21 nov. 2009

Krizė (V): Tamiflu, pisos a 80 euros y prisiones secretas de la CIA

TENGO muy poco tiempo estos días de noviembre para actualizar mi blog. Me gustaría dedicar más tiempo a mi aficción bloguera. Y escribir con mayor frecuencia sobre lo que ocurre en este país y en mi entorno inmediato. Pero literalmente no tengo tiempo para casi nada. A duras penas puedo hacer frente a los numerosos compromisos que tengo. Dejaré para otro momento mi relato del viaje que hice recientemente a Dinamarca y Suecia. Como dije en otro post, ese viaje me ha originado cierta crisis de confianza en mi propio proyecto personal. Y, de alguna manera, también me ha abierto nuevas puertas y nuevas posibilidades profesionales.


Esta semana he andado liadísimo con los exámenes parciales. Y por una extraña combinación de circunstancias he acabado con las llaves de un nuevo apartamento en el bolsillo. Un apartamento por el que pagaré 300 litas al mes (unos 85 euros). Un piso totalmente renovado y al que no le falta ni un detalle. El apartamento está al lado de la estación provisional de trenes de Kaunas. No muy lejos del Kauno Marios. En el barrio de Petrasiunai, al sur de la ciudad. Un barrio que tiene fama de ser inseguro. Una fama que probablemente no merece. Se trata de un barrio obrero habitado por currantes y gentes sencillas. Un barrio que siempre me ha resultado atractivo pues tiene numerosos bares y cafés. Y porque se encuentra en las proximidades de un paraje natural extraordinario.

La ubicación del apartamento me resulta muy conveniente. Tengo la estación de tren a 10 minutos de mi puerta. Con lo que voy a ahorrar tiempo y dinero en mis trayectos a Vilnius. Además mi nuevo hogar está a una distancia razonable del Kauno Marios. Una zona de recreo donde casi todos los ciudadanos de Kaunas se asoman al menos un par de veces al año. Sobre todo en verano. Porque allá hay un embalse que fue construido en época soviética para aprovechar la fuerza hidroeléctrica de las aguas del río Nemunas. Un embalse que funciona como una auténtica playa. Con puestos de comida, un Yatch Club, numerosos vestidores y mesas de madera sobre las que comer cómodamente. Y un hermoso monasterio barroco benedictino, el Pazaislis Cloister, construido en el Siglo XVII por arquitectos italianos. Donde en época estival se organizan numerosos festivales de música. Un imponente complejo arquitectónico que muy pocos turistas visitan pues está un tanto alejado del centro de la ciudad. En fin, al apartamento nuevo me iré trasladando poco a poco. A lo largo de toda la próxima semana. A ver cómo arreglo el tema de internet. Porque deberé darme de alta y esperar unos días hasta que vengan a instalarme la conexión. A mi actual casero, un jubilado que cobra una pensión miserable y con problemas cardiacos, le dará un patatús cuando le diga que me voy de aquí. Las 500 litas que le pagaba todos los meses le ayudaban a subsistir. No sé lo que hará ahora el abuelo. Porque por ese precio no va a encontrar a nadie que se atreva a ocupar este viejo y desangelado apartamento en el que he vivido por más de dos años. Con sus antiguos muebles de la época de Brezhnev. Y con la cisterna del wáter permanentemente rota.

Mi amiga Gintare R., una joven lituana que estuvo viviendo en Catalunya por cinco años, me llamó hace tres días y me preguntó si me interesaba alquilar un piso renovado cercano a la estación. Sus dueños, una pareja joven con una niña, ha decidido marcharse al Reino Unido. Para vivir y trabajar allá. Para currar en los “dirty jobs” que los nativos ingleses no quieren hacer. Ayer estuve celebrando con ellos su fiesta de despedida. Y estuvimos hablando, entre otras cosas, de la profunda crisis económica que vive Lituania. Una crisis económica que está forzando a muchos jóvenes y no tan jóvenes a salir del país. Porque aquí no encuentran trabajo. Y porque el que hay es precario y está mal pagado.

