar. Que es lo habitual por aquí. Sino nada menos que con una ciudadana de Palermo que, para más inri, conoció por casualidad en Vilnius hace apenas unos meses. La cosa parece que fue lo que se dice un auténtico "flechazo".  Un flechazo que le hizo sentar la cabeza. A él, un auténtico pionero transalpino en el Este post-soviético. Que se vino a estas tierras cuando estaban todavía bajo los efectos traumáticos de la desintegración de la URSS. Y se encontraban alejadas de la zarpa de la Unión Europea. Se vino por aquí justo en el mejor momento. Pues estas tierras eran por entonces un auténtico paraíso virgen por explorar y que ofrecía innumerables oportunidades para tipos meridionales, visionarios e intrépidos como él. Ser pionero en algo tiene sus riesgos. Pero también sus ventajas. Y Fabrizio supo orillar los riesgos y beneficiarse de todas las ventajas de ser uno de los primeros italianos que se aposentaron en Lituania. Aprovechándose del "efecto sorpresa" y de la ley económica que guía cualquier mercado. La ley de la oferta y demanda. Que  explica las fluctuaciones en los precios de commodities, servicios y factores de producción. Ley que también está presente en el mercado de la reproducción humana. Eso que llaman "mercado del amor". Cuando Fabrizio penetró en este país, Lituania no estaba atestada, como lo está ahora, de tipejos que cruzan el continente con la peregrina intención de "meterla en caliente". Ser italiano o ciudadano occidental resultaba por entonces algo novedoso y atractivo para las féminas de acá. Porque había poca oferta de italianos en el terreno y a las féminas lituanas les resultaba extremadamente atractivo un factor de reproducción del que, debido al Muro de Berlín, habían sido tan injustamente privadas por tantos años. La situación ahora es muy distinta. Quienes vienen por aquí en busca de "mojar" a diestro y siniestro como sin duda hicieron los pioneros como Fabrizio, se van a encontrar con un mercado infestado de italianos, españoles, turcos y meridionales diversos. Y que atosigan a las niñas de por aquí.  Se encontrarán con un país totalmente integrado en la cultura consumista "occidental". Y donde el "efecto sorpresa" ha desaparecido casi por completo. Pues las niñas de por aquí están aburridas de tanto extranjero baboso presuntamente atractivo. Varones, muchos de ellos ya metiditos en años, en busca de "niña fácil" del Este y que, cuando llega el verano, atestan los bares, terrazas y clubs de moda de las principales ciudades de las tres repúblicas bálticas. En fin, creo que volveré sobre este tema en otra carta que subiré durante estas vacaciones. Sobre mi amigo Frabrizio debo decir que durante sus años en Lituania ha sabido adaptarse con solvencia a la sociedad que lo acogió. Aprendió la lengua lituana, que domina con maestría, encontró trabajo como profesor y consultor en importantes instituciones académicas y profesionales de este país. Incluso ha tenido las agallas de comprarse un piso como Dios manda. Aunque lo hizo en mal momento. Cuando el precio de la vivienda por aquí estaba artificialmente inflado por el acceso al crédito fácil. Se compró el apartamento en el que vive ahora poco antes de que estallara la crisis financiera internacional que hizo hundirse el valor de los bienes inmuebles. Crisis de la que Lituania no se ha recuperado todavía. Crisis que tal como está el panorama económico internacional parece que va para largo.  Eso le ha ocasionado a mi amigo Fabrizio algunos problemas que afronta como siempre ha hecho. Con osadía, bravura y descaro. Y con un punto de iluminación mesiánica. Como hacían los condottieri italianos que servían como mercenarios a las órdenes de príncipes extranjeros.  Fabrizio ha sabido crearse una nueva vida aquí. Y lo ha hecho él todo solo. A pecho descubierto. Sin ayuda "exógena" de ningún tipo. Sin beca de papá Estado o de ninguna universidad de relumbrón. Sin ayuda de los padres ni de nadie. Tiene su mérito la cosa. Teniendo en cuenta que Fabrizio proviene de una sociedad, la italiana, donde muchos jóvenes se han acostumbrado a vivir con los macarrones puestos en la mesa y a no moverse de las faldas de la "mama" si no hay beca Erasmus (o Comenius o Borriquito como tú o de lo que sea) de por medio que financie la aventura y que les evite mancharse las manos. Una sociedad que es casi un clon de la sociedad española. Pero con dosis extras de gomina en el pelo y de queso parmiggiano en el plato. Y con un viejo verde con implantes capilares como Primer Ministro. En fin Fabrizio, va por ti! Te deseo lo  mejor en tu nueva y recién inaugurada vida de hombre casado, con señora y con responsabilidades. Sekmes!

Historia de la fotografía: La fotografía, claro está, pertenece al interfecto, Fabrizio M. Que ha tenido la osadía de romper todas las convenciones habidas y por haber y se ha desposado recientemente con Irena. Una "ragazza" palermitana de la que se enamoró locamente. Se casó recientemente aquí en Lituania. Lo nunca visto. La fotografía se la tomé yo mismo, un día que salíamos de "marcha" por el centro de Kaunas. Él mismo me hizo la pose. En su rostro puede apreciarse la determinación del caudillo militar que pudo haber sido si hubiera nacido en el siglo XV en alguno de los reinos, repúblicas o ciudades-estado que desaparecieron tras la unificación italiana promovida por los turineses. La unificación italiana, un craso error histórico, según las propias palabras de mi amigo Fabrizio. Como buen "condottiero", claro está, es contrario a la unidad de Italia. Y también se muestra hostil al mismo proceso de "integración" europea.  En el que no cree y del que, como quien esto escribe, desconfía profundamente.

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3 abr 2011

Arroz con leche

La primera vez que veo un partido de fútbol de la selección española.29 de marzo de 2011.
COMO siempre ando  bastante jodido de tiempo. Los exámenes se me acumulan sobre la mesa del comedor.  Y estoy metido en "fregados" diversos que me ocupan casi  todo el poco tiempo libre que me queda. Sin embargo, hoy he decidido escribir una nueva carta porque no puedo dejar de hacer referencia al partido de fútbol que enfrentó a las selecciones nacionales de Lituania y España. Y que se celebró la noche del martes 29 de marzo en el Estadio S. Darius y S. Girėnas  de Kaunas. Estadio dedicado a la memoria de Steponas Darius y Stasys Girėnas, unos auténticos pioneros de la aviación que en 1933 cruzaron el océano Atlántico. Tratando de emular la gesta de Charles Lindbergh quien en 1927  lo había cruzado en el mítico Spirit of Saint Louis. Los lituanos no partieron, como hizo el norteamericano, desde New York, sino desde la ciudad de Chicago. Que ya por entonces albergaba una de las mayores comunidades de lituanos  fuera de Lituania.  Y su destino no era París sino Kaunas. La por entonces capital temporal de la República de Lituania. Desafortunadamente la proyectada aventura de los aviadores lituanos no llegó a buen puerto pues su pequeño avión Bellanca de segunda mano, bautizado con el nombre de "Lituanica", se estrelló en territorio alemán cuando sobrevolaba un campo de concentración nazi. Todo un símbolo. Se dice que el avión fue derribado por los nazis. Aunque se trata de una hipótesis que no ha sido nunca demostrada. Lo cierto es que  la gesta de estos aviadores no ha pasado a  formar parte de la historia mundial.  Fuera de Lituania, a Darius y Girėnas casi no los conoce nadie. Pero aquí se les venera casi como a héroes y ambos forman parte del imaginario colectivo de este país. Lituania es un país pequeño pero con un pasado glorioso. Un pasado donde abundan también los episodios trágicos y la miseria humana. Una nación ávida de héroes.  Héroes como Darius y Girėnas quienes representan, tal vez mejor que nadie, al prototipo de héroe lituano. Héroes  que fracasan y triunfan al mismo tiempo. Héroes que triunfan fracasando. Como el joven Romas Kalantas, otro de los héroes modernos de esta pequeña república, que un 14 de mayo de 1972 se quemó a lo bonzo en pleno centro de Kaunas en protesta contra el régimen soviético. Rociándose el cuerpo con  un bote de gasolina y prendiéndose fuego. La memoria de este joven héroe, pionero en la lucha por la "independencia" y la "democracia" en el Este de Europa, se honra  todos los meses de mayo. Con música militar, discursos  de inflamado patriotismo y  desfiles de niñas guapas vestidas de "mayorettes".  Los rostros de los intrépidos aviadores lituanos aparecen en el billete de diez litas. Probablemente el de mayor circulación en el país. Y calles, plazas, escuelas y monumentos dedicados a la memoria de S. Darius y S.Girėnas los hay en casi todas las ciudades y poblaciones de Lituania. También el "patatal" donde jugaron los muy bien pagados astros de la selección española lleva el nombre de los  malogrados aviadores lituanos.  

