20 ago 2009

Šašlikas bajo los manzanos y las supuestas bombas de ETA



EL otro día estuve comiendo en la casa de campo de la madre de mi chica en Raudondvaris. Es una casa grande, un caserón de cuatro plantas, de piedra y madera, con jardín, huerto y un corral donde crían gallinas, gansos y patos. El jardín es magnífico. Con una decena de árboles frutales. Manzanos, ciruelos y varios cerezos que ahora, avanzado ya el verano, andan cargados de fruta. Un jardín de resonancias chejovianas. Debo decir que los padres de mi chica se divorciaron hace años. Y el padre no vive con la madre sino en otro caserón similar, que se encuentra también en Raudondvaris. Ambos son ingenieros agrónomos y se conocieron cuando estudiaban en la Universidad de Agricultura de Lituania, una de las más importantes de la Unión Soviética. Lituania, aunque su población es en su mayoría de confesión católica, tiene una de las tasas de divorcio más altas del mundo. También la tasa más elevada de suicidios. Y de accidentes de tráfico. No sé quién coño se dedica a hacer las estadísticas. Pero Lituania siempre sale mal parada. Sin embargo, debo decir que los lituanos, en general, parecen gente feliz. Aunque a veces puedan resultar un tanto melancólicos. A los lituanos se les conoce como los "italianos del báltico" porque son mucho más comunicativos y expresivos que sus primos cercanos los letones o sus vecinos estonios. Los estonios, por cierto, no guardan ninguna relación con los lituanos. Aquéllos son un pueblo ugro-finés y tanto lituanos como letones descienden de las tribus indoeuropeas balts que se asentaron aquí hace varios milenios. Estonia es el silencio. Los estonios siempre parecen que están en estado de profunda meditación porque no hablan. No dicen ni pío. En Tallinn te pones en una parada a esperar el tranvía junto a otros diez pasajeros y nadie abrirá la boca. Sólo hablan los extranjeros. Especialmente los ruidosos españoles e italianos que pululan por Tallinn en busca de niñas rubias. Y que vociferan y gesticulan exageradamente como tratando de competir los unos con los otros por hacerse merecedores del Trofeo Europeo a Cretino del Año. Los engominados transalpinos, como casi siempre, nos llevan la delantera. Aquí en Lituania a los estonios los tratan como en España tratamos a los leperos. He escuchado decenas de chistes y chascarrillos sobre los infelices estonios, que pasan por ser tontos, vagos, tímidos y lentos.

Pues bien, el otro día fui a comer bajo los manzanos del jardín de la casa de mi chica. Me metí entre pecho y espalda un šašlikas que no veas. El
šašlikas es una especie de pincho moruno pero de origen georgiano. Un pincho de carne asado sobre fuego de leña y que se suele acompañar con arroz especiado y aros de cebolla hervida. Es un plato muy popular en todos los países que habían pertenecido a la Unión Soviética. La madre de mi chica tuvo la fortuna de viajar por todo el Cáucaso en tiempos de la URSS. Y llegó a vivir en Georgia durante un año. Allá realizó sus prácticas de formación como ingeniera agrónoma. Aquéllos eran tiempos que ella recuerda con cierta nostalgia. La nostalgia de la juventud perdida. Cuando la región del Cáucaso no estaba todavía envenenada por el extremismo nacionalista y religioso promovido y financiado por los servicios secretos norteamericanos. Allá aprendió a cocinar šašlikas. Y a apreciar el buen vino. Y bueno, mientras comíamos bajo los manzanos del jardín, apareció el tema de Chechenia, y de las guerras en el Cáucaso. En la comida estaban también los abuelos de mi chica. Ambos tienen más de 70 años pero mantienen un estado de ánimo y de salud envidiables para su edad. Y hablando sobre el Cáucaso, el šašlikas y el vino georgiano, no sé cómo coño llegamos al denominado "problema vasco". Fue cuando descorché una botella de vino del Penedés que compré en el único supermercado que tiene Raudondvaris. La abuela abrió los ojos cuando le dije "katalanijos vynas" mientras señalaba con mi índice la botella. Y entonces, la abuela, que es una señora muy simpática y amiga de hacer bromas, me dijo algo así como "catalan, vasque, terroristas...". Y se metió un lingotazo del vino que traía. Yo, claro, qué le voy a decir a la señora. Mi lituano es todavía muy limitado y ella no habla otra cosa más que lituano y ruso. Y bueno, la verdad es que me importa un comino lo que piense la abuela de mi novia sobre España.

Una de las razones por las que decidí irme de España es porque no aguantaba más el rollo del conflicto vasco. Siempre el mismo coñazo. Desde que tengo uso de la razón no he oído hablar de otra cosa. Ahora, desde la distancia, la verdad es que me la trae floja lo que disponga el siniestro Rubalcalva, lo que haga o deje de hacer ETA, y lo que diga o deje de decir quien hayan puesto ahora de Lehendakari. Aquí, en Lituania, de hecho a la gente le importa un pimiento toda esa mierda. La abuela de mi chica me dijo que por qué los vascos y los catalanes no hacían como los lituanos, letones o estonios que se pusieron a cantar y ganaron así, prácticamente sin sangre, la independencia. Mi respuesta fue clara y contundente: "los vascos y catalanes no saben cantar". Andaba yo ya medio bebido. Y, debería haber añadido, " y porque España no está en descomposición como lo estaba la Unión Soviética en tiempos de Mijail Gorbachev". Pero no lo hice porque ya digo que paso un huevo del asunto.

Mijail Gorbachev, por cierto, se dedica ahora a cantar coplas en clubs para gente pija de Moscú. En plan Frank Sinatra. Hace unos días lo vi en la CNN. Y también vi las noticias sobre las bombas que ETA puso en Mallorca y Burgos y que han costado la vida a varios agentes de la benemérita. Gorbachev cantando canciones tristes. ETA poniendo bombas. Todo ello por la CNN. Los medios de comunicación lituanos, en las pocas ocasiones que tratan este espinoso asunto, califican a ETA de "organización independentista vasca". En eso no difieren del tratamiento informativo que le da la cadena norteamericana CNN.


Aquí en Lituania si quieres ver la televisión debes pagar a alguna empresa para que te "conecte" al cable. Me aboné a una compañía de televisión por cable de Kaunas que me ofrece un paquete básico de 25 canales y conexión a internet por 70 litas al mes (unos 20 euros). Lo que no está nada mal. Desafortunadamente en ese paquete básico sólo hay dos canales de noticias en una lengua comprensible para mí. Tele5 Monde de Francia y la CNN. El resto son canales polacos, rusos, letones. E incluso hay un par de canales bielorrusos que emiten permanentemente viejas películas soviéticas en blanco y negro ambientadas casi siempre en la Segunda Guerra Mundial. A veces los miro, pero la verdad es que no demasiado. Veo con frecuencia la CNN, que es el portavoz oficioso del Departamento de Estado norteamericano. Y la verdad es que en estos dos años que llevo viviendo en Lituania he mejorado muchísimo mi nivel de inglés y de francés. Muchos fines de semana me los he pasado enganchado a alguno de los dos canales. Especialmente a la CNN porque incluyen constantemente noticias del mundo y programas estrella como el talk-show del mítico Larry King o el "GPS" de Fareed Zakaria o algún documental de Christiane Amanpour. Si sigo así nunca aprenderé lituano. Eso me dice mi chica. Pero me acabaré aprendiendo de memoria el nombre de todos los políticos, especuladores, tele-predicadores, militares y solidarios de pacotilla que forman parte de la farándula de la CNN. La CNN es el rostro de todos ellos.

Pero volvamos a ETA.
Resulta bastante curioso el tratamiento informativo que le brinda la CNN. Desde este canal de televisión no se habla de otra cosa que del "terrorismo radical" islamista y de la lucha que el gobierno norteamericano mantiene contra el terrorismo internacional. Y, sin embargo, cada vez que aparece ETA en el escenario, la CNN califica a la organización armada como grupo "separatista" o "independentista" vasco.

En relación a las bombas que puso ETA, y quiero cerrar ya esta post, os dejo con una noticia difundida por la prestigiosa agencia rusa de información Novosti. La agencia rusa recoge unas declaraciones de Pável Zolotariov, un experto en terrorismo. Según este experto tras los últimos atentados "atribuidos" a la organización independentista vasca podrían encontrarse los servicios secretos de un tercer Estado. Ahí queda eso.

"Moscú, 30 de julio, RIA Novosti. Pável Zolotariov, subdirector del Instituto de EEUU y Canadá, de Academia de Ciencias de Rusia, opina que los atentados perpetrados en la ciudad de Burgos y la isla de Mallorca no son obra de la organización terrorista y ETA, sino operaciones de servicios secretos de países extranjeros. Puesto que la ETA lucha por la independencia, no le conviene asumir responsabilidades en actos de ese tipo. En mi opinión, en este caso actuaron fuerzas de los servicios secretos, probablemente de algún otro Estado", dijo Zolotariov a RIA Novosti.