En fin, la noticia de la semana ha sido aquí la primera muerte por la gripe de Donald Rumsfeld, la gripe porcina, que ahora llaman virus H1N1. Murió una estudiante de Kaunas. Una estudiante de un gimnazija. Eso ocurrió el miércoles pasado. Al día siguiente muchos padres decidieron no enviar sus hijos al colegio. Por miedo al contagio. Y varios centros de estudios decidieron cerrar. Uno de los gimnazijas para los que trabajo me comunicó que las clases habían quedado suspendidas por al menos una semana. En estos dos días he visto numerosos ciudadanos con máscaras cubriéndoles la cara. Me quedé ayer muy sorprendido al ver varias señoras con máscaras en el trolebús que habitualmente tomo para ir al centro de la ciudad. Luego vi una chica que hacía tranquilamente sus compras en el supermercado IKI que tengo al lado de casa. Cubría su cara con una máscara de papel. Me resultó tremendamente llamativa la imagen de la niña embutida en minifalda y medias negras y cubierta por una máscara como las que utilizan las enfermeras en los post-operatorios. Iba taconeando por el pasillo recién encerado del establecimiento comercial. Buscando la sección de quesos y productos lácteos con su máscara puesta. Es lo que le faltaba a este país. Bastantes problemas tiene ya para que encima le vengan a joder con la gripe de Rumsfeld. En el Kauno Diena de ayer pude leer que se han agotado las existencias de Tamiflu en las farmacias de la ciudad. Y que se han producido escenas de histeria en algunas farmacias pues no había Tamiflu suficiente para todos los clientes. Que hacían cola para hacerse con alguna de las cajas de ese preciado medicamento. Fabricado por la empresa del enemigo de la humanidad y criminal de guerra Donald Rumsfeld. Quien fuera secretario de defensa de George W. Bush.

Recojo también en este post una noticia relativa a la cárcel secreta que la CIA ha construido a las afueras de Vilnius. Es una noticia que apareció en el Washington Post del día de ayer, 20 de noviembre, y de la que se han hecho eco hoy varios medios de comunicación de este país. Se trata, al parecer, de una especie de pequeño "Guantánamo" lituano. Donde se mantenían detenidos y se torturaba a militantes islamistas. Sospechosos de formar parte de Al Qaeda. Reproduzco la noticia tal como apareció en el Washintong Post de ayer. Resulta que Lituania siempre ha presumido de respetar los derechos humanos. Al menos ese es el discurso oficial que se estila por aquí. Hay un museo en Vilnius denominado "Museo de la KGB" que visité en una ocasión. Se trata de una vieja cárcel que ha sido habilitada ahora como museo. Con el objetivo de recuperar la memoria de la represión soviética sobre los sufridos patriotas lituanos. A cinco litas el ticket de entrada. La cárcel de la KGB es una cárcel como otra cualquiera. Muy parecida a los calabozos de la Comisaría de la Via Laietana en Barcelona. Pero el gobierno lituano ha sabido transformarla en algo así como un museo soviético de los horrores. En pura propaganda anticomunista. El mismo gobierno que ahora encubre la construcción de un centro de detención y tortura en Vilnius.

Me pregunto si también se podrá visitar la cárcel secreta que la CIA ha construido en Vilnius. Con el consentimiento tácito del muy democrático gobierno de Lituania. Pero me parece que no será posible. Porque al fin de cuentas los americanos son nuestros amigos. Y porque Estados Unidos tiene ahora un Presidente medio negro, guapetón, simpático, muy demócrata y amigo de los niños. Lituania, como todo el Este de Europa, es un país vendido a las multinacionales y bancos occidentales. Con gobiernos, instituciones y empresas en manos de una élite local a la que le importa un bledo los intereses nacionales, la democracia o los derechos humanos. Los derechos humanos son aquí un espantajo que se agita contra el pasado socialista de este país. Y para tratar de convencer a sus ciudadanos de lo perversos que fueron los comunistas y los rusos. Unos ciudadanos que huyen del país porque no tienen trabajo. Y que subsisten, los que se quedan, gracias a la infraestructura básica que dejó aquí el poder soviético. Os dejo con el artículo del Washington Post que reproduzco aquí en su integridad. El próximo post probablemente lo subiré desde mi nuevo apartamento.