Lituania es un país donde el fútbol no acaba de cuajar. Aquí el "deporte rey" es, sin lugar a dudas, el baloncesto. Donde este país es casi una potencia a nivel mundial. Eso explica la casi total falta de instalaciones adecuadas para acoger competiciones internacionales de fútbol. De hecho, el partido de selección para la Eurocopa de 2012 se celebró en Kaunas y no en Vilnius simplemente porque en la actual capital de Lituania ni siquiera hay un estadio de fútbol adecuado. Lo del "patatal" a que hacían referencia los medios de comunicación españoles tenía, desde mi punto de vista, cierta justificación. Sobre todo teniendo en cuenta que aquí el fútbol es un deporte marginal, poco practicado, y que no interesa demasiado. Y que el Estadio Darius y Girėnas tiene un campo de fútbol abierto, que ha estado por más de cinco meses cubierto por la nieve y el hielo. Todavía tuvieron suerte los requetemimados jugadores de la selección española de no haberse encontrado un campo cubierto por la nieve. El mismo día del partido empezó a nevar. Y es que aquí, en Lituania, el riesgo de nieve no desaparece del todo hasta bien entrado el mes de abril.

La selección española, con toda su corte de técnicos, miembros de la Federación,  parientes directos y familiares lejanos, amigos, conocidos y amigos de amigos,  estuvo alojada en el Park Inn Kaunas, un pequeño hotelito de la cadena Radisson. Que se encuentra frente a una de las facultades donde doy clase. Supongo que la Federación Española de Fútbol  debe tener algún tipo de acuerdo con esta cadena de hoteles de matriz sueca.  Pero sin duda, debo decir que el Park Inn no es, ni de lejos, el mejor hotel de Kaunas. Es un hotel que además casi no cuenta con medidas de seguridad de ningún tipo. Yo, cuando salgo del trabajo, a veces me paso por el bar del hotel, el "Ginger Baras", para tomarme una cervecita y esperar el trolebús que me lleva a mi barrio. Y para encontrarme con alguna amiga que estudia cerca. Y en el bar a menudo se meten a beber cafés o cerveza barata parejitas de estudiantes que van a hacer manitas, ejecutivos venidos a menos, amas de casa con demasiado tiempo libre y tipos con más pinta de homeless que de otra cosa.

El domingo por la tarde estuve con una amiga en el Ginger Baras. Estuvimos allá tomándonos unas cervecitas y unas sidras juntos.  No porque estuviera la selección española. Sino porque era domingo y hacía un frío que pelaba. Y porque somos clientes habituales de ese garito y a menudo quedamos allá para charlar de nuestras cosas. Tuvimos la oportunidad de ver a varios astros de "la roja" allá sentados en el Ginger Baras. Entre ellos a Iker Casillas y a mi paisano Xavi. Rodeados siempre por  una nube de periodistas, asistentes y admiradores que les pedían el autógrafo. También vimos al seleccionador nacional  Vicente del Bosque y a otros jugadores de menor relevancia que "chupan banquillo" y que no llegamos a reconocer. Me tropecé con Vicente del Bosque cuando me iba a mear a los lavabos del hotel. Y él se disponía a tomar el ascensor que lo llevaba a su habitación. Sin duda, lo más interesante de esa tarde fue el encuentro que tuve con dos tipos que resultaron ser cocineros de la selección española. Estuvieron por un buen rato al lado de la mesa que ocupábamos mi amiga y yo. Hablaban del desayuno que el "míster" había ordenado para el día mismo del partido de fútbol. Un desayuno que iba a ser compartido con los miembros de la selección lituana. Uno de los cocineros decía que lo importante era "sacar el arroz con leche" una vez que los del equipo lituano hubieran abandonado la mesa. Al parecer, el arroz con leche viene a ser como una especie de pócima mágica que toman los jugadores de la selección el mismo día del partido. Y que les sirve para marcar goles y vencer al contrario. Algo como ese brebaje que tomaban los galos en los cómics de "Asterix y Obelix". Y que les otorgaba una fuerza sobrehumana que les permitía derrotar a las huestes de Julio César. "Eso sí" -decía uno de los cocineros- "el arroz con leche lo tenemos bien guardado hasta que los lituanos se vayan de la mesa". "Sobre todo que no lo prueben". Parece que ahí radica el secreto de nuestra selección. En el arroz con leche que les preparan especialmente para la ocasión. El equipo español venció a la selección lituana por tres goles a uno. Me pregunto qué hubiese ocurrido si ese día los de la selección lituana también hubiesen comido arroz con leche. Tal vez el resultado final hubiera sido muy distinto.

Historia de la fotografía:  Por arte de birlibirloque acabé con un par de pases de prensa para ver el partido de fútbol. La primera vez en mi vida que veo jugar a la selección. Y los pases los conseguí "por el morro". Gracias a las gestiones de un periodista de Tele 5 que vino a una de mis clases para hacerme una entrevista. Me vinieron, él y uno de sus cámaras, al aula donde doy clases por la mañana. Y allí mismo me montaron un show de la releche. Luego, en el reportaje que apareció en Tele 5, la entrevista quedó ultracondensada en un par de imágenes del aula. Y en una fugaz aparición mía diciendo hola a todo el mundo. Los de la sección deportiva de Tele 5 buscan siempre incluir imágenes con gancho. Imágenes que muestren claramente el apoyo incondicional de la hinchada a la selección española. Y creo que yo, en la entrevista que me hicieron,  me fui un poco por las ramas. Al final, claro está, los de Tele 5 prefirieron incluir el bullicio de un  grupo de estudiantes españoles Erasmus que se reunieron en el centro de Kaunas para apoyar a la selección. Ataviados muchos de ellos con la camiseta del equipo español y exhibiendo innumerables banderas rojigualdas. Una bandera, la rojigualda, con la que no me identifico. Y que casi me da repelús sólo con verla.