"Para los expertos es evidente que los servicios secretos tienen contactos con las organizaciones terroristas y agrupaciones criminales porque están en la obligación de infiltrar allí a sus agentes, y a veces, ocurre que es complicado establecer si ciertas acciones fueron obra de los servicios secretos o de las organizaciones terroristas", indicó Zolotariov.

Para fundamentar su tesis, el experto citó el caso de Kosovo y las operaciones emprendidas en ese territorio por los servicios secretos de Estados Unidos y otro caso análogo, cuando India denunció la influencia de los servicios secretos de Pakistán en los atentados terroristas ocurridos del 26 al 23 de noviembre de 2008 en Bombay. "Algo semejante puede ocurrir en España, pero no puedo comprender por qué razón esto pasa precisamente ahora", resaltó el experto ruso.

Según Zolotariov, la organización separatista vasca nunca descolló por su ferocidad y a su juicio, no hay relación entre los atentados en Burgos y Mallorca con la conmemoración del 50 aniversario de ETA. "Los atentados en cuestión no tienen que ver con el 50 aniversario de la fundación de la ETA (31 de julio de 1959) ni a los vascos ni a su organización les hace falta, estoy seguro", subrayó el especialista ruso. Dos guardias civiles murieron y varias personas quedaron heridas a causa de una explosión que se produjo hoy junto al cuartel de la Guardia Civil en Palmanova, isla de Mallorca. Ayer, 64 personas recibieron heridas a consecuencia de una fuerte explosión de una furgoneta bomba cerca del Cuartel de la Guardia Civil en la ciudad de Burgos, noroeste de España"

Historia de las fotografías: La fotografía de la izquierda no tiene historia. La tomé directamente de la propia noticia aparecida en la página web de la agencia rusa RIA-NOVOSTI. La de la derecha es una fotografía que tomé en el jardín de los manzanos donde me inspiré para escribir esta entrada.

Link de la noticia reproducida:
http://sp.rian.ru/onlinenews/20090730/122523100.html

PS: Advierto que cualquier comentario insultante hacia mi persona por no tildar de "canallas", "asesinos", "criminales" y cosas por el estilo a la organización independentista armada ETA serán eliminados. Ese tipo de calificativos peyorativos y vacíos de contenido y significado alguno son producto del discurso maniqueo y distorsionado promovido por el entramado político-institucional que controla el cotarro en Is Pain. Un discurso repetido y amplificado hasta dar náuseas por los medios de comunicación adictos al régimen. ETA existe porque hay un conflicto político en el País Vasco. Un conflicto que no se va a acabar con medidas policiales . Ni "pegándoles un tiro en la cabeza" a los terroristas como propuso hace unos días el Jefe del Estado desde su retiro estival en Mallorca. Ya he dicho en otro lugar que todo ello me importa un bledo. Pero mi opinión es que la solución al conflicto pasaría por la organización de un referéndum y que los vascos decidan si quieren ser independientes, coaligados, federados, "rejuntados" o lo que coño que quieran ser. Al fin y al cabo las fronteras ya no existen. Y da lo mismo ser vasco, francés, lituano, rumano o flamenco. Todos formamos parte de la Unión Europea donde las fronteras internas prácticamente han desaparecido. Y si un día quiero ir a tomarme unas tapas con mi amigo Patxi de San Sebastián, aunque Euskadi sea independiente, iré y me las tomaré sin ningún problema. Creo que hasta me sentarán mejor las tapas en un Euskadi independiente. Unas tapas o un šašlikas. Porque según cuentan el vasco es una lengua lejanamente emparentada con el georgiano. Lo que son las cosas.

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6 ago 2009

La chica de ayer: a modo de epílogo

HOY os dejo con un vídeo elaborado por mis alumnos y que ellos mismos han colgado en You Tube. Se trata de una versión en lituano de "La Chica de Ayer" de los Nacha Pop. En Lituania estoy trabajando en varios centros educativos de distinto nivel. En una universidad, en un par de colleges y también en dos institutos de secundaria. En fin, de momento me gano la vida. Pero con la crisis económica mejor que cruce los dedos. Como profesor he dado clases de "un poco de todo". Mi formación es de amplio espectro. Cargada de absurdos papeles estampados con sellos de varias universidades que dicen que soy un máster del universo en esto, en lo otro y en lo de más allá. Pura meritocracia asquerosa. Di clases de Microeconomics y de Research Methods en Klaipeda. En una universidad privada americana que hay allá. A esa experiencia debo dedicar al menos un par de posts. Gracias a esa gente acabé entrando en el sistema educativo lituano. Se trata de una institución de prestigio no sólo en Lituania sino en toda la región. A esa universidad acuden estudiantes de Rusia, Bielorusia, Ucrania. Incluso de países tan alejados como Senegal o Mongolia. Trabajar para ellos me abrió posteriormente muchas puertas. Actualmente doy clases de Business Economics en el college más grande e importante del país. Y también en una de las universidades más antiguas de Europa. Y bueno, también doy clases de Integración Europea que es, de hecho, mi especialidad.

Si volviese a Barcelona probablemente obtendría puntos por esta experiencia docente. Algún puntillo en las baremaciones amañadas de los concursos-oposiciones que organizan las administraciones locales para legalizar los enchufes. Y no sólo las administraciones locales. En la administración local el fenómeno del enchufismo es tan evidente que resulta hasta ridículo cómo lo montan. De hecho el fenómeno es generalizado. El nepotismo es parte sustancial del sistema de selección de personal de la Administración Pública española. Donde sólo los más mediocres y gregarios elementos de la sociedad obtienen una plaza de por vida. Menuda mierda. Cuando miro atrás sólo veo la miseria personal y moral en la que me hallaba inmerso. A Barcelona no vuelvo ni con una orden internacional de busca y captura del Juez Baltasar Garzón. Este blog recogerá también mis críticas a la sociedad española. Y principalmente a la sociedad catalana de la que procedo. Una sociedad esencialmente clasista e hipócrita. Se trata de un blog que recoge las experiencias y reflexiones de un exiliado. De un outsider. De un desubicado. De un resentido. De un inadaptado. De un disidente. De un antipatriota convencido. (¡Me cago en el Reino de España y en todas sus autonomías! ¡Que os den mucho "pol culo" a todos!) El hijo de un obrero con conciencia de clase. De un obrero comunista que pasó la mejor parte de su vida en Brasil. Y que murió demasiado pronto devorado por el cáncer. Dejando mujer viuda, dos niñas y un adolescente huérfanos. Un adolescente que vio cómo a su padre le entraba la rigidez de la muerte por la boca. Ése soy yo. Un producto de mis circunstancias y de mi tiempo.

Aunque trabajo como profe universitario -y retomo ahora el tema que me ocupa hoy- donde realmente disfruto como un cochino es con mis estudiantes de los gimnazijas. En los centros de secundaria donde trabajo soy un simple profesor de lengua española. Pero disfruto como un energúmeno. Trabajar en institutos de secundaria, aquí en Lituania, resulta extremadamente complicado. Porque paga el Ministerio de Educación y te exigen un montón de papeles. No es suficiente con hablar español. Debes contar con experiencia como profesor y además disponer del Certificado de Aptitud Pedagógica. Te piden referencias y todo tipo de documentos. No te van a poner delante de un grupo de teenagers si no puedes acreditar que eres un tipo equilibrado y profesionalmente solvente. Y bueno, afortunadamente todo eso lo pude acreditar sin problemas. Porque a Lituania me vine "con todo".Títulos originales, diplomas, certificados, referencias. Todo metido en un tubo de plástico como los que utilizan los arquitectos y aparejadores para que no se les arruguen sus diseños. Trabajo en dos gimnazijas. Uno de ellos es considerado el mejor instituto de secundaria del país porque sus estudiantes siempre obtienen los mejores resultados en el "examen nacional". Que es una especie de selectividad para acceder a la universidad. Este gimnazija, además, cuenta con sistema propio para seleccionar a sus estudiantes. Un sistema muy riguroso. Los candidatos deben pasar incluso por una entrevista personal. El gimnazija dispone de una residencia propia para alojar a los estudiantes que viven fuera de la ciudad. Muchos de ellos vienen desde Vilnius, a 100 kilómetros de Kaunas, donde se encuentra ubicada esta institución. Debo reconocer que el sistema les funciona pues sus alumnos son realmente buenos. Inteligentes, aplicados, creativos, respetuosos. En fin, una gloria trabajar para ellos. Con este grupo de estudiantes he establecido fuertes lazos afectivos. Es difícil de explicar. Simplemente me gustan mucho. Y creo que ellos lo perciben y me devuelven con creces el afecto que yo les doy. Como es un gimnazija de Kaunas, a menudo me los encuentro por ahí, en los sitios más insospechados. Y siempre están alegres y llenos de energía vital. Y haciendo locuras propias de la adolescencia. Me recuerdan a mi mismo cuando tenía su edad.