CIA detainees again an issue in Lithuania
SECRET PRISON IS ALLEGED
Parliament to investigate
By Craig Whitlock
Friday, November 20, 2009


CIA detainees again an issue in Lithuania

Lithuania investigates facility that may have been CIA 'black site'

Now the Parliament is investigating a third time, and it is looking a little harder. Fresh reports of covert CIA flights carrying prisoners from Afghanistan to Lithuania, as well as the revelation that U.S. contractors built a high-security complex at the edge of a forest near Vilnius, have added to the suspicions. Many Lithuanian officials said they remain unconvinced that their country's secret services allowed the CIA to detain international terrorists. A few legislators blame Russia and other outside interests for inventing the allegations in an attempt to besmirch Lithuania's reputation.

But increasingly, after years of issuing denials, Lithuania's leaders are no longer ruling out the possibility that the CIA operated a secret prison in this northern European country of 3.5 million people, and that its government will have to deal with the fallout. Last month, newly elected President Dalia Grybauskaite said she had "indirect suspicions" that the CIA reports might be true, and urged Parliament to investigate more thoroughly. The Washington Post first revealed the CIA's overseas prison network's existence in 2005. At the time, it withheld the names of Eastern European countries involved in the covert program at the request of White House officials, who argued that disclosure could subject those countries to retaliation from al-Qaeda.

Valdas Adamkus, who was president when the CIA prison was reportedly in operation, from 2004 until 2005, said he had no personal knowledge of the covert program. But he raised the possibility that Lithuanian security officials could face prosecution if the reports are confirmed. "If this actually did occur, and it is grounded with proof, we have to apologize to the international community that something like this went down in Lithuania," he told the Baltic News Service. "And those who did it," he added, "in my eyes are criminals." In neighboring Poland, prosecutors in the capital of Warsaw have opened a criminal probe into reports that the CIA operated a prison for al-Qaeda suspects near a former military air base. No charges have yet been filed. Dainius Zalimas, a legal adviser to the Lithuanian Defense Ministry, said the existence of a covert prison would violate both Lithuanian statutes and international human rights conventions that the government signed. If firm evidence is gathered by the Parliament, he said, prosecutors would be obliged to open a case and could target both Lithuanian and U.S. officials.
"From a legal point of view, it would mean that Lithuania, along with the United States, was contributing to quite serious violations of human rights," said Zalimas, who is also a law professor at the University of Vilnius. Legal experts said the odds of a successful prosecution are remote, given the secret nature of the CIA's overseas prison network.

But there is precedent. On Nov. 4, after a long-running trial, an Italian judge convicted 22 CIA operatives and a U.S. Air Force colonel of kidnapping a Muslim cleric in Milan and flying him to Egypt, where he said he was tortured. Kestutis Girnius, a Lithuanian political analyst, questioned whether the parliamentary committee that is leading the current investigation can get to the bottom of things. He noted that the committee lacks subpoena power. And although witnesses have a legal obligation to testify truthfully before Parliament, there is no law that would enable them to be charged with perjury if they lie. "I don't think they have the tools and know-how to do a proper probe," he said. Audronius Azubalis is chairman of Parliament's Foreign Affairs Committee, which held exploratory hearings in 2006 but found no evidence that the CIA had operated illegally in Lithuania. He urged patience. "Right now, we can just say, 'Maybe yes, maybe no,' " he said when asked if he gives credence to the CIA allegations. If necessary, he added, "we have the will to clean up the stable."