Estadísticas de las Cartas desde el Este

20 mar 2011

The bravest of the braves

Víctima colateral de un cohete lanzado por "the bravest of the braves".
NO tenía pensado subir nada nuevo a "Cartas desde el Este". Simplemente no tengo tiempo para nada. Estoy en el medio del semestre y mis muchas obligaciones académicas y profesionales me impiden dedicarme al blog. Sin embargo, en el día de hoy , no he podido más que sentir vergüenza de ser europeo. De sentir repugnancia por ser ciudadano de un país que colabora en la carnicería, la invasión, la destrucción, el asesinato de ciudadanos de otro país soberano. Llevo chupándome desde ayer por la noche los noticiarios de la BBC World News y de TV5 Monde internacional. Las canales de televisión a los que llevo conectado desde que llegué aquí a Lituania. Cuatro años chupándome los programas de la BBC y de la televisión francesa me han ayudado a convertirme casi en un políglota. Y también me han ayudado a entender los códigos que se esconden tras la jerga periodística que se emplea en los noticiarios.  A entender el significado de las palabras que utilizan los medios de propaganda y lavado de cerebro que trabajan al servicio del Imperio del Bien. Palabras como "daños colaterales" (asesinatos de inocentes), "rebeldes desarmados" (elementos del lumpen armados hasta los dientes, organizados y financiados por los servicios secretos occidentales), "resolución de la ONU" (imposición del Imperio), "zona de exclusión aérea" (invasión y asesinato),  "régimen" (gobierno soberano que no se arrodilla plenamente a los dictados del Imperio), "ayuda humanitaria" (bombas)...Ya digo que no tengo tiempo hoy. Pero prometo volver sobre el asunto. Mi solidaridad, en esta luctuosa mañana de domingo, con el pueblo libio y con su gobierno. 

PS: Recomiendo el blog de Leonor Massanet, una ciudadana española que vive en Trípoli (su blog puede verse aquí:  http://leonorenlibia.blogspot.com/  ). La pobre mujer hace lo que puede por mantenernos informados de lo que REALMENTE está pasando en Libia. Espero que no le caiga, por error, un Tomahawk. Por cierto, el coste de un Tomahawk según comentan ahora por la BBC es de 300.000 libras esterlinas por unidad.Coste que pagamos todos los sufridos contribuyentes europeos con nuestros impuestos.

Historia de la fotografía: Esta fotografía la he descargado del blog antimperialista. El niño que aparece en la fotografía ha sido víctima de un cohete lanzado por "the bravest of the braves". Ayer el Primer Ministro británico David Cameron, en una rueda de prensa, calificaba de esta manera a los pilotos británicos que se dedicaban a tirar bombas sobre Trípoli. Menudo hijo de puta está hecho. Él y todos los miembros de la "comunidad internacional". Y aquí no incluyo a todas aquellas personas de buen de corazón que, probablemente sin quererlo, se han alineado con las tesis del Imperio del Bien. Estas personas, claro está, no son unos hijos de puta. Sólo los tontos útiles del Imperio.

Nota: Según me comenta un "troll" que se dedica a insultar a todo bloguero que no comparte la visión oficial divulgada e impuesta por los sacrosantos medios de comunicación (manipulación) pagados por el Imperio, la foto que he subido en esta carta no corresponde a un niño libio sino a un niño iraquí.  Un niño en todo caso que se parecerá a las decenas de niños que han sido asesinados por las tropas siniestras del Imperio (llámense OTAN, CIA, aliados, cascos azules, fuerzas de pacificación o "rebeldes") en Bosnia, Serbia, Afganistán, Nicaragua. O en tantos otros sitios.  Un niño que se parecerá seguramente a cualquiera de los niños que mueren hoy asesinados en Libia. Destrozados por bombas que pagamos todos con nuestros impuestos.

13 mar 2011

Kovo 11-osios: el día del tsunami.

La bandera "rasta" ondeando al (gélido)viento.
HAN transcurrido ya dos semanas desde mi último post. Y creo que ha llegado el momento de ofrecer unos apuntes sobre los resultados electorales de las pasadas elecciones locales y comarcales en Lituania. Lo hago hoy, viernes 11 de marzo (Kovo 11-osios en lituano), fiesta nacional de este país en el que vivo desde hace ya casi cuatro años. Hoy se celebra el día del restablecimiento del Estado de Lituania. El día de la (segunda) independencia. Esta vez no me he chupado los programas "patrióticos" emitidos por los canales de televisión nacionales pues afortunadamente he pasado la jornada festiva en muy buena compañía. Y la verdad es que he prestado poca atención a las sesudas deliberaciones del Soviet Supremo de la Lietuvos TSR, la República Socialista Soviética de Lituania. Que un día como hoy de hace veinte años, y bajo la presidencia del "profesor" y "poeta"  Vytautas Landsbergis, decidía por 124 votos a favor y seis abstenciones,  convertir a Lituania en la primera república soviética en caer en  las garras del Imperio del Bien. A través del acta de reestablecimiento de la independencia del Estado de Lituania, la élite de este pequeño país daba una estocada de muerte al gigante soviético que estaba inmerso, desde los años setenta, en una profunda crisis moral, económica y política. Y con esa decisión, entregaba el país a la rapiña y el saqueo de las multinacionales occidentales. Esa élite, por supuesto, supo garantizar su propia supervivencia en el nuevo régimen "democrático" que ellos mismos creaban.  Muchos de los tipos que estaban presentes en ese acto de autoinmolación del Soviet Supremo de la Lietuvos TSR siguen ocupando puestos de relevancia en este país.  El mismo Lansdbergis, por ejemplo, se dedica a vivir del cuento y a calentar sillón en el Parlamento Europeo. Su partido, la Unión Patriótica-Cristiano Demócratas de Lituania ( TS-LKD de sus siglas en lituano), milita en las mismas filas que el Partido Popular español. Supongo que a Lansbergis  y a los miembros de su partido la independencia de Catalunya o  Euzkadi les importará un soberano pimiento.