El vídeo que incluyo en esta entrada corresponde a la "Spanish Vakariene" que organizamos con ocasión de la finalización del curso escolar (ver mi post de 13 mayo). La "Spanish Vakariene" fue todo un exitazo. Os dejo con el vídeo y espero que os guste. La traducción de la letra al lituano, por supuesto, la hicieron mis propios alumnos. Lamentablemente Antonio Vega, el autor de "La Chica de Ayer", jamás llegó a conocer esta versión porque falleció pocos días después de que se realizara. Pero seguro que le hubiese gustado. El grupo de estudiantes que interpreta la canción estaba formado por Laurinas, Elze, Justinas y, a la guitarra, Marija U. Quien además elaboró el cartel del evento. A mi me podéis ver al fondo. Comiendo jamón, bebiendo sangría y haciendo el pamplinas.

PS: Y parece mentira que el CAP (un certificadillo que cualquiera puede obtener pagando matrícula y tomando unas clases los sábados por la mañana en las aulas de la Fundació-UPC) al final me haya servido para algo. Aquí en Lituania. Tiene su gracia la cosa.

PSS: El vídeo fue incorporado en esta entrada durante un tiempo. Pero he decidido eliminarlo por motivos personales. Quienes han tenido que verlo ya lo han visto. Incluyo una fotografía de la estupenda sangría que elaboré con la ayuda de los propios estudiantes. (Nota incluída el 25 de agosto de 2009)

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2 ago 2009

¿Unas cervezas?

HOY es dos de agosto. Estamos en pleno verano. Muchos amigos míos están fuera. Algunos se han ido a la playa. En la costa lituana encontramos playas muy bonitas. Distintas de las playas mediterráneas de la costa española. Distintas en cuanto a olores, texturas, colores, sabores y sonidos. Distintas en cuanto al paisaje y también, claro está, en cuanto al paisanaje que pulula por ellas. Sobre las playas de Lituania ya volveré en otra ocasión. Antes de que finalice este mes. Ahora, utilizando un lenguaje un tanto castrense, tengo varios "frentes abiertos" en mi blog. Quisiera escribir un post sobre la crisis financiera, económica y política que se vive en Islandia. Y cerrar, con una nueva carta (que sería la tercera), el capítulo islandés. Mi experiencia allá fue corta. Sin embargo, mantengo relación con Edward H., un profesor de la Universidad de Akureyri. Y también con un pastor luterano de Skálholt, un pueblo pintoresco que visité, no muy lejos del Gran Geysir y de las impresionantes cataratas de Gullfoss, con un paisaje dominado por el gigantesco glaciar Langjokull de fondo. Skálholt había sido durante 700 años el centro espiritual y cultural de Islandia hasta que el Rey de Dinamarca decidió centralizar todas las instituciones islandesas en Reykjavík, allá por el año 1801. Creo que incluiré un par de posts con fotografías del espectacular paisaje del lugar. Bueno, otra vez me voy por los cerros de Úbeda. Cerraré, por tanto, el capítulo islandés pronto. También quiero añadir un par de posts más sobre la crisis económica que sufre Lituania y los otros dos "ex-tigres del báltico" (Letonia y Estonia ). Y me gustaría cerrar el mes con alguna carta dedicada a la República de Užupis, un barrio muy carismático de Vilnius y que viene a ser como el Montmatre de la capital lituana. El barrio bohemio de Vilnius. Užupis significa, en lituano, "al otro lado del río". Los nombres que los lituanos dan a sus barrios no son demasiado imaginativos que digamos. Cuando empiezas a dominar un poco la lengua te das cuenta que en Lituania suele haber una correspondencia entre la denominación de los lugares y las características particulares del sitio designado. Užupis significa "al otro lado del río" porque el barrio se encuentra, como ya he dicho, al otro lado del pequeño río Vilnia. O Vilnelė, como aquí es popular y cariñosamente denominado. El Vilnelė es un afluente del río Neris que a su vez se incorpora a las aguas del gran río Nemunas (Neman en español), aquí en Kaunas. Se supone que el pequeño Vilnia vino a dar el nombre a la capital de Lituana. Vilnia, por cierto, procede de "vilnis", que en lituano significa "fuente". Ya he dicho que los nombres geográficos son aquí muy descriptivos. Otro ejemplo lo tenemos en el nombre del distrito universitario de Saulėtekis, que se encuentra al Este de la capital. Por donde nace el sol. Saulėtekis es una palabra lituana que significa "amanecer". Yo vivo en Kaunas, en el barrio de Zaliakalnis o "monte verde". Y efectivamente este barrio está en una especie de loma donde abundan los árboles. Mi chica vive en Raudondvaris, que es un pueblecito que se encuentra a unos 15 minutos en coche de Kaunas. Raudondvaris significa "palacio rojo" porque, en efecto, hay un hermoso palacio rojo que perteneció a uno de los Grandes Duques de Lituania. Un palacio renacentista donde, a menudo, se van a hacer fotos las parejas de novios recién casados con toda la comitiva nupcial incluida. El Palacio de Raudondvaris tiene una hermosa torre de ladrillo rojo y cuenta con unos jardines versallescos, un gran invernadero lleno de plantas exóticas y unas impresionantes caballerizas. El complejo está bastante descuidado y clama a gritos una urgente rehabilitación. Pero, de momento, el dinero no llega. Desidia municipal según parece. Sin embargo, la parejas de novios siguen acudiendo al viejo palacio de Raudondvaris para hacerse la fotografía de bodas. Porque es como una tradición no escrita en ningún sitio pero que mucha gente sigue. El Palacio contaba con una importante colección de pinturas de Leonardo da Vinci, Caravaggio y Rubens. Poca broma. A los ricos y poderosos siempre les ha gustado demostrar que lo son. Y adquieren obras de arte simplemente porque los pobres no pueden permitírselo. Por avatares de la historia el palacio acabó siendo propiedad de una familia noble polaca y fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Y lo que son las cosas, el palacio sólo existe porque fue totalmente reconstruido por los soviéticos entre 1959 y 1973. Y transformado en un albergue para jóvenes. El gobierno lituano, después de casi veinte años de independencia, no ha tenido narices de invertir en su rehabilitación. Lo que hizo fue privatizar las casas de los sirvientes del Duque. Un conjunto de casas anejas al palacio y que servían como alojamiento para los criados.Y es muy extraño ver, junto al majestuoso palacio vacío, esas casas de los sirvientes, que sí están habitadas por familias lituanas. Con la ropa colgada en la ventana y los niños jugando con el perro en la puerta.

Bueno, he trazado un poco el camino que pienso seguir desde ahora hasta que finalice este mes de agosto. Al menos éstas son mis pretensiones iniciales. Luego, ya veremos que dijo un ciego. Por otro lado, creo que voy a introducir ciertas modificaciones en el diseño del blog. Soy un bloguero todavía novato. Y voy aprendiendo sobre la marcha. Algunos amigos me comentan que debería incorporar más fotografías y material gráfico. Y que también debería intercalar unos posts más cortos entre mis largas "Cartas desde el Este". Creo que tienen razón. También debería incluir información que pudiera resultar útil a un público de amplio espectro. No sé. Tampoco voy a convertir mi blog en una guía turística. Ni en una versión cutre de la wikipedia. Pero creo que sí acabaré por incluir un poco más de información que pueda resultar de interés a un amplio abanico de potenciales lectores. Ya veremos.

El blog, por cierto, me está acercando a otras personas que, como yo mismo, escriben en castellano desde o sobre el Este de Europa. Blogueros a los que no conozco personalmente pero con las que mantengo fuertes afinidades. Afinidades que van más allá de las ideológicas. Afinidades "existenciales" por llamarlas de alguna manera. Como me ocurre con el compañero Jose Luís. Que nació y vivió en el barrio madrileño de Vallecas y que, un buen día, decidió coger los arreos y plantarse en Bucarest. Su blog sobre Rumanía, "Un vallekano en Rumanía", es de visita y consulta obligatoria. A Jose Luís le dedico la fotografía con la colección de cervezas que aparece en este post y le digo también que mi chica se encuentra, en estos momentos, en algún lugar entre Kaunas y Hungría. Haciendo "dedo" con otra lituana medio loca como ella. Su plan es ir a Budapest y luego, desde allá, a una especie de festival de música que se celebra en Ucrania. Donde estará un par de días. Después igual se deja caer por Rumanía. No sé. Creo que su destino final es Móstar. La martirizada ciudad de la ex-Yugoslavia. Si se pasa por Bucarest estoy seguro que acabará llamándote. Cuídamela si finalmente decide caerte por ahí. Me dijo que todo dependía de dónde la llevase el viento. O de a donde la llevasen. Porque viajar como hitch-hiker es bastante azaroso. Y uno nunca sabe exactamente quién te va a recoger en el camino. Ni adónde vas a ir a parar. Hace unos días celebramos nuestro tercer aniversario juntos. Si no fuese por ella yo, simplemente, no estaría escribiendo desde Kaunas. Ni haciéndole fotografías a botellas vacías de cerveza lituana. Y este blog mismo no existiría.