Historia de la fotografía: Subo una fotografía que tomó una estudiante mía . Me la envió ayer por correo electrónico. Intentaba informarme, de una forma un tanto creativa, de que las clases habían quedado suspendidas como consecuencia de la gripe de Rumsfeld. En la foto aparece un anuncio enganchado en la puerta del gimnazija donde trabajo. Y viene a decir que las clases han sido suspendidas por la gripe. Hasta nuevo aviso.
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9 nov. 2009

Que veinte años son nada y volvió a cantar Bono

ESTOY todavía digeriendo mi viaje a la zona rica del Báltico. El viaje, de alguna manera, me ha originado una cierta zozobra existencial. Desde que volví de mi periplo escandinavo no hago más que cuestionarme constantemente mi propio proyecto vital. No tengo claro qué coño estoy haciendo yo en Lituania. De alguna manera siento que estoy perdiendo el tiempo aquí. Dicen que eso ocurre cuando uno lleva más de dos años viviendo fuera de su país de origen. Es algo natural cuando uno deja de ser un turista y se convierte en inmigrante. Tal vez debería hacer como mi ex-estudiante Viktor P., un macedonio que ahora mismo está completando su segundo máster en Halmstad, una pequeña ciudad sueca que se encuentra a medio camino entre Malmo y Goteborg. Y que tiene pensado iniciar sus estudios de Doctorado en Dinamarca. Viktor me acogió durante unos días en su habitación de la residencia de estudiantes de la Universidad de Halmstad. Y gracias a sus explicaciones entendí cómo funcionan los estudios en los países escandinavos. Que son totalmente gratis y de calidad. Tal vez debería completar mi Ph.D en alguna de esas universidades. Y entonces coger mis bártulos y plantarme en el sudeste asiático. Sería sencillo encontrar trabajo como profe allá. Es algo a lo que le estoy dando vueltas desde hace tiempo. He estado mirando varias websites de Malaysia. Es como si algo me dijera que debo moverme de Lituania. Porque si no lo hago acabaré como la silla soviética sobre la que estoy sentado. Viejo, antiguo, demodé, lleno de polvo. Sobre mi viaje a Copenhagen y el Sur de Suecia ya volveré en otro momento. También me referiré a lo que he podido ver en Riga. Que la he visto más triste que nunca. Y al enorme muro económico que separa ambas orillas del mar Báltico.
Se celebra estos días a bombo y platillo el 20 aniversario de la caída del muro de Berlín. Veinte años son nada que decía la milonga de Gardel. Estoy hasta las narices del anuncio de la CNN en el que aparece el bigote de Walesa con la canción L'Estaca de Raimon de fondo. Todavía no me explico cómo L'Estaca, uno de los himnos de la lucha contra el franquismo, acabó convirtiéndose en el himno de los obreros católicos de Walesa. Joder, no creo que ni el más leído de la CNN sepa ni quién es Raimon. Y no creo que haya muchos polacos que sepan que esa canción todavía la cantan los independentistas y comunistas catalanes en la manifestaciones por la autodeterminación de Catalunya. Alguien debería hacer algo urgentemente para rescatar L'Estaca y devolverla al campo de la militancia socialista. Me recuerda un poco a lo que ha pasado con la imagen del Che. Que también ha acabado siendo deglutida por el sistema.
Para celebrar el vigésimo aniversario de la caída del muro de Berlín, el gobierno lituano se ha gastado algunas litas en insertar anuncios en prensa y televisión. El gobierno del derechista Kubilius no deja de meter la tijera en el capítulo social. Pero para financiar progaganda antisocialista sí que tiene dinero. El gobierno ha distribuído también numerosos carteles a todo color en las marquesinas de las paradas de autobuses y en otros espacios públicos de las principales ciudades de este país. Carteles que celebran los "20 metų be Berlynos Sienos". Los 20 años sin el muro de Berlín. Supongo que el aniversario les viene de perilla a los defensores del denominado "libre mercado" y de la "democracia". Les sirve para intentar esconder tras la cortina de humo del "fin del comunismo" los propios males de los que adolece el modo de producción capitalista. Un sistema intrínsecamente injusto, depredador, inhumano. Un sistema que, tras el sunami financiero de hace un año, ha dejado en la cuneta del desempleo a millones de ciudadanos. Y