Desde mi punto de vista, la disolución de la URSS y el cambio de régimen en los países que se encontraban bajo su esfera de influencia no pueden entenderse sin el papel de las élites políticas y económicas que  habían surgido en el mismo seno de los estados burocráticos de economía centralizada. Y que se autodefinían como estados "obreros", "democracias populares" o estados "socialistas".  Trotsky los denominaba estados socialistas "deformados". Sistemas que, en todo caso, a finales de los setenta entraron en un proceso  de estancamiento económico.  Esos sistemas, fuertemente autoritarios,  no satisfacían plenamente las necesidades de las capas populares. Pero sobre todo no satisfacían las aspiraciones de sus élites. Los sistemas socialistas constituían para sus propias élites un corsé que restringía sus ambiciones  como casta social dominante. Esas élites, que ocupaban puestos de mando en las jerarquías de la administración, del ejército y de las empresas públicas de los estados socialistas, envidiaban a sus colegas occidentales. Querían ser como ellos. Querían poder acumular propiedades sin los límites que les imponía el marco jurídico socialista. Sus colegas occidentales además llevaban una vida regalada. Y gozaban de una mayor libertad de movimientos. Y de una mayor variedad de productos de consumo.  La élites de los países socialistas querían también disfrutar de esa vida "burguesa" que habían visto en los países capitalistas. Y les resultaba insufrible que ellos, la élite, tuvieran que vestir con la misma ropa cutre que el resto de ciudadanos.  La aburrida ropa socialista fabricada en las factorías propiedad del Estado. Y conducir los rudimentarios automóviles producidos en las usinas socialistas. Un antiguo profesor chino que tuve en Barcelona, cuando estudiaba un máster en  comercio internacional, nos contó una vez que China abrazó el capitalismo cuando Den Ziao Ping, en su primera visita a los Estados Unidos, tuvo la ocasión de ver un retrete occidental. Parece ser que quedó fascinado por el invento. A Mao Ze Dong, en cambio, siempre le gustó cagar como lo hacían los campesinos en China. Haciendo un agujero en el suelo y tapando la mierda con tierra. La historia de Mao Ze Dong ya la había oído en otro lugar. Lo de Den Ziao Ping no sé si será verdad. Pero creo que esta pequeña anécdota nos puede servir para explicar también lo que ocurrió en la URSS y en los países de su órbita. Y para entender por qué en muchos de esos países  (Checoslovaquia, Bulgaria, etc..) no hubo ni un muerto en el proceso de cambio de régimen. Apenas hubo resistencia desde el poder. Simplemente porque quienes lo detentaban estaban implicados, desde hacía tiempo, en el desmantelamiento del sistema de economía planificada. Un sistema que no respondía a sus aspiraciones de casta social dominante. Y que en los años 70, con el estancamiento económico experimentado en el bloque del Este, también dejó de contar con el soporte de los trabajadores y las clases populares. La desafección de "las masas" era ya evidente en la Polonia del General Jaruzelski. A la casta social dominante, surgida en el seno de unos Partidos Comunistas esclereotizados y carentes de democracia interna, le resultó relativamente sencillo desmantelar todo el sistema. Luego muchos de esos trabajadores que coreaban eslóganes en favor de la "democracia" y la "independencia" en las calles de Varsovia, Praga, Budapest, Vilnius, Riga o Sofía acabarían pagando un precio muy alto. Pues sin duda ellos, los trabajadores y las clases populares, no resultaron beneficiados del proceso de privatización salvaje de las empresas públicas.  Ni del desmantelamiento del generoso sistema de bienestar socialista que les garantizaba un mínimo existencial (educación, alojamiento, sanidad, trabajo) que desde luego no les garantiza el "libre mercado". Ni sus hijos resultaron beneficiados de la degradación del sistema educativo. Ni hay más libertad de pensamiento en estos países donde existen normas represivas que imponen el pensamiento único (en Lituania, por ejemplo, te pueden caer varios años en la trena por promover la homosexualidad, o por negar la teoría del "doble genocidio", o por cuestionar la versión oficial sobre los hechos de la torre de Televisión de Vilnius,...). Y desde luego no son más libres ahora, cuando han sido anexionados al Imperio del Bien, que cuando formaban parte del Imperio del Mal. Muchos de estos países, además, han pasado de ser territorios "ocupados" a convertirse en países ocupantes de otras naciones (Iraq, Afganistán,...).  Y son los  perros más dóciles con los que cuentan la OTAN y ese aglomerado de organizaciones criminales y siniestras (CIA, MI6,...) que nos defienden a todos nosotros contra el terrorismo internacional y contra los dictadores malos malísimos.

Los resultados electorales en la portada del diario Lietuvos Zinios.
En fin, ya me referí a esta jornada festiva en mi carta de 13 de marzo del año pasado. Y a ella me remito para completar el panorama de lo que, al menos desde mi punto de vista, representa realmente el Kovo 11-osios. Un auténtico terremoto político que provocó un tsunami en todo el Este de Europa. Y perdóneseme el juego de palabras un tanto facilón.  En un día luctuoso como hoy cuando el norte del muy tecnológico Japón ha sido arrasado por las fuerzas telúricas de la madre Naturaleza.

Sobre los resultados de las elecciones locales y comarcales del pasado febrero 27 de febrero me remito a la página oficial de la Comisión Electoral  Central de la República de Lituania (en lituano, Lietuvos Respublikos vyriausioji rinkimų komisija) que pueden consultarse aquí. Información en inglés sobre los resultados de las elecciones puede encontrarse en los portales de "LIT News" y "The Baltic Course". En primer lugar, es de destacar la baja participación en los comicios. El día de las elecciones la mayoría de lituanos optaron por quedarse en casa. Y pasaron olímpicamente de participar en la "fiesta democrática".  De acuerdo con los datos de la comisión electoral central, de los 2.637.733 ciudadanos con derecho a voto sólo acudieron a las urnas 1.162.615 electores, un 44.08% de los convocados. En la ciudad de Kaunas la participación fue incluso menor que en el resto del país. Y se situó en un 40%. De hecho, como se trataba de unas elecciones locales, también los ciudadanos de la Unión Europea tenían derecho a participar en estos comicios. Y tengo algún conocido mío, de nacionalidad portuguesa, que sí fue a votar en estas elecciones. Pero lo hizo más para "hacer el notas" que por otra cosa. Supongo que cuando uno vive fuera de su  propio país quiere, de alguna manera, sentirse integrado en la sociedad que lo acoge. Y el voto es una forma de expresar esta necesidad de integración que tiene el foráneo. Por otro lado, mientras se vota, uno puede hacer "conectes con las viejas"(1). Y conociendo a mi coleguilla, seguro que hizo más de un "conecte" durante la pasada jornada electoral. Seguro que sí.

Del resultado de las elecciones locales podemos sacar una serie de conclusiones. En primer lugar destaca la derrota del partido de gobierno, el TS-LKD, que ha perdido soporte electoral en todo el país. Y se sitúa en el segundo puesto, con 249 ediles, tras el Partido Socialdemócrata Lituano, el LSDP, que obtuvo 328 representantes electos. Este resultado, con ser malo, no resulta completamente catastrófico para el partido del Primer Ministro Kubilius. Pues las encuestas predecían un descalabro total de su formación política y  la ubicaban en el cuarto puesto. Por lo que he podido leer y ver en televisión, el mismo Kubilius se daba por satisfecho con los resultados.  En segundo lugar, cabe destacar que las grandes ciudades (Vilnius, Kaunas y Klaipeda) no estarán gobernadas por ninguno de los dos partidos "grandes". En el municipio de Vilnius salió vencedor el muy personalista proyecto político estructurado entorno a la figura del antiguo alcalde de Vilnius, el  corresponsal de guerra, empresario y bloguero dicharachero Artūras Zuokas. Se trata de un político sui generis que ya fuera alcalde de Vilnius entre los años 2000 y  2007. El alcalde más joven que jamás haya tenido la capital de Lituania.  Su coalición "Arturo Zuoko ir Vilnius Koalicija" ha obtenido 12 de los 51 representantes con los que cuenta el consejo municipal de Vilnius.  Se trata de un político que ha sido acusado y condenado por corrupción en numerosas ocasiones. Su blog lo abre con dos frases lapidarias (2) y que parecen querer demostrar que está arrepentido de sus pecadillos. Y que en el fondo es un buen chico.  Casi un incomprendido rebelde sesentayochista. Su candidatura obtuvo incluso el apoyo nada menos que del sexy actor británico Jeremy Irons (ver el vídeo incluído al final de este post). El actor que protagonizara una tórrida versión cinematográfica de la "Lolita" de Nabokov.  El proyecto personalista de Zuokas ha quedado por delante de la alianza electoral ruso-polaca del "Bloque Valdemaras Tomasevski", que quedó en segundo lugar y obtuvo 11 ediles. La alianza ruso-polaca  de Tomasevski se alzó con la victoria en la comarca de Vilnius. Obteniendo 19 de los 27 representantes regionales. Y más del 67% de las papeletas. Tambien se alzó con la victoria en la comarca de Šalčininkai, en el sudeste del país. Regiones ambas fronterizas con Bielorusia. La alianza está liderada por el  europarlamentario lituano de origen polaco Waldemar Tomaszewski. Un político que ha sabido reunir el voto del descontento de la minoría polaca y rusa en Vilnius y en el sudeste del país. Resulta fascinante que en la capital del país la segunda lista electoral más votada sea una coalición que une el descontento de los polacos y de los rusos. Probablemente Lituania es el único país en el mundo donde rusos y polacos han llegado a una cordial entente. Es como si en España la comunidad de Madrid fuera a ser gobernada por una coalición electoral que representase los intereses de los franceses y los portugueses. Esto nos conduce a una tercera conclusión que podríamos obtener mirando el mapa electoral resultante de las pasadas elecciones locales y regionales. Lituania, en gran medida, no es un país unitario. Con una sola lengua, una sola cultura, un solo pueblo y una sola mitología nacionales. Lituania, la que aparece en la constitución del país, y la que se publicita en los medios de comunicación, sólo existe tal vez en Kaunas y en el centro del país. Pero esa Lituania oficial se va diluyendo en algún lugar cercano a la costa. Y sin duda no existe en las regiones fronterizas con Bielorusia o  Polonia. Regiones con una población que mayoritariamente no se siente parte de esa Lituania oficial  inventada por el nacionalismo lituano. Una población que habla ruso o polaco y que se ha sentido marginada y maltratada en estos últimos 20 años de "democracia". Y que está hasta las narices del nacionalismo lituano exacerbado  promovido desde el main stream político e intelectual del país. Hace unos meses saltó la polémica (ver aquí) en relación a la pretensión de la minoría polaca de poder utilizar en sus pasaportes caracteres que no existen en  el alfabeto lituano, como la letra W. La respuesta desde el gobierno fue que dichos ciudadanos siempre podían optar por abrazar la nacionalidad polaca. Pero que de ninguna manera se les iba a permitir utilizar caracteres que no formaran parte del alfabeto de la lengua nacional del país. Ese tipo de actuaciones, desde mi punto de vista, han permitido que el Bloque de Valdemaras Tomasevski haya resultado vencedor en la región suroriental del país. Y que se haya colocado en segunda posición nada menos que en la sacro-santa capital de Lituania. Fundada por el Gran Duque Gediminas. Otras formaciones que representan los intereses de la minoría rusa y polaca también obtuvieron hasta seis ediles en la ciudad de Klaipeda (la Unión de los Rusos de Lituania, o Lietuvos Rusu Sajunga, obtuvo 3 ediles y la Alianza Rusa, o Rusu Aljansas obtuvo otros tres) y también entraron en el  Ayuntamiento de Visaginas, fronterizo con Letonia ( la Unión de los Rusos de Lituania obtuvo aquí 2 ediles y una pequeña formación polaca, la Lietuvos lenku rinkimu akcija, o acción electoral de los polacos de Lituania, obtuvo un representante en el consejo municipal de esta población fronteriza). 