Historia de la fotografía: Está claro que lo que aparece en esta fotografía es un conjunto de cascos de cerveza vacíos. Aquí, en Lituania, los cascos de cerveza son reciclables. Te dan 25 céntimos de lita por cada uno que llevas al supermercado. La fotografía la tomé en mi apartamento. Por supuesto, todas esas cervezas me las he bebido yo. Faltaría más. Mi favorita es la Švyturys "baltas" que es una cerveza blanca de trigo sin filtrar. Un tipo de cerveza que no existe en España. Svyturys es la compañía de cerveza más popular de este país. "Svyturys" significa "faro" en lituano. Y, como no podía ser menos, la fábrica de cerveza se encuentra en la ciudad del faro que reproducen en su logo. La ciudad portuaria de Klaipeda. La Švyturys "baltas" o "blanca" se debe tomar muy fría y con una rodaja de limón. Desafortunadamente no la sirven en todos los bares y restaurantes. Pero se puede adquirir, sin problemas, en los supermercados. Es una cerveza muy popular entre los estudiantes y entre la pequeña comunidad de extranjeros que vivimos aquí. También me gusta la cerveza Fortas, fabricada por la compañía Ragutis, aquí en Kaunas. Es una cerveza negra de cebada con un sabor tostado muy propio de esta marca. De hecho, en este país, hay decenas de pequeñas compañías que fabrican cerveza. Algunas lo hacen de forma artesanal, siguiendo viejas recetas y procedimientos locales. ¡A menudo paraíso cervecero me he venido a vivir yo! En Barcelona tenía que conformarme con la "Estrella" o la "San Miguel". Y poca cosa más. No le recomiendo a Barack Obama que se pase por España. Al menos no a tomar cervezas. Y creo que a él le gusta tomar cervezas con Biden y los amigos. "Diplomacia de la cerveza" lo llaman en la CNN.

Coloqué, por cierto, detrás de las botellas, una fotografía muy conocida de unos
obreros construyendo el Empire State Bulding. Unos obreros sentados en una viga de acero a la "hora del bocadillo" que decimos en España. Eran tiempos de depresión económica en el mundo. Más o menos como los que vivimos ahora. Cerveza y obreros deprimidos. Me pareció una combinación oportuna y sugerente. El cuadro lo compré en "Tomas Philips" una cadena de distribución alemana que cuenta con una pequeña red de establecimientos en Lituania. Y en la que puedes adquirir las cosas más extrañas que te puedas imaginar. Desde ropa para adultos hasta cerveza alemana de baja calidad. O "potitos " para bebés. Incluso antiguos juegos del "Inspector Gadget".

24 jul 2009

Krizė (I)

EN un rato voy a tomar el trolebús número 13 que me llevará al centro de Kaunas. Me voy al "Latino Baras", un garito en absoluto recomendable que se encuentra en el casco viejo de la ciudad. Allá pincha hoy mi amigo DJ Carlos R. que es un venezolano que se vino a vivir a Lituania hace unos seis meses. Mi amigo vive nada menos que en Panevėžys, una pequeña ciudad al norte del país, no muy alejada de la frontera con Letonia. Un pueblo donde hay muy poca cosa qué hacer o qué ver. Todos los autocares que van a Riga o Tallinn tienen una parada obligatoria en la deprimente estación de autobuses de Panevėžys. En esta ciudad, según dicen, campa a sus anchas la mafia rusa. Aquí la mafia siempre es calificada de "rusa" aunque probablemente en los grupos mafiosos lituanos haya más puro gánster lituano que otra cosa. Todavía aparecen esporádicamente noticias de asesinatos y de coches que vuelan por los aires como consecuencia de las luchas entre bandas rivales. Kaunas hasta hace sólo diez años era considerada la capital de la mafia en este país. Era una ciudad decididamente peligrosa. Mi chica me contó una vez que la Policija carecía de recursos y que, a mediados de los 90, los agentes se trasladaban en trolebús porque el gobierno no tenía dinero para pagar la gasolina de los coches patrulla. Su padre iba al trabajo con una pistola en el bolsillo para defenderse de los "chicos malos". Ya me puedo hacer una idea de cómo estaban las cosas. Mi amigo Mantas, un informático buenísimo que trabaja en una empresa subcontratada de la Hewlet Packard, me dijo que Kaunas empezó a ser una ciudad habitable sólo a principios de este decenio. Entonces las condiciones económicas mejoraron bastante en esta zona de Europa. Y la situación de "anomia" en la que vivían algunas ciudades como Kaunas empezó a remitir a medida que las instituciones gubernamentales iban estructurándose y ganando presencia en la calle y se hacían presentes en la vida cotidiana de la gente. Los primeros años de la independencia de la joven república fueron duros. Después las cosas se fueron normalizando. Muchos de los que trabajaban en los grupos mafiosos acabaron convirtiéndose en decentes, prósperos y envidiados hombres de negocios. Y algunos incluso ocuparon puestos importantes en la administración y en la política. Y muchos de los "chicos malos" que peleaban en las bandas mafiosas de los noventa se fueron reconvirtiendo en "securetas". Y ahora trabajan en compañías como Argus Saugus Tarnyba, la más importante empresa de seguridad de Kaunas, y se dedican a cazar "conejos" o "zuikis" que es como aquí se denomina a los que se suben al trolebús sin pagar el billete. Mejor evitarlos. Muchos todavía tienen el chip de los años 90 incrustado en alguna parte de su rudimentario cerebro. Cuando formaban parte de la banda. Y a me menudo se les "va la mano" más de la cuenta. Exceso de "celo profesional" que dicen en el lenguaje forense. Yo mismo he visto cómo sacaban del trolebús a un pobre anciano que no había pagado el billete. Lo sacaron a empujones. Hacía un frío de cojones y el viejo acabó cayendo de bruces sobre el suelo que estaba cubierto por una gruesa capa de hielo sucio. Y los securetas se reían de él. Los muy cabrones. Vamos, más o menos como en España. Que allá tampoco eran santos de mi devoción.

Vivo en la Savanorių prospektas, o Avenida del voluntario, que viene a ser la espina dorsal de Kaunas. Es la vía más importante, el punto obligatorio por donde debe transitar casi todo el tráfico rodado de la ciudad. Los coches y autobuses que vienen y van a Vilnius. Los camiones que vienen cargados de la ciudad portuaria de Klaipėda y se dirigen a Polonia o Alemania. Los autocares de Eurolines o Ecolines en ruta a Riga y Tallinn. Cuando me trasladé a vivir a Lituania, de eso hace ahora más de dos años, empecé a buscar piso precisamente en esta zona. Al principio, y por un período de tres meses, estuve viviendo en la Laisvės Alėja o paseo de la Libertad. En un apartamento para turistas por el que me cobraban unos 400 euros al mes. La Laisvės Alėja es una vía peatonal de más de un kilómetro y medio de longitud. La más larga del Este de Europa. Fue diseñada en época soviética en el año 1953 y reformada en el año 1982. Y recuerda un poco a las Ramblas de Barcelona. Unas ramblas desteñidas, sin palmeras ni kioskos. Unas ramblas sin mimos ni cotorras. Poco se ha hecho desde entonces. El pavimento y mobiliario urbano de este paseo no han sufrido cambios de ningún tipo y como es lógico, con el transcurso del tiempo, la calle se ha ido deteriorando. Es como uno de esos viejos trolebuses color crema construidos en la antigua Checoslovaquia y que siguen todavía dando servicio. Como los bloques de pisos soviéticos donde reside la mayoría de la población del país. La Laisvės Alėja, con su pavimento resquebrajado de losetas y adoquines grises. Con sus agujeros que amenazan socavón y que se convierten en peligrosas trampas de hielo durante el invierno. Lo que ha ocasionado más de un accidente. Una vía que clama a gritos una renovación y que, a pesar de constituir el alma de la ciudad, está medio muerta. Es como un símbolo de lo que ocurre en este país. Donde no hay dinero para renovar los espacios públicos pero se vierten enormes sumas para financiar hipermercados y malls. La democracia significa irse a pasear a las grandes superficies. A pasearse y mirar. Porque la crisis está pegado fuerte en Lituania y comprar aquí, ahora mismo, la gente se lo piensa más de una vez a la hora de comprar nada.