no sólo en la Europa del Este sino también en los países centrales del capitalismo (y muy especialmente en Estados Unidos). Un sistema que condena a la miseria, la marginación, el analfabetismo, el hambre y la explotación a 2/3 partes de la humanidad. Y que, no tengo la menor duda, está condenado a desaparecer en el basurero de la historia. O nos iremos todos al basurero con él. Al menos eso piensa mucha gente. También aquí en Lituania. Gente como mi amigo Kasparas Pocius, el tipo que aparece en la entrevista que reproduzco. La entrevista la publicaron los de Café Babel, un ciberpanfleto postmodernillo y "europeísta" que en general me resulta bastante repelente. Supongo que a mucho desempleado recién salido de la facultad de Periodismo le sirve para hacer méritos y mejorar el currículum.
Kasparas Pocius es uno de los promotores de la Laisvasis Universitetas (LUNI) o Universidad Libre de Lituania. Un proyecto absolutamente inaudito al menos en esta zona de Europa. Empezó a gestarse hace un par de años entorno a un grupo de inmigrados lituanos que vivieron, siendo adolescentes, la caída del muro del Berlín y que, por distintas razones, emigraron a Estados Unidos, Alemania o el Reino Unido. Allá aprendieron a mirar el mundo con una óptica "no nacionalista" y entendieron que muchos de los líderes del movimiento Sąjūdis , que condujeron a Lituania a la independencia, sólo buscaban sus propios intereses personales. Y no los intereses colectivos. El papel del Sajudis y del nacionalismo lituano en la desmembración de la Unión Soviética es un factor que no ha sido suficientemente estudiado. En el Sajudis había miembros del propio Partido Comunista denominados "aperturistas " que aprovecharon el nuevo marco legal y político de la Perestroika de Gorbachev y el caos económico para promover un movimiento social que aglutinaba el descontento de la población y que desembocó en la independencia de Lituania y el restablecimiento del capitalismo en esta pequeña república. El movimiento, por cierto, recibió importantes fondos de las comunidades lituanas que se encontraban "en el exilio" en Estados Unidos o Canadá. En fin, creo que volveré sobre el asunto en cuanto pueda. Desde mi punto de vista en el desmantelamiento del modelo de socialismo soviético intervinieron activamente las propias élites que se formaron en el seno y en los entornos de los partidos comunistas. Partidos que tras años en el poder se habían transformado en estructuras burocráticas y anquilosadas que servían para promocionar a los más mediocres. Organizaciones donde el centralismo democrático leninista se había convertido en una mera frase muerta que aparecía en los escritos marxistas oficiales del MEGA y en los estatutos del partido. Los PC acabaron por transformarse en estructuras que permitían el ascenso social. Y fueron llenándose de tipos sin ideología y arribistas que buscaban precisamente eso. Ascender en la escala social, ocupar puestos de poder y acumular riqueza dentro de los límites de lo que el socialismo les permitía. El sistema se convirtió en un corsé para estas élites. Que acabaron por transformarse en una auténtica casta social antagónica al proyecto socialista. Casta social que, debido al marco institucional socialista, veía limitadas sus aspiraciones. Pues los integrantes de esa élite debían renunciar a viajar a París o Nueva York. A vestirse de Armani y a llevar la vida ostentosa de las estrellas que aparecían en los movies americanos. Al final esa casta optó por desmantelar desde arriba el proyecto socialista construído con el esfuerzo, la sangre y el sudor de los trabajadores y campesinos que siguieron los ideales democráticos y emancipadores de los bolcheviques de Lenin. Pues lo que ocurrió en el Este de Europa fue precisamente eso. Una contrarevolución promovida desde arriba por la casta social surgida en el seno de organizaciones comunistas anquilosadas. Una casta que, ya con el capitalismo, se convirtió en la nueva clase social dirigente que ocupa hoy los puestos de poder en estos países. De alguna manera la caída del muro de Berlín demuestra que el socialismo necesita la democracia para sobrevivir. Y que sólo es posible con una profunda democracia de base que ponga el poder político y económico en manos de los trajadores y las clases populares.