En Kaunas se ha producido también un vuelco electoral debido a la irrupción en la escena política de un agrupación electoral denominada "Vieningas Kaunas". Se trata, de hecho, de un movimiento ciudadano que apareció en escena hace un año. Un movimiento formado por ciudadanos presuntamente independientes y liderados por el empresario Visvaldas Matijošaitis. Conocido como el "rey del cangrejo" . Propietario de la empresa conservera "Vici" y que se ha hecho rico procesando y distribuyendo palitos de cangrejo en tota la región del Báltico. Un empresario que, como muchos otros, ha saltado a la arena política. Y que, según dijo en una rueda de prensa, estaba cansado de no poder conducir con seguridad su magnífico Maserati debido al mal estado del pavimento  de las calles y avenidas de Kaunas. Su coalición "Vieningas Kaunas" consiguió 5 ediles de los 41 con los que cuenta el consistorio. En Kaunas el antiguo alcalde, Andrius Kupcinskas, líder local de la TS-LKD (el partido del gobierno), se alzó con la victoria, obteniendo 12 ediles. El alcalde Kupcinskas, en la noche electoral,  parecía eufórico por los resultados  de su partido. Pues esperaba conseguir fácilmente apoyo suficiente de algunas de los otras formaciones que habían obtenido también representación en el consejo municipal. Sin embargo, la suerte ya estaba echada para el joven alcalde (ya ex-alcalde) Kupcinskas. Y una coalición de cinco partidos ha garantizado el apoyo a la investidura del líder de "Vieningas Kaunas", el empresario Matijosaitis, como Meras o Alcalde de Kaunas. En esa coalición anti-Kupcinskas, además de "Vieningas Kaunas",  participa el archienemigo LSDP (Partido Socialdemócrata), que obtuvo 6 ediles. Y también se han adherido los partidos populistas "anti-Kubilius" Darbo Partija (Partido del Trabajo), que obtuvo 4 ediles,  el partido  Tvarka ir teisingumas  (Orden y Justicia), que obtuvo 4, y  los tres ediles liberales de la Unión Liberal y de  Centro (Liberalų ir centro sąjunga). Que también se encuentra en la oposición en el Saeimas o Parlamento lituano. Todos estos partidos estaban interesados en golpear a Kubilius en la misma Kaunas. Que siempre había sido una plaza fuerte de los conservadores. En total suman 22 votos. Y dejan a Kupcinskas y al partido de Kubilius en la oposición. Matijosaitis ya ha prometido el oro y el moro. Mientras que el "rebotado" Kupcinskas cree que la coalición colapsará a la primera de cambio. Ayer pude ver en el centro de Kaunas una pequeña manifestación en contra de la toma del poder de la "coalición del cangrejo".  Que es el apelativo por el que empieza a ser conocida la coalición política que regirá los destinos de esta ciudad en los próximos cuatro años.

Por lo demás, debo destacar la entrada del Socialistinis liaudies frontas,  el Frente Popular Socialista, en el Ayuntamiento de Jonava. Donde ha conseguido dos ediles. Jonava es una ciudad dormitorio que se encuentra a pocos kilómetros de Kaunas. Vendría a ser algo así como una ciudad del cinturón "rojo" de Barcelona. Con enormes bloques de apartamentos y una carencia total de servicios públicos. Tiene fama de peligrosa. Siempre tuve curiosidad por conocer esa población. Que se encuentra a tiro de piedra de Kaunas. Y ahora tengo un motivo adicional para hacerlo. Es el único ayuntamiento donde la formación socialista anti-capitalista de Algirdas Paleckis ha conseguido representación institucional. Y eso es, de alguna manera, un motivo de alegría para un tipo como yo que tiene el corazón y el cerebro en la izquierda. En la comarca de Klaipeda los autonomistas del Partido de Samogitia, o Žemaičių partija, se han hecho con tres de los 27 representantes que tiene el consejo comarcal.  Se trata de una formación política nueva, fundada en el año 2008 y que es vista con enorme animadversión por los nacionalistas lituanos. Pues ese partido pretende nada menos que se reconozca su "dialecto", el Žematiu roda, como lengua de la región de Samogitia. Con el mismo estatus que la lengua lituana. Que es la única lengua oficial del país. Además quieren que se incluya en los pasaportes de los nacidos en la región una mención a su nacionalidad Samogitia. Todo ello resulta, evidentemente, inaceptable para el nacionalismo lituano.  Por lo que tengo entendido el Žematiu roda vendría a ser algo así como el italiano para un ciudadano español. Se trata de una lengua distinta del lituano. Aunque el nacionalismo lituano se emperra en negar la existencia de una nación samogitia. Y de una lengua samogitia distinta del lituano. Los debates entorno a esta cuestión pueden rastrearse en la wikipedia. Y resultan del todo fascinantes. Tal vez algún día el pueblo de Samogitia también tenga su propio Kovo 11-osios. Lo que me parece claro es que el nacionalismo, cualquier nacionalismo, incluso el de las  naciones oprimidas, produce sus propios monstruos. Y puede llegar a convertirse en opresor. El nacionalismo lituano, por ejemplo, tiene una oscura historia de colaboración con el régimen nazi en los negros años del período de enteguerras. Pero de ese tema me ocuparé en otro momento. Porque creo que esta carta está resultando ya demasiado extensa.