La faena se remató cuando a alguien se le ocurrió conceder el permiso a un grupo de promotores vinculados a la cadena de distribución más importante del país, la cadena MAXIMA, para construir una mega-superficie llamada AKROPOLIS, a unos quinientos metros de la Laisvės Alėja. Un mall lleno de todo tipo de tiendas, bancos que trabajan todos los días del año, restaurantes, cines, y un hipermercado. Un hipermercado MAXIMA XXL como no podía ser menos. El AKROPOLIS dispone de todas las maravillas de la moderna sociedad de consumo. Tiene una bolera y varias salas de cine. E incluso cuenta con una pista de patinaje sobre hielo en la última planta. Donde los más atrevidos hacen todo tipo de cabriolas. Al AKROPOLIS la gente va a pasear. Porque está limpio y tiene calefacción en invierno y aire acondicionado en época estival. Y hasta dispone de hilo musical donde te machacan siempre con los últimos éxitos de la MTV. En fin, un himno a los nuevos tiempos que corren. Existen numerosos videos tomados por particulares y colgados en You Tube donde puede verse claramente que la gente se reúne allá como si se tratara de una plaza pública. Un espacio privado convertido en espacio público. Donde las niñas van a lucir palmito siempre tecleando su teléfono móvil y mirando de soslayo los escaparates de Mango, Camel, Escada, Zara, Pull & Bear, Body Shop. En el AKROPOLIS hay muchas franquicias de cadenas de ropa españolas. Y los hombres de negocios se reúnen entorno a alguna de las mesas de los innumerables bares y restaurantes de los que dispone el complejo. Para hablar de negocios y para mirar a las niñas que pasan. Comprar es lo de menos. Lo importante es estar allá porque da "status". En fin, todo un templo dedicado a los dioses paganos de la utopía capitalista. Una auténtica pesadilla. Pero una utopía confortable y caliente. Y eso, cuando en invierno aquí se llega a los -25 grados centígrados, es razón más que suficiente para pasar largos ratos entre las paredes de este tipo de malls. Aquí, en Lituania, hay decenas de ellos. Con nombres como "Molas" (la mole), "Mega", "Panorama", "Savas". Nombres que quieren indicar que comprar aquí es super-cool, lo más in o , como decimos los catalanes, la reòstia. Y, tras ellos, encontramos siempre las mismas empresas promotoras. Las mismas compañías constructoras, entidades financieras y empresas distribuidoras que no dudan en "untar" a quienes haga falta para obtener los debidos permisos y construir estos modernísimos complejos comerciales. Al fin y al cabo, se trata de un buen negocio. Ofrecer un poco de calor a los consumidores, mientras se concentra la distribución en muy pocas manos y se acaba con el escaso, poco estructurado y anticuado pequeño comercio del país.

El AKROPOLIS empezó a funcionar en el año 2007. Y la Laisvės Alėja literalmente se despobló de gente y de comercios. Incluso llegó a cerrarse un establecimiento de la propia cadena MAXIMA donde, por entonces, hacía yo mis compras. Un Maxima pequeñito que se encontraba razonablemente cerca de donde vivía y en el que me proveía de cerveza y de algunos artículos y viandas que no hallaba en otro lugar. Ahora, ante la evidencia del desastre, el Meras o Alcalde de Kaunas, el joven político conservador Andrius Kupčinskas, ha convocado un concurso de ideas para revitalizar la Laisvės Alėja. Y se le ha ocurrido instalar por el centro de Kaunas, a lo largo de este hermoso y decadente paseo, varios escenarios baratos adornados con una pancarta que dice "Einam 2009" (Vamos 2009!). ¿Vamos? ¿A dónde? Al AKROPOLIS por supuesto. Porque la gente sigue sin acudir a la Laisvės Alėja. Por mucho que se esfuercen los grupos amateurs de música y algunos estudiantes con guitarra y aspiraciones al estrellato que se suben a las tarimas de madera del "Einam 2009". La avenida sigue muerta incluso ahora en pleno verano cuando da gloria pasearse bajo sus frondosos castaños y disfrutar del espectáculo multicolor de sus parterres de flores. La gente está en el AKROPOLIS. Haciendo ver que compra.

Historia de la fotografía: Incluyo en este post una fotografía que tomé en un muro de Kaunas, muy cerca del Latino Baras, donde hoy pincha mi amigo venezolano. Es una fotografía de un tag un tanto artístico. Un tag que alguien quiso dedicar a la crisis financiera mundial que está haciendo estragos en las pequeñas economías "abiertas" de los países bálticos. Durante más de un decenio se tomaba las políticas ultraliberales impulsadas por los gobiernos de estos países como modelo económico a seguir en toda Europa. Ahora vemos los resultados de tales políticas. Volveré sobre el tema muy pronto.

Estadísticas de las Cartas desde el Este

3 jul 2009

Humedad relativa

HOY hace mucho calor en Kaunas y tengo las ventanas abiertas de par en par. Como diría mi madre, hace un bochorno que pa' qué. Un calor húmedo que se te pega al cuerpo y ya no te deja. El calor llegó en vísperas de San Juan. Por aquí lo llaman Joninės. Fue el día más largo del año. La noche más corta. En el verano báltico los días son largos y un tanto tediosos. Largos como una jornada sin pan. El sol apenas se pone unas horas. Desaparece brevemente alrededor de la medianoche y a las dos o tres de la mañana ya empieza a alborear. Las ventanas del apartamento donde vivo no tienen persianas. Sólo unas antiguas cortinas de encaje. Unas cortinas sucias que tengo siempre recogidas con una cinta azul que encontré en uno de los cajones de este viejo apartamento construido en la época de Leónidas Brézhnev. En un desvencijado armario socialista de formica marrón oscuro que fue asignado a este apartamento por el Ministerio soviético del mueble. No es broma. Un día dedicaré un post entero a mi propio apartamento. Creo que puede resultar de interés para comprender algunas características del autodenominado "socialismo real". Para entender algunas de las miserias del modelo burocrático de economía de planificación centralizada. Pero ahora no me apetece hacerlo. Y no tengo la suficiente carga de ironía en las venas para abordar con humor, como a mi me gusta, un tema tan espinoso como el socialismo soviético. Para enfrentarme a mi propia manera de ver el mundo. A mis propias convicciones personales. Porque quien esto escribe no es precisamente un admirador de Milton Friedman ni un lameculos de la ortodoxia económica de la escolástica neoliberal que domina actualmente en las cátedras y puestos científicos de la mayoría de universidades y centros de investigación españoles. Pero tambien debo decir que no puedo ni quiero ser un nostálgico del pasado. El modelo burocrático autodenominado socialista se desmoronó simple y llanamente porque era una cutrada. Se desplomó por no pintar de colores las paredes de los edificios. Por construir bloques de pisos que recuerdan cajas de zapatos mal amontonadas. Bloques de pisos grises que, como los borrachos, tienen problemas para mantener la verticalidad. Como si los arquitectos soviéticos hubiesen desconocido los rudimentos de su profesión, la geometría euclidiana y el uso del cartabón, la escuadra y la plomada. El modelo se colapsó por llenar las plazas con figuras de escayola de Lenin y por ser incapaz de llenar las bolsas del pan de la gente. Estatuas de yeso cubiertas por una fina capa de bronce para guardar las apariencias. Mercados sin bananas. Lavabos sin alicatar. En otro post volveré sobre el asunto. Ya digo que hoy no me encuentro de humor. Tengo todo el tiempo por delante porque no voy a abandonar esta tierra. Y porque probablemente acabaré comprándome uno de estos apartamentos ahora que la crisis financiera internacional ha hundido el mercado inmobiliario en este país. En estos momentos los precios de la vivienda de segunda mano resultan casi irrisorios. Podría adquirir el apartamento en el que vivo por unas 50.000 litas, que al cambio vienen a ser unos 15.000 euros. Ahora mismo vivo de alquiler con un contrato apalabraado, sin papeles de ningún tipo de por medio. Aquí casi nadie firma contratos de alquiler para evitar pagar impuestos. Muchas personas viven en este país gracias a actividades no declaradas. La economía sumergida les permite seguir a flote. Menudo juego de palabras me acaba de salir. El propietario de este apartamento sin persianas, el Sr. Edmundas J., es un hombre mayor con problemas cardiacos que recibe una pensión miserable del gobierno y que sobrevive gracias a las quinientas litas que le pago de alquiler. Se las pago religiosamente con periodicidad trimestral. En cash para no dejar rastro en ningún banco de las cantidades abonadas y así burlar al fisco. Creo que después de dos años nos estamos cogiendo afecto. Todavía no entiende muy bien qué coño estoy haciendo aquí.

Pero ahora vuelvo a mis ventanas abiertas. A las ventanas sin persianas de mi apartamento. La ausencia de persianas es un fenómeno que, de alguna manera, me ayuda a revivir mi propio periplo personal por el Este de Europa. Debo decir que por aquí, en esta zona de Europa, no se estilan las persianas. Estuve viviendo en Riga un mes y mi apartamento, que se encontraba en pleno centro de la ciudad, en Elizabetes iela, no tenía persianas. También viví en Narva, en la frontera de Estonia con Rusia. Una ciudad con un hermoso castillo defensivo enfrentado al castillo-fortaleza ruso que se encuentra en la vecina Ivangorod, justo al otro lado del río Narva. Un río fácilmente vadeable y en uno de cuyos islotes un grupo de amigos y yo celebramos una barbacoa memorable donde cayeron varias cajas de cerveza Ale Coq y Rock. Marcas muy populares en Estonia. Eso pasó hace justo tres años, en julio del 2006. Allá conocí a la que todavía es mi chica. La razón por la que me vine a vivir a Lituania. En fin, tampoco encontré persianas en Blagoevgrad, una ciudad búlgara cercana a la frontera con Macedonia donde la USAID financia una universidad americana para formar a los más jóvenes en "valores democráticos", "liderazgo sirviente" y "espíritu empresarial". O sea para adoctrinarlos en americanismo y de paso restar influencia a los rusos en la zona. Y, todo hay que decirlo, también para tener a mano a las jóvenes, guapas y siempre dispuestas estudiantes búlgaras. A las que les dan becas para que vayan a estudiar a los Estados Unidos. Muchas de esas estudiantes acaban allá casadas con algún hijo de papá o con algún tipo rico que les hace vivir plenamente el sueño americano. O acaban de putas. Que más o menos es lo mismo. En Blagoevgrad estuve hace tres años, en la Semana Santa del 2006. Pasé allá unos diez días. Y supongo que recuperaré aquella experiencia y la incluiré en mi blog. Y volveré a su río sucio, en las faldas de los Balcanes. A las pizzas con ketchup. Al "marquismo" que impera en la forma de vestir de los más jóvenes. Y a la sorprendente tradición de distribuir y colgar en las paredes de la vía pública las fotos de los familiares y amigos fallecidos.