Pero vuelvo a mi amigo Kasparas y al proyecto de la LUNI. Es un proyecto que está teniendo bastante aceptación sobre todo entre los más jóvenes. He tenido la fortuna de conocer a casi todos los promotores de este movimiento. Una profesora de la universidad "tradicional" les pasó mi mail y se pusieron en contacto conmigo. Me pidieron que colaborase en un ciclo de conferencias que querían organizar en Kaunas. Una ciudad que es considerada aquí como el "Lietuvos sirdis" o el corazón de Lituania. Un sitio un tanto difícil para gente que como los "Lunis" promueven un discurso no nacionalista y anti-sistema. La LUNI ha conseguido organizar ya varias conferencias en Kaunas. Y eso me ha permitido tener una relación bastante fluida con sus promotores. Tipos que estuvieron físicamente en las protestas de Seattle o que, por un tiempo, vivieron en algún squater en Londres. Algunos de ellos no tienen reparos en definirse como marxista. Marxistas de los que leen a Adorno, Horkheimer y otros infumables de la Escuela de Frankfurt. En fin, algo es algo. Uno de ellos, que estuvo viviendo por un tiempo en Estados Unidos, siempre incluye una frase de Walter Benjamin en su dirección de skype. Lo que supongo que le servirá para pillarse alguna que otra niña. El grupo edita una revista de tendencia anarquista llamada "Juodrastis" (que significa "letra negra" y también "borrador"). Y difunden las publicaciones de la la editorial "Kitos Knygos" (Otros libros). Esa editorial funciona hace unos años ya. Recuerdo todavía aquel día, cuando inicié mi aventura en este país, que descubrí con sorpresa la edición en lituano de "Los diarios del Che en Bolivia" . El libro puede verse todavía en muchas librerías del país. La editorial también ha traducido al lituano un libro de artículos de Noam Chomsky y el No Logo de Naomi Klein. Por lo que he visto, algunos de los que promueven la LUNI se han apuntado al altermundismo más por esnobismo que por convicción. La LUNI me recuerda un poco al movimiento antiglobalización de mi ciudad. Plagado de niños bien con rastas bien cuidadas y con estudios de postgrado en universidades extranjeras. Antisistema que trabajan por temporadas en la administración local y cuyos papás les pagan los viajes a Londres o a Chiapas. Tal como están las cosas mejor eso que nada. La LUNI viene a ser como una voz contra los que en estos días celebran eufóricos el triunfo del capitalismo sobre la alternativa soviética. La voz de los que creen que otro mundo es posible. De los que creen que la Historia no se acabó con la caída del muro de Berlín. Reproduzco aquí el artículo que se encuentra por lo demás colgado en Café Babel.
Kasparas Pocius se resigna a ser un ‘precariat‘, uno más entre un gran número de gente que no tiene ni empleo fijo ni ingresos suficientes. “Es inseguro, pero justamente cuando te escapas de esa seguridad rutinaria e ilusoria ofrecida por la ‘sociedad del espectáculo’, es cuando se abren ante ti un gran número de oportunidades para improvisar y experimentar”, nos cuenta. ¿Cómo puede crecer un anarquista en una sociedad que estigmatiza las ideas políticas más izquierdistas y que no se implica en serio en las “iniciativas comunales no-formales” –como la Universidad Libre de Vilna (Laisvasis universitetas, LUNI), justamente-? Kasparas recuerda ir de niño a las manifestaciones proindependentistas lituanas y asistir a la Revolución Cantada de los países bálticos (el periodo anterior a la independencia de Estonia, Letonia y Lituania, de 1987 a 1990). “Observé eso que parecía tan democrático y, a juzgar por la primera impresión, solemne, degenerado”, dice, explicando su desilusión con respecto a los ideales de los primeros años de la independencia lituana. “La euforia dejó paso rápidamente al ‘capitalismo real’, que consistía en la acumulación primitiva o simplemente en un fraude a nivel nacional. Mientras tanto, la alienación y la privatización de la conciencia erradicaron lo poco que quedaba de la consciencia colectiva”.