PS: El Partido Cristiano, por cierto, no obtuvo ni un sólo edil en Kaunas. A pesar de haber picado hielo (ver mi post anterior) la gente no picó. Y creo que nos les votó ni los empleados que contrataron para retirar el hielo de las calles. En todo el país esta pequeña formación  de picadores de hielo obtuvo tan sólo 15 representantes. Les sugiero que en la próxima convocatoria electoral escojan otro tipo de estrategia. Algo más tradicional pero que siempre funciona. Que contraten una chicas guapas y les ponga unas minifaldas. Minifaldas verdes como el color del Partido Cristiano. Y que se pongan a repartir vodka. O queso.  O trocitos de desra o embutido. Lo importante es que den algo que echar al buche del maltratado ciudadano lituano.

Historia de las fotografías: Subo en esta ocasión dos fotografías. La primera la tomé el 16 de febrero en uno de los bloques de apartamentos del barrio donde vivo. Cuando se celebraba la fiesta nacional por la (primera) independencia de la República de Lituania. El otro día mi (nueva) chica me dijo que en Lituania es obligatorio colgar la bandera en los días festivos nacionales. Por eso todos los edificios públicos o privados tienen unas abrazaderas donde colocar el mástil de las banderas. Quien no coloque la bandera puede ser sometido a una fuerte multa administrativa por parte de las autoridades. Al parecer hay inspectores que se dedican a vigilar por el cumplimiento de esta ridícula norma. Que obliga a todo propietario o comunidad de propietarios de un edificio a exhibir los colores patrios so pena de multa en caso de desobeciencia.  La segunda fotografía se la tomé hace unos días a la portada del diario "Lietuvos Žinios". En ella aparece un mapa Lituania que expresa el resultado de las pasadas elecciones locales a través de colores. El color rojo corresponde a aquellas comarcas donde el ha resultado ganador el Partido Socialdemócrata.  El azul claro corresponde al partido conservador, la Unión Patriótica-Cristiano Demócratas de Lituania, del Primer Ministro Kubilius. En naranja aparecen las comarcas donde resultó vencedor el Bloque ruso-polaco.
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(1) Esta expresión se la tomo prestada a un amigo mexicano que vive por aquí. Y que se refiere al supremo arte de  obtener los  números de teléfono y skypes de las chicas a las que apenas conoce uno. Un arte o habilidad que al parecer debe tener cualquier Don Juan contemporáneo que se precie de serlo.
(2) El blog del futuro alcalde de Vilnius, Arturas Zuokas, recoge dos frases que de alguna manera pretenden reflejar su filosofía de la vida y su arrepentimiento por los errores del pasado. La primera dice " Būk realistas- siek neįmanomo" ("Sé realista pide lo imposible", una frase archiconocida de los progres del Mayo francés). La segunda dice  "The man who makes no mistakes does not usually make anything". Y es una frase que se la atribuye al archidesconocido Obispo W. Magee. Esta última frase supongo que le sirve a Zuokas para justificar su turbio pasado de alcalde corrupto condenado por los tribunales de justicia.


Links interesantes:  
Sitio web de Liberalų ir centro sąjunga, o Unión Liberal y de Centro: www.lics.lt 
Sitio web del Partido de Samogitia: http://www.zemaciupartija.eu/
Sitio web del Darbo Partija, o Partido del Trabajo: http://www.darbopartija.lt/ 
Sitio web de  "Lietuvos lenkų rinkimų akcija" (Acción Electoral de los Polacos en Lituania): www.awpl.lt 
Blog de Artūras Zuokas: http://www.zuokas.lt/
Blog de Waldemar Tomaszewski: http://www.vtomasevski.lt/
Sitio web del Frente Popular Socialista, Socialistines liaudies frontas: www.fronte.lt

Vídeo donde el actor Jeremy Irons pide el voto para la
candidatura de Arturas Zuokas:


Estadísticas de las Cartas desde el Este

27 feb 2011

Parte de guerra

Empleados del Partido Cristiano picando hielo y pidiendo el voto. Kaunas Febrero 2011.
MAÑANA se celebran en toda  Lituania elecciones locales. Todas las encuestas parecen indicar que los socialdemócratas del  Lietuvos socialdemokratų partija, LSDP, liderados por Algirdas Butkevičius, resultarán vencedores en estos comicios. Los conservadores del Primer Ministro Andrius Kubilius parece que serán duramente castigados en las urnas. Incluso en  Kaunas, donde los conservadores siempre han gobernado, no se descarta una victoria de los socialdemócratas. En todo caso, parece claro que el joven Meras o Alcalde de Kaunas Andrius Kupcinskas, no saldrá reelegido. Se le acusa de ineficaz, arrogante, corrupto y alejado de los intereses de los ciudadanos. En el fondo, conservadores y socialdemócratas vienen a ser más o menos lo mismo. La gente en este país desconfía de todos los partidos políticos. Creen que todos quieren lo mismo. Tomar el poder para repartirse el botín. Cuando llegué a Lituania, de eso hará en mayo cuatro años ya, el país estaba gobernado por una coalición de partidos de centro-izquierda donde los socialdemócratas de Gediminas Kirkilas llevaban la batuta. Era el tiempo de las "vacas gordas" cuando las cosas parecían ir bien en esta pequeña república báltica que experimentaba por entonces uno de los mayores crecimientos económicos del Este de Europa. Se trataba, claro está, de un crecimiento artificial, basado en la especulación inmobiliaria y en el acceso fácil al crédito bancario. En ese tiempo era relativamente sencillo encontrar trabajo aquí. Un trabajo, eso sí, siempre mal retribuído. Pero que permitía, al menos, pagar las facturas y mantener el sueño del consumismo. El sueño de que por fin Lituania jugaba en la primera división. En la liga de los países prósperos y "democráticos" de la Europa rica. El colapso financiero internacional, eso que llaman ahora "Gran Recesión", puso fin a ese sueño.  Y la mayoría de la población de este país quedó inmersa en una auténtica pesadilla. Una pesadilla de la que todavía no ha salido. Y que se ha traducido en una salida masiva de jóvenes y trabajadores en busca de pastos más verdes (se calcula que sólo en el año 2010 emigraron más de 50.000 personas).  La crisis económica afectó de lleno al gobierno de Kirkilas. Y en las elecciones de octubre de 2008  la coalición de "centro-izquierda" no pudo hacerse nuevamente con el poder que cayó en manos de la derecha nacionalista pura y dura de la Unión Patriótica-Cristianos Demócratas de Lituania (en lituano, TS-LKD Tėvynės sąjunga - Lietuvos Krikščionys Demokratai, sólo el nombre ya da miedo) un partido que milita en las filas del Partido Popular Europeo. Este partido formó coalición con otros partidos menores. Una coalición donde el populista Tautos Prisikėlimo Partija o Partido de la Resurrección Nacional, una formación política fundada por el empresario y show-man Arunas Valinskas -un tipo con nexos con la mafia local- fue pieza clave para aupar a Andrius Kubilius, líder del TS-LKD, a la jefatura del gobierno.  Desde entonces Kubilius ha sabido mantenerse en el poder. Aunque la coalición política que lo sostiene ha tenido enormes problemas para mantener la cohesión. Sobre todo cuando se destaparon los nexos que el socio de Kubilius, el líder del Partido de la Resurrección Nacional, Arunas Valinskas tenía nada menos que con Henrikas Daktaras. El capo mafioso más buscado del país. Y que fue detenido por la interpol en Bulgaria en septiembre de 2009 (ver mi post de  20 de septiembre de 2009).  Valinskas fue desposeído de su cargo de Presidente del Seimas aunque sigue detentando su bien retribuído cargo de parlamentario. Cargo que combina con frecuentes apariciones televisivas en shows casposos de extremado mal gusto. Sobre el primer ministro  Kubilius, cuyo apellido podría traducirse como "tonelero", he oído decir casi de todo. Casi nada bueno. Que es tonto. Que es un retardado. Que es tonto. Que es un corrupto.  Que es tonto. Que no sabe hablar correctamente. Que es tonto.  Que  le falta liderazgo.  Y que es más tonto que un zapato. El calificativo "tonto" aparece casi siempre que alguien me ha hablado de él.  El pueblo lituano es amigo de contar chistes y chascarrillos. Aunque debo decir que los chistes aquí no provocan la sonora carcajada a la que estamos acostumbrados en España. A lo sumo lo lituanos sueltan una risita. Siempre que el chiste lo merezca. Claro. Y parece que el tal Kubilius merece más de una risita.