Y bueno, para volver a las persianas, tampoco las había en el apartamento donde vivía mi chica, en Pécs, en el Sur de Hungría donde pasé quince días estas navidades. Parece mentira, pero en los últimos nueves años, y casi sin quererlo ni buscarlo, he tenido la oportunidad de residir temporalmente, y por diversos motivos, en al menos una docena de poblaciones del Este de Europa. Principalmente en la región del Báltico. Desde Narva, en la República de Estonia, hasta Szczecin (o Stettin en alemán) una ciudad portuaria de la costa de la Pomerania polaca, que en otro tiempo perteneciera a Alemania. Szczecin, de impronunciable nombre, cruzada por viejos tranvías destartalados y por hermosos canales que conducen hasta el mar. Una vez tomé el autobús desde allá y me planté en Kaunas. De eso fue hace ahora más de dos años. Me metí casi catorce horas de viaje en el cuerpo. Acabé rebentado. Desde entonces prefiero coger el tren para desplazamientos razonablemente cortos. Para los más largos utilizo el avión. El tren me gusta porque conoces a gente en el viaje y puedes estirar las piernas y mear en los lavabos. Y porque todavía conserva cierto halo romántico.

Y nuevamente vuelvo a mis persianas. Es un fenómeno que me tiene intrigado. Nunca tuve la oportunidad de encontrarme persianas como las que tenemos en España. Es un tema que tengo que investigar. Que me despierta la curiosiodad. Tengo varias teorías que pudieran explicar este extraño fenómeno. Pero deberé buscar otra mejor ocasión. No será en este post que empieza a resultar ya demasiado largo. Al principio me resultaba imposible dormir cuando el sol entraba en la habitación. Pero ahora, después de dos años viviendo sin interrupción en Lituania, debo decir que duermo a pierna suelta hasta las ocho de la mañana, cuando el perrito pequinés de la vecina empieza a ladrar como un loco para que lo saquen a pasear. Al sol ya me ha acostumbrado. Al perrito pequinés todavía no.

Hoy hace calor en Kaunas. Abro de par en par mis ventanas sin persianas. Miro atrás con cierta nostalgia y disfruto de este momento. Disfruto del sol que me toca la piel. Y de esta humedad relativa que me tiene hoy atrapado y que ya no me dejará durante todo el día. Acabo de recibir una llamada de mi amigo argentino José S. para que nos vayamos juntos al Kauno Marios, el mayor lago artificial de la región y que fue construido en época soviética, en el año 1959, para aprovechar la fuerza de las aguas del río Neman (o Nemunas en lituano) y generar la energía eléctrica con la que se mueven los trolebuses de esta ciudad. Es un lago que tiene una playita y algunos puestos de comida y bebidas y que, con el calor, se suele llenar de gente y, sobre todo, de niñas guapas que van a tomar el sol y a lucir palmito. Especialmente durante los fines de semanas. Y este weekend es un fin de semana largo pues el lunes 6 de julio aquí es festivo. Se celebra la coronación del Rey Mindaugas. El único rey que ha tenido Lituania en toda su historia. Y eso fue nada menos que en el año 1253. También fue el primer líder cristiano de este pueblo. El último pueblo pagano de Europa y contra el que se declararon distintas cruzadas. Al final los lituanos abrazaron el cristianismo por conveniencias políticas. Mejor cristianos que muertos. La historia de las cruzadas bálticas o cruzadas nórdicas es apasionante. Y estoy dedicando cierto tiempo para recoger información y para poner las ideas en orden. Creo que acabaré escribiendo algo sobre este asunto. Algo personal, cocinado y aliñado a mi gusto. Algo digerido por mi mismo. Evito que mi blog personal se transforme en un mal ejercicio de escolar poco aplicado, lleno de errores ortográficos, indisimulados copy-pastes desde fuentes dudosas y groseras traducciones más o menos acertadas desde la wikipedia. Para un viaje como ése no hacía falta tantas alforjas que dice un antiguo refrán castellano.

Bueno, ya está bien. Sí, venga, vámonos para el Kauno Marios. Nos daremos al menos una ración de miranda con las magníficas diosas paganas que, cuando aprieta el sol en verano, siempre pueblan las orillas del lago. Y que son capaces de jugar al voleibol sin perder por un momento la compostura. Siempre elegantes y guapas. Siempre tremendas. Me voy pitando. A ver si allá, bajo los enormes árboles que rodean el lago, encuentro la sombra fresca que hoy necesito. Y también un poco de sosiego para mi siempre inquieto y algo atormentado espíritu.

Historia de la fotografía: He subido una fotografía que tomé aproximadamente hace un año en el Kauno Marios. Es una fotografía eminentemente playera. Aparecen varias chicas jugando al voleibol. En el fondo se puede apreciar el verde intensísimo de una vegetación exhuberante. En uno de los vestidores aparece un anuncio de Utenos, una de las marcas de cerveza más populares en este país. El verde y el amarillo de los vestidores instalados en la playita del lago son los colores "institucionales" del Ayuntamiento de Kaunas. Autobuses, trolebuses, papeleras y edificios públicos suelen incorporar esa combinación de colores. El Zalgiris Kaunas, el equipo de baloncesto con más solera de Lituania, luce también esa combinación de colores en su camiseta y escudo deportivos.

Y una nota de humor: Mensaje para los caballeros que puedan estar leyendo mi blog. Ya sé que ahora mismo están más interesados en el picardías de la niña de la izquierda de la fotografía que en las sesudas y bien documentadas disertaciones contenidas en mi blog . Aquí, a este tipo de niñas se les denomina "fyfas". Kaunas tiene la -mala- fama de ser la capital de las "fyfas" y de los "forsas". Me resulta díficil traducir al español ambos conceptos pues se trata de slang en lituano. Palabras que todos conocen pero que no se encuentran en el diccionario y que se refieren a tipos específicos de individuos ubicados en un entorno sociocultural determinado. Difícil de extrapolar a otras realidades distintas. Las "fyfas" podríamos convertirlas en las "pijas de barrio obrero" del extrarradio de Barcelona. Y los "forsas" serían algo así como los "garrulos" de barrio. Tipos con zapatillas Adidas o Nike, con motos trucadas y que no tienen ni dos dedos de frente. Aquí, sin embargo, a los "forsas" les van más las montain-bikes que las motocicletas. Supongo que por motivos económicos. Las "fyfas", como es obvio, tienen una gran aceptación entre la comunidad extranjera de por aquí (Erasmus en permanente estado de erección , hombres de negocios en busca de echar una "canita al aire" , turistas en la sesión del celo veraniego y aventureros de diverso pelaje). A los "forsas" mejor evitarlos. Me consta que a más de un Erasmus y a más de un " turista_en_busca_de_niña_fácil_del_Este" les han partido la cara. Por capullos. Capullos no los "forsas" cuya actuación tiene cierta justificación antropológica, en defensa del honor de la tribu, sino los tipos que creen que aquí todas la niñas se les van a abrir de piernas por su cara bonita. O porque tienen o se les supone que tienen algunos euros en el bolsillo. En los dos años que llevo viviendo en Kaunas he visto de todo. Incluso una noche me encontré con unos miembros del honorable cuerpo de bomberos de Barcelona, casados y con familia, en una especie de incursión sexual por estas tierras. Camino de Daugavpils, la segunda ciudad de Letonia. Una ciudad llena de rusas que los estaban esperando a ellos. Según sus propias palabras. Estos tipos venían de Minsk y hacían una escala técnica en Kaunas. Les hubiese partido yo mismo la cara pues el exhacerbado nivel de cretinismo del que hacían gala me resultaba del todo insoportable. A mi los "forsas" de Kaunas ya me conocen y me dejan en paz. Se han acostumbrado a mi presencia. Ya no les llamo la atención. Y creo que saben que yo respeto esta tierra que me tiene acogido y que me da de comer. Pero al principio tuve que tener cuidado pues en Lituania existe bastante rechazo hacia determinado tipo de foráneo que viene a este país con el único objetivo de "pillarse" a las niñas de aquí. Como si Lituania fuese una especie de Thailandia del Báltico. Volveré sobre el tema muy pronto.

