30 sept. 2010

El día de San Miguel

TENGO todo todavía por hacer. Los platos se apilan en el fregadero. Al menos me ha funcionado el "Kurmis",  un desatascador de fabricación lituana muy popular entre las amas de casa de por aquí.  Y en cuya etiqueta aparece un divertido topo con gafas de buzo y una especie de llave inglesa en la mano. El "Kurmis" es un producto elaborado con algún tipo de ácido. Unas bolitas blancas que reaccionan al contacto con el agua. Y que hoy me ha salvado la vida porque ha conseguido desatascar mi fregadero. Que llevaba días atascado y acumulando la porquería de los deshechos de mis comidas. Las tuberías de este apartamento donde vivo, construído en tiempos de la Unión Soviética, son muy estrechas. Ya me advirtieron los dueños del piso que tuviera cuidado con lo que echaba por el fregadero. Y tengo toda la cocina hecha un asco. Este fin de semana me propongo limpiarla a fondo. Quería empezar a limpiar esta noche, pero al ver las noticias por la BBC  World News sobre la huelga general  en Is Pain no he podido resistir la tentación de ponerme a postear. Creo que todavía me queda algo de aquel chavalín que fuera yo hace ya unos años.  Algo me queda dentro del aquel tipo naïve que era yo entonces. Cuando creía en la revolución, la democracia y el socialismo. Palabras grandes y difíciles y que nunca he acabado de entender del todo. Y creía también que todo eso iba a llegar a través de la lucha organizada de la clase obrera. Por entonces militaba yo en una organización política marxista moderadamente "radical". Una organización que dejó de ser marxista y "radical" hace ya mucho tiempo y que quedó integrada en esa nebulosa "tripartita" que gobierna en el pantano catalán.  La izquierda tripartita super-guay, ambientalista, feminista, solidaria, gay-power, sostenible, antitaurina, amiga de los niños y defensora de todo lo que suene a políticamente correcto. Una "izquierda" sin más proyecto político que mantenerse en el poder cueste lo que cueste. Y que en el tiempo que lleva gobernando, a parte de un fallido nuevo Estatut d'Autonomia,  ha hecho bien poca cosa por la mejora de las condiciones de vida de las clases populares en Catalunya. Un tripartito que será reemplazado en breve, y así parecen indicarlo las encuestas, por los niños bien de Convergència i Unió. De hecho, tripartitos y convergentes, con todo el entramado social e institucional que gira entorno a ellos, hace tiempo que formaron una cordial entente para gobernar y chupar del bote en  Catalunya. Que es como un pantano de aguas pestilentes. Con poca o nula movilidad social. Donde siguen mandando y repartiéndose el bacalao los nietos y bisnietos de los que ya mandaban en tiempos de Alfonso XIII. La mismas familias. Los mismos apellidos de rancio abolengo. Colocados en los puestos decisivos de poder. En las instituciones importantes. En las mayores empresas. En los partidos políticos de izquierda o de derecha. En las organizaciones sociales sistémicas.

Hoy el día amaneció nublado y frío en Kaunas. Y ha llovido  de forma intermitente a lo largo de toda la jornada. En estos momentos oigo el repiqueteo de las las gotas de lluvia sobre el alféizar de la ventana del comedor. El verano queda lejos ya. Pasó en un santiamén. Casi sin darme cuenta. Un verano que ha sido extremadamente caluroso por aquí. Casi tropical. Con fuertes tormentas que arrancaron de cuajo centenares de árboles aquí en Kaunas. Pero sobre el tema de las tormentas ya me referiré en el post que he dejado a medio hacer. Un post en el que he incluido una colección de diapositivas del último viaje que hice a Dresden, capital de Sajonia, al Este de lo que es hoy la Alemania reunificada. Un viaje que hice en la primera semana del mes de septiembre por motivos de trabajo. Me fui allá como trainer contratado por una consultoría de Hamburgo. La misma consultoría que me fichó en verano para realizar un training en Brasil. Y que me paga un pastón de la reostia cada vez que salgo fuera de Lituania.  