Yo, de momento, no me he vinculado a ningún partido político del país.  Literalmente no tengo tiempo para nada. Y no me siento suficientemente integrado en esta sociedad que me acoge como para participar en política. Por otro lado aquí la política es un terreno muy bronco. Donde casi nadie se mueve por motivos ideológicos. Sino por intereses económicos. Además he oído decir a muchos de mis amigos que  los partidos políticos están penetrados por la mafia organizada. Diversos grupos mafiosos constituyeron una especie de gobierno en paralelo, un verdadero poder en la sombra, en los oscuros años que siguieron a la desintegración de la Unión Soviética. En los años 90 Kaunas, por ejemplo, estaba controlada por el citado capo mafioso Henrikas Daktaras. Alias Henyte. Y eran frecuentes los tiroteos y la explosión de coches bombas en esta ciudad. Luego, con el fortalecimiento de las instituciones y la estabilización económica, los grupos mafiosos se retiraron de la calle.  Muchos de los antiguos capos mafiosos se reconvirtieron en existosos hombres de negocios. Y  optaron por ponerse corbata y hacerse decentes. Y pasaron a  controlar el cotarro de otra forma. Por medio legales. Participando directa o indirectamente en  política.  Y blanqueando el dinero obtenido de sus actividades ilícitas invirtiéndolo en inmuebles, casinos, clubs, empresas de seguridad o negocios de restauración.  Es opinión común entre los lituanos de a pie que la clase política de este país está corrupta. Y que todos buscan llenarse el bolsillo. Y no el bien común.

Si tuviera el tiempo y la motivación necesarias  creo que me uniría a las filas del Frente Socialista Popular (en lituano Socialistinis Liaudies Frontas) liderados por el joven Algirdas Paleckis. Un tipo que me parece valiente. Y sobre el que la prensa amarilla del país descarga todas sus iras. Acusándolo casi de traidor y de estar al servicios de los intereses de Moscú. Simplemente porque Paleckis, un lituano de pura cepa, abandera un proyecto político que se define de socialista democrático. Y que se ha atrevido a cuestionar la historia oficial sobre el pacto "Molotov-Ribentrop" y sobre el papel que los ultra-nacionalistas lituanos tuvieron en la II Guerra Mundial. También aportó datos sobre los hechos de 13 de Enero de 1991. Cuando, según la versión oficial impuesta por la oligarquía que detenta el poder en este país,  los rusos atacaron Vilnius matando a un puñado de héroes. Según Paleckis, entre los bravos defensores de la torre de televisión de Vilnius, habían agentes provocadores pagados que buscaban la muerte del máximo número de lituanos. Con el objetivo de atraer las simpatías del mundo.  Y como medio de propaganda contra el entonces agonizante poder soviético. Paleckis se enfrenta por esas declaraciones a un juicio que lo puede llevar a la cárcel. Y el Partido Frontas, el único partido de izquierda  organizado en este país, está siendo sometido a investigación por la fiscalía.  En relación con este tema  he decidido reproducir en este post un reciente artículo publicado por Vytautas Liutkus en Global Research . El Partido Frontas es un partido pequeño. Consiguió unos 40.000 votos en las últimas elecciones generales. Y no pudo entrar en el Seimas pues en Lituania, como ocurre en España,  la ley electoral  penaliza a los partidos "pequeños" y exige un 5% de los votos para que una formación política pueda obtener representación parlamentaria. Le deseo a Frontas lo mejor en los comicios de mañana. Y a Paleckis que siga adelante en su lucha contra este estado totalitario que se llama República de Lituania. El único país de la Unión Europea donde le pueden meter en chirona a uno por  "promoción de la homosexualidad". O por decir que los "partizanu" patriotas lituanos fueron, en realidad, un grupo de asesinos sin escrúpulos. Que mataron a más de 200.000 judíos a tiro limpio (de hecho las matanzas de judíos empezaron en Lituania antes de que Hitler llegara a ocupar el país).  O por afirmar que los auténticos patriotas fueron los más de 100.000 lituanos que voluntariamente se enrolaron en los grupos partisanos comunistas que lucharon contra los nazis y sus aliados nacionalistas lituanos durante los terribles años de la II Guerra Mundial. En fin, os dejo con el interesante artículo de Vytautas Liutkus. Y ojalá mañana este pueblo empiece a desembarazarse de la élite política y económica que les lleva vendiendo la misma moto desde hace veinte años. Aunque creo que muchos lituanos piensan que no merece la pena participar en las elecciones. Y  que el único voto útil es el voto con los pies. Empaquetar y tomar un vuelo barato de la Ryanair a Alemania, Noruega o el Reino Unido. Esto es precisamente lo que muchos de mis ex-estudiantes hicieron el año pasado. Y lo que muchos de mis amigos y estudiantes tienen pensado hacer cuando mejore un poco el tiempo y acabe el semestre escolar en curso. En este año de 2011. El año del conejo. Año que por lo que podemos ver en televisión amenaza con ser uno de los más turbulentos del último decenio. Ya que el imperialismo anglo-americano ha decidido tomar al asalto los recursos naturales de los países árabes.  Y rediseñar el mapa del Norte de África. Promoviendo revoluciones "twitteras" de inocentes y desarmados ciudadanos. Engañando, mintiendo, chantajeando, asesinando. Manipulando masivamente a la opinión pública mundial.  La BBC y la CNN, los voceros del Imperio del Bien, dando lecciones de democracia y derechos humanos. En un cínico ejercicio de abominable pornografía desinformativa.  Como si esas revueltas fueran espontáneas y no planificadas, desde hace tiempo, por los servicios secretos anglo-americanos e israelíes. Un anzuelo que desafortunadamente muchos elementos bienintencionados de la izquierda internacional se han tragado hasta el fondo.  Una izquierda que, salvando honrosas excepciones,  ha metido la pata hasta el corvejón. En mi pueblo a esos corazones cándidos y llenos de nobles sentimientos los llamamos "pardillos". Y es que, como se dice en algún lugar de las Sagradas Escrituras, el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Deberían analizar los acontecimientos que actualmente se desarrollan en el  Norte de África desde una perspectiva histórica. Les recomiendo a todos ellos una lectura de "Glimpses of World History", de Jawaharlal Nehru. El padre de la independencia de India. Se trata de un libro que recoge las cartas que Nehru le enviaba a su hija Indira. Cartas desde una cárcel británica. El libro realiza un análisis pormenorizado de la larga historia de intervencionismo, golpes de estado, asesinatos, extorsiones,  guerras y revueltas,  promovidos por los imperialistas británicos en India, China y en los países árabes. Las cartas sobre Egipto, Siria, Afganistán, Irán e Iraq parecen como salidas recientemente de la imprenta. Y eso que Nehru las escribió hace ya casi un siglo. Es un libro que siempre llevo conmigo. Un "tocho" de casi mil páginas. Y que compré por dos litas en Klaipeda. En la biblioteca de la universidad donde trabajaba entonces. Que estaba descatalogando libros viejos. También adquirí una monografía de unas ochocientas páginas dedicada a la figura del británico Cecil Rhodes. Personaje siniestro que ejerció un poder casi absoluto en el cono Sur de África. Por entonces los británicos hablaban de promover la civilización y los valores cristianos. Que claro está, sólo los británicos estaban en condiciones de promover. Ahora de lo que se trata es de promover los derechos humanos y la democracia twittera. Y de seguir mintiendo, robando, matando, expoliando y subyugando a naciones enteras. Todo en nombre de esa ideología perniciosa llamada "derechos humanos" y "libre mercado". Que se nos indoctrina desde los medios de manipulación masiva (escuela, universidad, medios de comunicación y think-tanks que maman de la teta del poder). Una ideología totalitaria e intelectualmente devastadora que lamentablemente ha llegado a colonizar hasta las conciencias de muchas personas que presuntamente militan en las filas de la izquierda antisistema.