Para explicar qué acontecimientos le influenciaron a él y a otros anarquistas lituanos, Kasparas empieza en Seattle. “El 30 de noviembre de 1999, los movimientos sociales asestaron un buen golpe a los poderosos que asistían a la conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio”, dice del congreso que debía lanzar una nueva ronda de negociaciones comerciales. “Las instituciones capitalistas sufrieron un duro revés, la opinión pública empezó a no confiar en la ideología del mercado libre, se discutían los efectos negativos de la globalización capitalista, se buscaban alternativas. Ese acontecimiento globalmente conocido, comparable a la caída del muro de Berlín, ayudó a que se formase un pensamiento crítico en Lituania”. En efecto, la crítica hacia la emergente sociedad de consumo y hacia el apoyo incondicional de Lituania hacia lo que Pocius llama “el modelo estadounidense de nuevo orden” tomó gran impulso con la llegada del nuevo milenio. “En el 2000, activistas punkis de Vilna organizaron acciones anti OTAN, mostrando así una conciencia global emergente y una sensibilidad hacia lo que estaba ocurriendo en el mundo. Y luego, en 2005, ocurrió lo del cine Lietuva, lo que permitió el surgimiento de un colorido movimiento cívico en el país”.
Pocius recuerda con cariño el tiempo en el que, a pesar de las diferencias de valores, una masa crítica de gente luchaba codo a codo contra la penetración de las empresas en el espacio público. “Organizamos dos conferencias dedicadas a los temas de la izquierda moderna, para acercar esos temas claves y mundiales a los izquierdistas locales. La editorial Kitos knygos (Otros libros) publicó una ficción política radical que disparó la sensibilidad social. Así que junto con el traductor Darius Pocevičius y el editor Gediminas Baranauskas, ideé el portal de comunicación anarchija.lt, que organiza acciones políticas y culturales. En el 2008 creamos la Universidad Libre de Vilna, que sirve de contrapunto a las reformas neoliberales y canallas de la educación superior. La Universidad Libre ayudó a que los experimentos llevados a cabo en Francia en 1968 volviesen a ser relevantes”.
Siempre me han atraído más las corrientes anarquistas que subrayan la importancia de la comunidad, no las corrientes individualistas”, nos cuenta Pocius. El portal anarchija.lt se creó como contrapeso a los medios de comunicación “empresariales” y ofrece información sobre el movimiento anticapitalista mundial. “Está formada por gente que se une a las comunidades de forma independiente, que usa de forma colectiva tanto los medios como los frutos de su trabajo, la ayuda mutua, la emancipación y la igualdad, todos ellos requisitos previos para la fructificación de una personalidad libre y crítica”, mantiene Pocius. “Estamos orgullosos de que el portal sea el ‘indymedia’ lituano“, añade. Recuerda que varios miembros del parlamento amenazaron con denunciar al portal porque confundieron a los anarquistas con comunistas soviéticos, a pesar de la postura claramente antiestalinista de los primeros. “En mayo unos piratas informáticos atacaron el portal. Sin embargo, nuestra sensibilidad activa nos permite olvidar estos agravios y no hacerle demasiado caso a esos delincuentes paranoicos y temerosos”.
Historia de la fotografía: incluyo una fotografía que tomé yo mismo en una de las conferencias organizadas por la LUNI en Kaunas. El acto se celebró en la sala de arte de la Vytautas Magnus University (VDU), en pleno centro de la ciudad. Y asistieron unas 70 personas. La mayoría jóvenes que no superaban los 25 años. En la foto aparece uno de los libros que se vendían durante la conferencia. Un librito modestamente editado con escritos de Noam Chomsky y publicado por la editorial alternativa Kitos Knygos. El libro estaba de oferta o "nuolaidos" como se dice en lituano. Sólo 5 litas. No lo compró nadie.
A modo de apostilla: Y en Berlín, como colofón de la fiesta, volvieron a tocar los U-2!!!! Bono está en todos los sitios. Solidarizándose con todo lo políticamente correcto. Demostrando hasta el aburrimiento que es un tipo inmensamente democrático, medioambientalista, indigenista, amigo de los niños y colaborador de cualquier causa noble. Siempre que haya, claro está, medios de comunicación internacionales y billetes verdes de por medio. A ver cuándo coge el retiro y deja de dar la plasta.Al menos creo que no actuó Peter Gabriel. Que es otro solidario de la leche.
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5 nov. 2009