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10 jun 2009

El 7-J en Lituania: análisis de los resultados de las Elecciones al Parlamento Europeo

ESTE domingo 7 de Junio me fui a Klaipeda con Fredy, mi amigo mexicano. Estuvimos allá hasta el lunes por la tarde. Visitamos el parque nacional de Neringa y sus famosas dunas, en la misma frontera con el enclave ruso de Kaliningrado. Queríamos ir a la playa de Klaipeda pero decidimos dejarlo para otra ocasión pues el tiempo no acompañaba demasiado. Sin embargo disfrutamos del paisaje y del mar. Y también de los garitos de esta ciudad. A los potenciales turistas les recomiendo que si van a Klaipeda no dejen de pasarse por el Juodas Katinas (Black Cat), donde comió el mismísimo Adolf Hitler, ni por el Memelis en la calle Teatro (Teatro gatve) donde sirven una excelente cerveza de barril a todas horas. Y para los amantes del clubin les recomiendo El Calor (música latina, ambiente estudiantil y chicas guapas siempre) y el Kurpiai (que es un prestigioso club especializado en jazz y que a menudo ofrece conciertos en directo). El Pramogos Bankas también es otra buena opción. Aunque sólo para quienes estén desemparejados y vayan de caza. Creo que se me entiende. Todos estos bares y clubs se encuentran en el Senamiestas, en el casco viejo de Klaipeda la magnífica ciudad portuaria de Lituania de la que ando medio enamorado

Creo que debería dedicar un post a los clubs, garitos, restaurantes y antros de Lituania. He trabajado en las tres ciudades más importantes del país. Y conozco bien por dónde dejarse caer. Yo tengo siempre puestas mis gafas de habitante de la “segunda corona” de Barcelona. Y analizo la realidad con estas gafas. Quiero decir con ello que mis gustos probablemente no coincidirán con los gustos de todo el mundo. Pero al menos mis consejos son honestos y no buscan el lucro personal. Para gente más sofisticada les recomiendo las guías In your Pocket o Lonely Planet. Aunque me parece que muchas de las opiniones que en ellas se vierten se pliegan a los intereses comerciales de sus anunciantes. Qui paga mana que dicen en Catalunya. Y luego vas al sitio que te recomiendan y te llevas un chasco. Aunque igual soy un mal pensado y realmente son tan independientes e imparciales como ellas mismas se empeñan en asegurar.

Pero bueno, ahora toca hablar de política y de los resultados que arrojaron las elecciones europeas del 7-J. Debo decir que aquí las elecciones pasaron prácticamente desapercibidas. En algunas calles centrales de Vilnius, Kaunas y Klaipeda se colocaron algunos plafones de madera donde los partidos enganchaban su propaganda electoral. Aquí las campañas electorales son menos vistosas que en España. Hay menos parafernalia electoral. Los partidos hacen menos gasto. Pegar carteles en las paredes está prohibido. Y tampoco he visto nunca pancartas o banderolas colgando de las farolas. No sé si porque su uso está prohibido o porque simplemente a nadie se le ocurrió la idea. En esta ocasión a mi buzón sólo llegó la propaganda de algunos partidos políticos. Pero sólo de alguno de ellos. Recuerdo cómo en las elecciones al Seimas, que se celebraron en octubre de 2008 me llenaron el buzón hasta cinco veces. En los diarios de mayor tirada algunos partidos insertaron algunos anuncios. Y he visto también periódicos partidarios gratuitos que se distribuían en las estaciones de tren, a la entrada de las universidades y en algunos centros comerciales. Y poca cosa más.

En estas elecciones del 7-J se presentaron 15 listas electorales que competían por 12 de los 736 bien retribuidos bancos del Parlamento Europeo de Estrasburgo. Incluyo en esta "Carta desde el Este" los datos que arrojan estas elecciones marcadas por el total desinterés de la población que simplemente “pasa” de la clase política de este país. Sólo votó un 20.9 por ciento del electorado. Lituania se coloca así en el penúltimo puesto en Europa en cuanto a niveles de participación electoral se refiere. Solamente Eslovaquia, donde votó un exiguo 19,64% del censo, fue más abstencionista que Lituania. El abstencionismo ha sido, sin duda, el gran vencedor de la reciente contienda política. Es un fantasma que amenaza a la Unión Europea (la media de participación ha sido del 43%) y que le resta legitimidad a su proceso político. Sorprende quizás que los “ciudadanos del Este”, recientemente incorporados a la Europa rica y de “las libertades”, se muestren más abstencionistas que los ciudadanos de la “vieja Europa”.

El desinterés se debe a varios motivos. Hay opiniones para todos los gustos. Aquí, en Lituania, sin embargo quisiera destacar dos factores que pudieran haber tenido alguna incidencia en la baja participación experimentada en los pasados comicios. Uno de esos factores probablemente sea el cansancio del electorado pues en menos de 6 meses los lituanos han sido convocados tres veces a las urnas (elecciones al Seimas o Parlamento nacional en octubre de 2008, elecciones a la Presidencia de la República en mayo de 2009 y las recientes elecciones europeas del 7-J). El segundo de los factores es la corrupción. El conti nuo goteo de escándalos relacionados con la corrupción de miembros de la clase política y de la administración. La corrupción se ha convertido en algo que forma parte de la cotidianeidad de la política nacional. Que llega incluso a incorporarse como tema de entretenimiento en las parrillas de los programas de varietés de las televisiones nacionales. En Lituania la política ha llegado a confundirse con el mundo del espectáculo. Y no exagero. El Presidente del Seimas, Arunas Valinskas, es un conocido empresario y show-man que, en verano de 2008, creó un partido político, el Tautos Prisikėlimo Partija (o Partido de la Resurrección Nacional) con la intención de presentarse a las elecciones de ese año. La lista estaba plagada de artistas de dudoso gusto musical y de personajes extravagantes de lo más diverso. Acabó presidiendo, junto al Presidente de la República Valdas Adamkus, los desfiles del día de la independencia que se celebraron el 16 de febrero de 2009. La nieve, los discursos y la música militar conferían al acto un tono de solemnidad que sin embargo no podían hacer olvidar que quien presidía los actos es un señor que no hace mucho se dedicaba a desfilar vestido de lagarterana –con falda y todo- con un grupo de chicas alegres en un espantoso espectáculo televisivo. El canal de televisión de este señor, “Liuks”, vendría a ser una simbiosis lituana entre “Operación Triunfo”, “Gran Hermano” y los “Cantares” del ya fallecido Lauren Postigo. Los ciudadanos españoles que puedan leer este escrito creo que se harán una idea.

Otro de los políticos importantes en este país es el líder del populista Darbo Partija (Partido del Trabajo), el empresario Viktor Uspaskich, el propietario de la fábrica de conservas “Kėdainių”, el rey de los pepinos en vinagre. A Uspaskich lo he visto, en estos dos años que llevo viviendo en Lituania, haciendo un poco de todo: tocando la guitarra en una sauna con tres modelos metidas a presentadoras de televisión (las chicas del programa Paparazzi), detenido y esposado por presunta financiación irregular de su partido, liderando la revuelta con un puñado de incondicionales a su causa, jugando al baloncesto, cantando canciones en ruso. El personaje desapareció durante un tiempo y se escondió en Rusia donde parece ser que cuenta con buenos amigos. Volvió a aparecer cuando la fiscalía, por arte de birlibirloque, retiró los cargos contra él. La prensa se hizo eco también de un título falso de economista expedido por la Univeridad Tecnológica de Kaunas (KTU). Parece ser que Uspaskish lo obtuvo “untando” la mano de ciertos funcionarios de esta reputada institución educativa. Los resultados de las últimas elecciones europeas han colocado a este empresario nada menos que en el Parlamento Europeo. Se ha originado cierto revuelo al respecto. Porque a este señor se le acusa de obedecer oscuros intereses procedentes de Moscú. Tal vez porque Uspaskich es un lituano rusófono. Y aquí, en este país, la política vive, en gran medida, gracias a Rusia y al pasado. O mejor dicho, en contra de los rusos y del pasado.

Creo que los breves apuntes que aquí he ofrecido bastan para dar una idea de la clase política que tiene este país. Y explica en parte el alto nivel de abstencionismo experimentado en las pasadas elecciones europeas. El día siguiente a las elecciones compré el Lietuvos Rytas y miré un poco la televisión. Nadie se dio por aludido. El Primer Ministro Andrius Kubilius casi se mostraba eufórico con los resultados pues su partido, el conservador TS-LKD, no habría sufrido el retroceso que algunas encuestas le vaticinaban. Sólo 2 de cada 10 lituanos fueron a votar. Y aquí a nadie pareció importarle demasiado. El día siguiente a las elecciones la Laives Aleja, la vía peatonal más importante de Kaunas, estaba repleta de tíos en bermudas y zapatillas deportivas de marcas falsificadas y niñas con minifalda y zapatos de tacón alto enganchadas al teléfono móvil. Las chicas aquí necesitan exhibir el teléfono móvil para ir a pasear. Lo van tecleando constantemente como advirtiendo de que no están solas. Aunque no envíen mensajes a nadie ellas lo van tecleando mientras miran, al mismo tiempo, algún escaparate de zapatos o de ropa.

Cierro el post con los resultados electorales obtenidos por los partidos en las pasadas elecciones del 7-J. Los datos se pueden consultar en inglés en el siguiente sitio web: http://www.euro.lt.

Añado también algunas notas que pueden orientar al lector sobre las tendencias ideológicas de los distintos partidos políticos. Y en la medida de lo posible intento establecer ciertas analogías entre los partidos políticos lituanos con sus homólogos españoles. Se trata sólo de una aproximación. Soy consciente de las enormes diferencias, en cuanto a historia, sensibilidades y culturas políticas, que existen entre ambas realidades.