Historia de la fotografía: La fotografía que subo la tomé hace unos días en la plaza donde se encuentra ubicada la Iglesia de San Mykolas, popularmente conocida como plaza del "Soboras". Nombre que le viene por la forma que tiene la peculiar iglesia  situada en la plaza. Una iglesia  de estilo bizantino que recuerda a una catedral o "Sobor" de la iglesia ortodoxa rusa.  Salía yo de dar clase y me dirigía a un bar cercano a tomarme una sopa bien caliente cuando me topé con unos tipos vestidos con un anorak verde y que se dedicaban a retirar el hielo golpeándolo con enormes punzones de hierro. Esta operación formaba parte de la campaña electoral del pequeño Partido Cristiano (!menudo nombre para un partido político!). Los miembros de este partido querían demostrar que ellos sí están dispuestos a trabajar por la ciudad de Kaunas y por el bienestar de sus ciudadanos. No como el actual Meras o Alcalde que, por ahorrarse unas litas, no contrata personal adicional para retirar el hielo y la nieve de las calles. Creía que esos tipos, que estaban allí picando el hielo, con una temperatura extrema que rondaba los -20 grados bajo cero,  eran  esforzados militantes del partido. Y despertaron mi simpatía. Por lo que decidí tomarles unas fotos. Sin embargo, ese mismo día alguien me contó que en realidad se trataba de desempleados contratados por el Partido Cristiano en cuestión. Supongo que el año próximo a nadie le importará un pimiento el hielo y la nieve. A no ser, claro,  que haya elecciones en invierno. Que me parece que no toca. Aunque no estoy seguro de cuándo llega a Lituania el próximo circo electoral.

Lithuania. A Totalitarian State, Member of the European Union

Some time ago I thought my experience with the totalitarian regimes would only come through school textbooks and university courses. However, such an assumption has been proved wrong.
Liberal democracies of the west are quite often praised for the freedoms they give to their citizens, whether on an individual basis or as members of various organizations. The European Union itself is probably considered by many to be the unconditional defender of human rights and freedoms across the globe. One only has to look at the fervour of the EU in supporting the development of “democracy” in Belarus, as has the recent presidential election in this eastern European country shown. And what about the constant appeals to Russia over the situation of human rights over there? It seems obvious that the body of the European Union tries to portray itself as being very strict over what is considered to be the values of democracy, for example such as the freedom of thought and speech. But is it really so?

Lithuania today is a full member of the EU and therefore at least superficially it also belongs to the European family. And the government of this country with equal enthusiasm to that of Brussels likes to spread the word about Lithuania as a truly democratic state where human rights and freedoms are flourishing. Yet, the last couple of weeks have simply proven it all to be a sham. What one needs is to have the courage to proclaim – despite the fact that we are dealing with a 21st century European country and a member of what is considered to be the progressive European Union – is the basic fact that Lithuania has remained a totalitarian state ever since the early part of last century. The following cases will support such statement.

Let’s consider the very basic idea of the freedom of thought and speech. Philosophers like Slavoj Zizek and professors such as David Harvey are arguably among the most prominent and the most respected persons not just among the academia, but among many members of various societies around the globe as well. To quote Stephen Sackur from the BBC Hardtalk, they “represent the very best of liberalism”. And yet, if any of them came to Lithuania and gave a speech or a lecture on what should Communism look like today or why we need socialism today more than ever, they would very likely break some kind of a law and be prosecuted. It seems that we are left here with a conclusion that those in power in Lithuania have a different definition of what the “freedom of thought” and the “freedom of speech” are.

Moreover, the totalitarianism of this Baltic state does not end here. If one wants to get the true feeling of what it is like to live under a totalitarian regime, this is what everyone should pay attention to. It appears that in Lithuania you are not allowed to question and doubt over the official version of certain historical events. For instance, the case of the 13th of January, 1991 in Lithuanian history will do the job. This date is officially considered to be the day of national pride since that was the day when Lithuanians were prepared to die for the independence of their country. And some of them, unfortunately, did. In fact, nobody questions the number of the victims or the very fact that, indeed, there were victims. Nobody even questions the aggression of the Soviet troops as well. However, one person now faces a trial and even a two-year sentence for questioning the official version of the events of the 13th of January, 1991, and for his belief – which he expressed publicly - that there were some individuals among those leading the striving for independence who wanted Lithuanian victims in order to get sympathy internationally. In other words, his claim was that there were Lithuanian agents-provocateurs who had orders to also aim at their natives. And more importantly, he has even referenced some evidence that seem to make a strong case for his arguments over that controversial event.

The name of the person that is currently facing a trial due to his beliefs is Algirdas Paleckis. He is also the chairman of the only anti-capitalist and therefore anti-system political party in Lithuania. And because of this link, it is not only the chairman who is now facing prosecution, but the whole political party is under investigation as well. One naturally raises the question whether this could actually be happening in a so-called “liberal democratic” state. And all of this is based on the charges of the denial of the Soviet aggression and of the debasement of the victims of the 13th of January, 1991, none of which is actually true. These charges arrive from a clearly deliberate misinterpretation of the statements made by Algirdas Paleckis. If it turns out that he is right it will in no way diminish the dignity of those Lithuanians as well as the victims who were there to protect their homeland. And this also would not act as a denial of the Soviet tanks in Vilnius on that day. However, that would strongly compromise those in power, who used the opportunity back then and turned the independent country into a state controlled by a system of oligarchy which today seems to be properly totalitarian. Is it a mere coincidence that all of these cases are being dealt with such urgency? The speed of all of these investigations is extremely surprising, since many of other clearly more important cases of corruption or smuggling seem to be going nowhere. Why all of this huge fuss? And why this case seems to have been given the priority over all other cases in Lithuania at this moment, including even the one concerning the illegal CIA prison in the country and the alleged Palestinian prisoner held there? Two possible answers stand out. Firstly, the version of what happened back then on the 13th of January in 1991 offered by Algirdas Paleckis could turn out to be truth, which in turn would break the nationalistic myth that is the foundation of the politics in Lithuania that is today presented to the public. Secondly, if after all such historical version turns out to be false, the system that controls the state believes to have the opportunity to use the manipulative repressive laws - which actually deny the freedom of thought - to crush the only left-wing opposition to the right-wing monopoly controlling the economy and the population. That is where and how the totalitarian practice in Lithuania expresses itself today.

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