Veo en la BBC las noticias sobre la huelga general en España. Entrevistan a un diputado con gafas  y con pinta de enchufado del quince. Y que resulta ser miembro del PSOE. Habla un inglés bastante bueno. Probablemente sus papás, cuando era joven, le pagaron los estudios en una universidad privada americana o británica. Luego entrevistan a Pedro Schwartz, un tipo que no sé si es economista, periodista, show-man o miembro de la jet-set. Y que me ha parecido verlo en más de una ocasión en alguno de esos horrendos programas de cotilleos y varietés que tanto abundan en los canales de televisión españoles. Tan insignes interlocutores dicen respetar a los sindicatos y a los ciudadanos que hoy se han echado a la calle en la mayoría de ciudades de España. Pero también afirman que el Gobierno español tiene el deber de reducir el gasto público y de hacer los ajustes que sean necesarios para reconducir la situación económica por la que atraviesa el país. Y que los mercados financieros castigarían a España si el gobierno español no adoptara esas medidas de ajuste. Luego entrevistan a un desempleado que hacía cola a las puertas de una oficina del INEM. Se trata de un obrero de mediana edad que, como consecuencia de la crisis, perdió su trabajo en la empresa para la que llevaba trabajando desde hacía más de diez años. Este obrero, claro está, no hablaba inglés como el ilustre diputado socialista ni el insigne economista Pedro Schwartz. Al final de la serie de entrevistas, el periodista que la BBC tiene desplazado a Madrid para cubrir la  jornada de huelga general, entrevista a una mujer madura, una arquitecta con tres niños, que se ha visto forzada a volver a vivir con su madre porque hace dos años perdió el trabajo y no puede permitirse el lujo de vivir en alguno de los pisos que ella misma había diseñado (toda una paradoja de la vida). Y veo nuevamente las imágenes de la manifestación en Madrid y de los riots en Barcelona. Donde los Mossos d'Esquadra, comandados por el eco-socialista y super-progre Joan Saura, le daban palos a un grupo de jóvenes manifestantes alborotadores. La escena me trajo a la memoria alguna de las imágenes que he visto por televisión de la época en que los grises apaleaban a los camaradas de Joan Saura. A finales de la dictadura franquista. En los tiempos de cuando el PSUC era todavía el PSUC. Y no la sombra que es ahora. Una sigla legalmente controlada  por los amigos y familiares del clan Ribó. Seguidamente, en el mismo programa de noticias de la BBC, aparece el ex-maoísta Barroso, Presidente de la Comisión Europea, haciendo unas declaraciones sobre la jornada de movilización que hoy se ha vivido no sólo en España sino también en otros países de Europa. Las declaraciones de Barroso son casi un calco de lo que habían dicho momentos antes, y en el mismo canal de televisión británico, el economista Pedro Schwartz y el citado diputado socialista español.  Resulta claro que los gobiernos nacionales de los Estados miembros de la Unión Europea tienen, de hecho, poco margen de maniobra.  Y están subordinados a lo que dictamine la Comisión Europea. Que a su vez está claramente al servicio de los intereses de los mercados financieros. La Comisión Europea es básicamente el instrumento político-institucional del poderoso complejo industrial-financiero del eje franco-alemán. Joder, me salió chula esta última frase llena de  guiones. Parezco un old-fashioned intelectual de corte gramsciano.  Venga, me voy a dormir ya.  Un saludo a todos los que se llamen Miguel. Hoy se celebra vuestro santo patrón.

P.S.: Días después de haber escrito esta carta leo en el blog "La llibertat dels antics" (un blog promovido por un pequeño grupo de ex-militantes y ex-ideólogos del PCC, que abandonaron este partido político catalán cuando quedó subordinado a los intereses de Iniciativa per Catalunya y, por tanto, en la órbita del PSC-PSOE) un escrito interesantísimo que una señora mayor le dirige al Conseller Joan Saura, líder de Iniciativa per Catalunya y "capo" dels Mossos d'Esquadra. La misiva que esta señora le dirige al Conseller Saura no tiene desperdicio. Puede verse clickeando sobre este link. Saura es un hipócrita del copón bendito. Encabezando "manifas" de obreros airados contra los efectos de la crisis del capitalismo global mientras sus subordinados le abren la cabeza a más de un manifestante. Aunque creo que los tipos que acompañaban a Saura en la pancarta hace tiempo que no pisan una fábrica. Si es que la han pisado alguna vez. Que tengo mis dudas al respecto.

Historia de la fotografía: La fotografía que cuelgo la tomé a principios de septiembre en una calle de Dresden. Se trata de una pegatina de un grupo antifascista alemán. Creo que la foto resulta muy apropiada para un día como hoy. Y para un escrito que aboga por la movilización social contra la dictadura del capital financiero y por la reconstrucción de la izquierda transformadora desde la calle, al margen de las instituciones sistémicas.
 
Estadísticas de las Cartas desde el Este

26 sept. 2010

Después de la tormenta

(en construcción)










Una presentación de mi viaje a Dresden, capital de Sajonia. La ciudad fue totalmente destruída por los bombardeos de la RAF durante la Segunda Guerra Mundial. Y fue reconstruída por el Estado socialista  en tiempos de la República Democrática de Alemania. Mr. Smiles ha salido muy guapo en todas las fotos.