Resultados por partido:

Tėvynės Sąjunga-Lietuvos krikščionys demokratai (Unión Patriótica-Partido Cristiano Demócrata Lituano). Obtuvo el 26.08 por ciento de los votos. El Primer ministro de Lituania, Andrius Kubilius, es el líder de este partido de centro-derecha que gobierna el país desde noviembre del año 2008. Volverá a ser europarlamentario Vytautas Landsbergis, poeta y líder del movimiento Sąjudis que condujo el país a la independencia. También repetirá como europarlamentaria Laima Andrikienė, una política de perfil bajo que tiene abierta una oficina al lado del pequeño supermercado IKI donde generalmente compro mi cerveza favorita, la Svyturis Baltas, una cerveza de trigo sin filtrar, que se ha convertido en mi mejor y más fiel compañera. El TS-LKD ha pasado de tener 2 representantes a tener 4 representantes en la Eurocámara. Algirdas Saugardas y Ravile Morkuaite también obtuvieron escaño en la Eurocámara. El descontento social que ha generado las políticas conservadoras del gobierno de Kubilius –subidas generalizadas de los servicios básicos y congelación de salarios y pensiones- no se ha visto reflejado en las urnas. Sin duda, la baja participación ha favorecido al TS-LKD que ha obtenido mejores resultados de lo que ellos mismos esperaban.

El Lietuvos Socialdemokratų Partija (Partido Socialdemócrata de Lituania) obtuvo un 18.14 por ciento de los votos. Recordemos aquí que en este partido milita Algirdas Brazauskas, quien fuera líder del Partido Comunista en los tiempos en que este país formaba parte de la Unión Soviética. El Partido Socialdemócrata estuvo gobernando en Lituania hasta octubre de 2008 bajo el mandato de Gediminas Kirkilas. La crisis económica y varios escándalos de corrupción acabaron por hundir al gobierno de Kirkilas. Y desde entonces los socialdemócratas no acaban de levantar cabeza. Mantienen los dos representantes que ya tenían. Justas Vincas Paleckis repite en su puesto de parlamentario. Y se estrena como parlamentaria socialista Vilija Blinkeviciute.

El Partido Tvarka ir Teisingumas (Orden y Justicia) que gira entorno a la figura carismática del abogado y ex presidente de la República Rolandas Paksas obtuvo el 11,93 por ciento de los votos. Este partido es heredero del Partido Liberal Democrático que sufrió una refundación en su quinto congreso en el año 2006. Y su objetivo es volver a colocar a Paksas de Presidente de la República. Se trata de un partido conservador pero no de extrema derecha como he leído en algún sitio. Su líder fue Presidente de la República sólo por unos meses, entre el año 2003 y el 2004, cuando Paksas fue sometido a una moción de censura en el Seimas por una supuesta deslealtad a la República (se le acusó incluso de estar al servicio de oscuros intereses movidos desde Moscú). El Tribunal Constitucional le inhabilitó de por vida a volverse a presentar a las elecciones nacionales. Sin embargo Paksas ha seguido gozando de bastante soporte electoral. Y ha sido lo suficientemente hábil para mantenerse en la jefatura de su partido que se ha transformado en la tercera fuerza política del país. El partido obtiene dos eurodiputados. Uno de ellos el mismo Rolandas Paksas que pudo presentarse a estos comicios pues el Tribunal Constitucional sólo lo inhabilitó para participar como candidato en las elecciones nacionales. El Tvarka ir Teisingumas es una fuerza en ascenso. Y con Paksas en el Parlamento Europeo creo el partido saldrá reforzado.

El cuarto partido en número de votos es el Partido del Trabajo, el Darbo Partija, del empresario, cantante ocasional, y falso economista, Víctor Uspaskich. Obtiene el 8.59 por ciento de los votos y coloca a su líder en un cómodo sillón de parlamentario en Estrasburgo. Supongo que acabará regalando pepinillos en vinagre a sus colegas y tocando la guitarra a las chicas guapas que trabajan de secretarias en el Parlamento Europeo.

También ha obtenido representación electoral (y un sorprendente 8.25 por ciento de los votos) la Lietuvos Lenkų Rinkimų Akcija o Acción Electoral de los lituano-polacos, que recabó la mayoría de su apoyo electoral en Vilnius y en el sudeste del país donde hay una importante minoría polaca. Es un partido que dice representar los intereses de la minoría polaca en Lituana y que sería, para hablar claro, un partido de derechas. El electorado de origen polaco debe estar más movilizado pues en las estadísticas oficiales no representa más del 6% de la población y sin embargo este partido obtuvo más del 8% de los votos emitidos en estas elecciones. El Lietuvos Respublikos Liberalų Sajudis (Movimiento de los liberales de la República de Lituania) obtuvo el 7.15 por ciento de los votos y superó, por tanto la barrera del 5% de los votos emitidos, lo que le permite hacerse con el último de los 12 europarlamentarios. Por tanto, solo 6 de las 15 listas electorales que concurrían a las elecciones obtuvieron representación electoral.

El Partido de la Resurrección Nacional, del presentador de televisión y show-man Arunas Valinskas, quien también es Presidente del Seimas, obtuvo el 1.01 por ciento de los votos. En la lista electoral que se presentaba a las europeas se había incluido a una actriz que había posado desnuda en alguna ocasión. La figura de Valinskas es altamente cuestionada aquí. Muchos consideran que un personaje como él no puede ocupar la posición que ocupa. Nada menos que la presidencia del Parlamento. Pero recordemos que los representantes que tiene este partido en el Seimas le resultan imprescindibles al Primer Ministro Andrius Kubilius para mantenerse en el poder.

Del resto de partidos que concurrían a las elecciones, y que no obtuvieron representación en el Parlamento Europeo deberíamos destacar al partido regionalista de Samogitia o Zeimatija, una región con personalidad propia que se encuentra al oeste del país. Ya nos hemos referido en otra ocasión a Samogitia o Zeimatija. Incluso hicimos referencia al dialecto que hablan allá (que algunos consideran que de hecho es una lengua distinta del lituano) y de las ambiciones autonomistas de esta región que tendría su capital en la floreciente ciudad portuaria de Klaipeda, la antigua Memel prusiana. El Žemaičiu Partija sólo obtuvo el 1.23 por ciento de los votos.

Me voy a detener brevemente en el Fronto Partija liderado por el joven Algirdas Paleckis, quien es miembro del consejo municipal del Ayuntamiento de Vilnius. El Fronto Partija es una fuerza política joven que nació de una escisión por la izquierda del Partido Socialdemócrata. A Algirdas Paleckis y a su partido se les ha acusado de instigar los hechos acaecidos en febrero de 2009 cuando unas cinco mil personas, convocadas por los sindicatos nacionales, intentaron ocupar y disolver el Seimas. Se lanzaron huevos, hortalizas y piedras y la Policija antidisturbios se empleó a fondo. Una revuelta de esas características no se veía desde los tiempos de la lucha por la independencia de Lituania. Hubo una decena de heridos y detenidos por estos hechos. Y el Fronto Partija se ha convertido en la bestia negra del gobierno. Desde distintos medios se acusa al Fronto Partija de ser un partido de radicales, antipatriótico y de servir los intereses de potencias extranjeras. Yo definiría al joven partido como un partido de izquierdas. Un partido que no está maduro todavía y que intenta aglutinar el descontento de las capas populares de este país. Lo podríamos asimilar a Izquierda Unida o Iniciativa por Catalunya. Es un partido que ha logrado cierta visibilidad y con una militancia bastante activa que distribuye su diario el “Karstas Komentaras” (lo traduciré como "comentarios al rojo" porque "comentarios calientes" tendría otras connotaciones en nuestra lengua) en las estaciones de tren, en la calle y en los centros universitarios. Ha obtenido el 2.37 por ciento de los votos.

El resto de fuerzas que concurrieron a las elecciones constituyen una confusa amalgama de partidos que incorporan a sus siglas la palabra “conservador”, “nacional” y “liberal”. En fin, supongo que algunos estarán un poco decepcionados con el panorama político de aquí. Pero es lo que hay. Y lo que ocurre en Lituania no está muy alejado de lo que sucede en otros países del Este de Europa. En casi todos ellos encuentras sociedades desestructuradas, sin referentes políticos sólidos y que construyen su presente sobre un discurso político "en negativo" que transforma el pasado en la causa de todos los males presentes. Y cuando ello conviene a los intereses del gobierno y a las élites dirigentes de estos países se busca un enemigo exterior. En las tres repúblicas bálticas el enemigo exterior no son los bancos escandinavos que tienen tomados financieramente los tres países. Los enemigos son siempre los rusos. En Hungría el enemigo son los eslavos en general y especialmente los eslovacos. Y también la minoría gitana. Ello ha llevado a un partido de la extrema derecha, el Jobikk, que significa "los mejores" en húngaro, a obtener 3 representantes en el Parlamento Europeo con casi un 15% de los votos. Es un poco triste que la patria del filósofo György Lukács acabe viendo un resurgir del fascismo más puro y duro.

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