Eternidad

HOY nieva intensamente en Lituania. Una nieve copiosa que ha cubierto con un espeso manto blanco las calles de este país. En la costa probablemente la nieve no habrá cuajado todavía. Pero entre Kaunas y Vilnius la nieve se ha apoderado de las calles, las carreteras, los parques y los bosques. Hoy mis clases empezaban muy pronto. A las ocho y media de la mañana tenía que estar en uno de los colleges para los que trabajo. En el centro de Vilnius. Eso me obliga todos los lunes y jueves a darme un madrugón de la leche. Cuando nieva el parque que hay frente a mi apartamento parece que tiene luz propia. Al despertarme entendí de inmediato que había nevado. Ni siquiera encendí la lámpara de diseño soviético que cuelga del techo de mi pequeño apartamento sin persianas. Me preparé un café solo, me pegué una ducha y salí pitando para Vilnius. Eran las seis de la mañana. Al salir a la calle la nieve estaba a mis pies. Iluminándolo todo. Es una nieve que, según dicen quienes entienden del compartamiento del tiempo, no nos abandonará hasta el mes de marzo. Recuerdo que el año pasado la primera nevada cayó también a principios de noviembre. Y estuvo nevando durante todo el otoño y el invierno. La nieve llegó a colarse incluso en los primeros días del mes de abril.

Veo caer la nieve desde la ventana de mi oficinita, en una escuela de negocios para niños pijos que pertenece a la Universidad de Vilnius. Una de las universidades más antiguas de Europa. Desde aquí la veo caer como si se tratase de un enorme y frío ángel blanco. Un ángel silente que se deshace en pedazos. Hoy mi clase se ha suspendido porque mis alumnos tienen un examen importante. Y vinieron para solicitarme permiso para "hacer novillos". Permiso que sabían de antemano que les iba a conceder. La cancelación de mi lecture me ha permitido estar un rato ocioso y navegar libremente por la red. Entonces me vino la idea de subir un post utilizando este ordenador de la Universidad de Vilnius. Es la primera vez que escribo una entrada con un ordenador distinto al viejo lap-top que tengo en casa.

La nieve me hace recordar un poemita del gran poeta ruso
Yevgeny Yevtushenko. Un poema que me aprendí de memoria cuando era yo muy joven. Porque hubo un tiempo en que quise ser escritor. Y consagrar mi vida a la literatura. Y convertirme en inmortal como los grandes poetas. Un sueño de adolescente idealista e introvertido. El chaval que era yo entonces. Luego la realidad y la vida me puso en mi sitio. Y he acabado por aceptar que, como decía el Segismundo de Calderón de la Barca, los sueños sueños son.

El poema de Yevstushenko dice así:

Nieva y nieva lentamente,
como en copos invisibles,
quisiera vivir eternamente,
pero sé que es imposible.


No sé si la traduccion será buena. La tomé de una coleccion de poemas de autores rusos contemporáneos. La nieve como símbolo de eternidad. Bueno, debo marcharme ahora. Y volver a Kaunas. Me espera un largo trayecto.

PS: Acabo de llegar de Vilnius. Conecto mi viejo lap-top y decido revisar y corregir este escrito. Cuando lo compuse utilizaba un ordenador de la Universidad de Vilnius con un teclado adaptado al alfabeto lituano. Un teclado sin las letras q ni ñ y sin acentos. Mi escrito ahora resulta más correcto pero ha perdido la inmediatez y el encanto de las palabras que se escriben espontáneamente y de forma improvisada. Aquí en Kaunas sigue nevando intensamente. Como un símbolo de la eterna razón del Universo. Como una prueba de que Dios está en alguna parte allá arriba. Abrazándonos a todos con su infinita misericordia.

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